Habilidades del emprendedor
Tiempo de lectura: ~20 min · Saberes LOMLOE: A.2, A.3, A.4 · Antes de empezar: la Unidad 1 (qué es emprender y los cinco rasgos del perfil emprendedor). Al acabar esta unidad sabrás: Reconocer seis habilidades del perfil emprendedor (tres sociales y tres cognitivas) y poner un ejemplo cotidiano de cada una.
Usar dos técnicas de creatividad —brainstorming y SCAMPER— para generar ideas sobre un objeto que conoces. Distinguir la mentalidad fija de la mentalidad de crecimiento de Carol Dweck y notar cuál usas tú en cada asignatura. Aplicar tres estrategias concretas para tratar el fracaso como aprendizaje y no como veredicto definitivo.
Lo que diferencia a quien saca adelante un proyecto no son rasgos heredados, sino habilidades aprendidas: comunicación, escucha, trabajo en equipo, creatividad y manejo del fracaso. En esta unidad las enumeramos, vemos cómo se entrenan y cómo distinguir la mentalidad fija de la mentalidad de crecimiento (Dweck).
Una charcutera de pueblo, sin formación culinaria, gana 7 estrellas Michelin
En la Unidad 1 vimos qué es una empresa y por qué la mayoría de la gente que emprende no es el genio solitario que aparece en las películas. Esta unidad va un paso más allá y pregunta algo más útil: ¿qué habilidades concretas hacen falta para sacar adelante un proyecto? No estamos hablando de fórmulas matemáticas ni de conocimientos técni…
¿Qué habilidades adquirió y cuáles se le suponen «innatas»?
Tres habilidades sociales: hablar, escuchar y trabajar con otros
Escucha activa
Las habilidades sociales son las que se ponen en juego cuando hay otras personas alrededor. Como casi todo en emprendimiento ocurre con otras personas —clientes, compañeros de equipo, proveedores, familia que apoya o no—, sin estas habilidades el resto no sirve de mucho. Comunicación efectiva.
En entrevistas con clientes potenciales —algo que haréis varias veces durante el proyecto capstone— la escucha activa es la diferencia entre llevarse información útil a casa o salir solo con la confirmación de lo que ya pensabais. Quien escucha bien detecta necesidades que el propio cliente no había sabido formular. Trabajo en equipo.
Casi nadie emprende solo. Incluso los autónomos trabajan con clientes, proveedores y colaboradores ocasionales. Y en el aula, el proyecto capstone es siempre en grupo. Trabajar en equipo bien no significa llevarse de maravilla con todos —eso es imposible—; significa producir un buen resultado conjunto aunque haya diferencias.
Tres habilidades cognitivas: pensar bien, crear y gestionar emociones
Edison y las 10.000 formas que no funcionan
Las habilidades cognitivas son las que ocurren dentro de la cabeza de cada persona. No son menos importantes que las sociales; lo que pasa es que se ven menos desde fuera. Creatividad. Creatividad no es esperar a que llegue la inspiración mientras miras el techo.
Carol Dweck: la mentalidad de crecimiento
Si hubiera que quedarse con una sola idea de toda esta unidad, sería la de Carol Dweck, psicóloga de la Universidad de Stanford. A lo largo de tres décadas de investigación (de 1988 a 2017, con miles de niños, adolescentes y adultos estudiados), Dweck identificó dos formas opuestas de entender la inteligencia y las capacidades personales.
La palabra todavía
La diferencia entre las dos predice, en bastantes estudios, más cosas que el cociente intelectual. Mentalidad fija. La mentalidad fija (fixed mindset) cree que las capacidades —la inteligencia, el talento, las habilidades sociales— son rasgos fijos. Se nace con cierta cantidad y eso es lo que hay para toda la vida.
Las dos formas de interpretar el esfuerzo y el error, según Carol Dweck. La diferencia cabe en una palabra: «todavía».
Por qué importa para emprender
Emprender es, en buena parte, hacer cosas que aún no sabes hacer. Cuando montas tu primer proyecto, no sabes hacer un presupuesto realista, no sabes negociar con un proveedor, no sabes cerrar una venta. Con mentalidad fija cada uno de esos primeros intentos confirma que no vales;
Cómo se entrena la creatividad: dos técnicas concretas
La creatividad parece magia hasta que se descompone en técnicas. Las dos más usadas en empresas, agencias de diseño y aulas de emprendimiento son el brainstorming y SCAMPER. Las dos sirven para lo mismo —generar muchas ideas en poco tiempo— pero funcionan distinto. Brainstorming: las tres reglas que casi nadie respeta.
El brainstorming (lluvia de ideas) lo inventó el publicista Alex Osborn en 1953. La idea es muy simple: reunir a un grupo y generar tantas ideas como sea posible sobre una pregunta concreta, durante un tiempo limitado. Lo que casi todo el mundo hace mal es saltarse las tres reglas que hacen que funcione: Cantidad sobre calidad.
2.1 · Aplica SCAMPER a un objeto cotidiano y elige la mejor idea
Enunciado Coge un objeto que todo el mundo conozca: el estuche escolar. Aplica las siete preguntas de SCAMPER para generar al menos una idea por letra. Después, elige la idea que te parezca más prometedora y justifica por qué, usando dos criterios sencillos: ¿resuelve una molestia real? y ¿se podría hacer sin un presupuesto enorme?
- S — Sustituir: cambiar la tela por un material lavable y antimanchas; cambiar la cremallera por velcro silencioso para no molestar en clase.
- C — Combinar: estuche + cargador de móvil pequeño; estuche + soporte que se despliega y sujeta el móvil para ver vídeos mientras estudias.
- A — Adaptar: traer del mundo del maquillaje la idea de compartimentos elásticos para que cada boli tenga su sitio y no se mezcle todo.
- M — Modificar: hacerlo transparente para ver lo que hay dentro sin abrirlo; hacerlo plano para que quepa dentro de un libro.
- P — Poner otros usos: que el mismo estuche sirva de neceser pequeño para una excursión de un día.
- E — Eliminar: quitar la cremallera entera y dejar una funda enrollable que se ata con una goma. Menos piezas que se rompen.
El fracaso como aprendizaje
Aquí llegamos a la parte más difícil de toda la unidad. La narrativa popular dice «fracasa rápido, fracasa a menudo» como si fracasar fuera bueno en sí mismo. No lo es: fracasar duele, cuesta dinero, agota emocionalmente y, en la versión grave, puede dejar deudas durante años. Pero también es estadísticamente probable cuando se emprende.
La pregunta no es cómo evitarlo —no se puede del todo— sino cómo gestionarlo para que el coste sea bajo y el aprendizaje alto. Tres estrategias concretas para no quedarse bloqueado. Separar la persona del proyecto. Si un proyecto fracasa, lo que ha fallado es el proyecto, no la persona que lo intentó.
Sara Blakely y Spanx: la familia que celebraba los fracasos
Sara Blakely fundó Spanx en 1998 con 5.000 dólares ahorrados vendiendo faxes puerta a puerta. En 2012 se convirtió en la mujer más joven hecha a sí misma en alcanzar los mil millones de dólares de patrimonio. La resiliencia es la capacidad de recuperarse tras un golpe y seguir adelante. No es no caerse —caerse es inevitable—;
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.