Microeconomía III: fallos de mercado
Tiempo estimado de lectura: 35-40 min · Saberes LOMLOE: B.4 · Pre-requisitos: Unidades 4 y 5 (mercado, equilibrio, elasticidad y excedentes). Al acabar esta unidad sabrás: Definir qué es un fallo de mercado y enumerar los cuatro tipos canónicos (externalidades, bienes públicos, información asimétrica, poder de mercado).
El mercado libre no siempre asigna recursos eficientemente. Hay cuatro situaciones donde falla sistemáticamente: monopolios, externalidades (positivas o negativas), bienes públicos e información asimétrica.
Volkswagen falsificó las pruebas de emisiones de 11 millones de vehículos. La multa global superó los 30.000 M€
Las dos unidades anteriores nos han mostrado un mercado que funciona razonablemente bien. Oferta y demanda se cruzan, los precios transmiten información, los recursos fluyen hacia sus usos más valorados y la elasticidad ayuda a anticipar los efectos de un cambio impositivo o de una subida de costes.
Si Volkswagen vendía coches eficientes y bonitos, ¿por qué hizo trampa? ¿Por qué el mercado libre no detecta y castiga estos comportamientos a tiempo?
Es la versión del mercado que Adam Smith celebraba en 1776 con la metáfora de la mano invisible: nadie coordina, y sin embargo la coordinación ocurre. Esta unidad estudia el reverso. Hay situaciones —numerosas, importantes, cotidianas— en las que el mercado, dejado a sí mismo, no alcanza el resultado eficiente.
¿Qué es un fallo de mercado?
Fallo de mercado
Un fallo de mercado es una situación en la que la asignación de recursos resultante de la interacción libre de oferta y demanda no es eficiente en el sentido de Pareto. Recordamos de la Unidad 5 que una asignación es eficiente en sentido de Pareto cuando no es posible mejorar la situación de alguien sin empeorar la de otro;
Externalidades
Una externalidad es un efecto —positivo o negativo— que la actividad de un agente económico produce sobre terceros que no participan en la transacción y que no se refleja en el precio.
Con una externalidad negativa, el coste social está por encima del privado: el mercado, por su cuenta, produce más de lo eficiente (sobreproducción).
Externalidades negativas
Son las más visibles y políticamente urgentes. La fábrica que emite CO₂ a la atmósfera no paga el coste climático que sus emisiones causan a la humanidad; ese coste se reparte entre todos. El resultado: como el coste privado es menor que el social, la empresa produce más de lo eficiente.
Bienes públicos y bienes comunes
El segundo gran fallo de mercado nace de las propiedades físicas de algunos bienes. El economista Paul Samuelson formalizó la teoría de los bienes públicos en The Pure Theory of Public Expenditure (1954) con dos criterios técnicos. Rivalidad. Un bien es rival si el consumo por una persona impide o reduce el consumo de otra.
Cruzando rivalidad (¿el consumo de uno reduce el de otro?) y exclusión (¿se puede impedir consumir a quien no paga?) obtenemos cuatro tipos de bienes. El mercado asigna bien los privados, pero falla con los comunes (sobreexplotación) y, sobre todo, con los públicos puros (problema del polizón).
Las cuatro casillas
Bien privado. Rival y excluible. El caso estándar del mercado: una manzana, un corte de pelo, una hora de trabajo. El mercado los asigna habitualmente con eficiencia y no necesita corrección. Bien de club. No rival pero excluible. Los bienes públicos puros plantean un problema específico de financiación.
Es el problema del polizón o free-rider problem. Resultado predecible: el mercado privado infraproduce gravemente los bienes públicos puros, y por eso casi todos los Estados los financian con impuestos coercitivos. Pagar impuestos no es una donación: es la forma técnica de superar el problema del polizón.
Hardin, Ostrom y el regreso de los comunes
En 1968 el biólogo Garrett Hardin publicó en Science un artículo titulado The Tragedy of the Commons que se convirtió en pieza canónica de la teoría económica. Hardin argumentaba que cuando varios pastores comparten un pastizal sin reglas, cada uno tiene incentivo a meter una vaca más: el beneficio individual es íntegro, mientras que el c…
Información asimétrica
La burbuja inmobiliaria y la crisis financiera de 2008
El tercer gran fallo de mercado nace cuando una de las partes de una transacción dispone de información relevante que la otra no tiene. La microeconomía competitiva clásica suponía información perfecta y simétrica; La crisis financiera global de 2008 es un manual viviente de información asimétrica y riesgo moral en cascada.
Poder de mercado
El cuarto fallo aparece cuando una empresa, o un grupo pequeño de empresas, tiene capacidad de fijar el precio (no de aceptarlo, como en competencia perfecta). Recordamos del marco de la Unidad 4 las cuatro estructuras de mercado: Competencia perfecta: muchas empresas, producto homogéneo, libre entrada. El precio lo fija el mercado.
Poder de mercado y bienestar
Competencia monopolística: muchas empresas, producto diferenciado (restauración, moda). Algo de poder, pero limitado por la entrada de competidores. Oligopolio: pocas empresas grandes (telecomunicaciones, energía, banca, supermercados). Interdependencia estratégica. Monopolio: una sola empresa. Caso extremo de poder de mercado.
¿Intervenir o no intervenir? Los fallos de gobierno
Las cinco ideas para llevarse a casa
Hemos visto cuatro fallos del mercado y los instrumentos correctores típicos. La conclusión cómoda sería: identificado un fallo, intervenir. La economía moderna —desde la teoría de la public choice de James Buchanan (Nobel 1986) en adelante— advierte que esa inferencia es precipitada.
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.