Creatividad, innovación e iniciativa
Tiempo estimado de lectura: ~25 min · Saberes LOMLOE: B.2, B.4 · Pre-requisitos: Unidad 5 (el perfil de la persona emprendedora). Al acabar esta unidad sabrás: Explicar qué es el espíritu emprendedor y por qué se basa en buscar necesidades y oportunidades.
La creatividad es combinar elementos conocidos de una manera no obvia. Esta unidad enseña técnicas (SCAMPER, brainwriting) y el proceso divergencia → convergencia que separa la creatividad productiva del caos.
Drew Houston consiguió 75.000 personas en lista de espera con un vídeo y sin producto
En la unidad anterior dibujamos el retrato de la persona emprendedora: sus competencias, sus hábitos, su inteligencia emocional. Vimos que no responde a un único molde y que la mayoría de sus rasgos se pueden desarrollar.
¿Cómo puede un vídeo de 3 minutos valer más que el producto real en las primeras etapas?
El espíritu emprendedor: buscar necesidades y oportunidades
Espíritu emprendedor
Antes que una empresa, el emprendimiento es una forma de mirar. Quien tiene espíritu emprendedor no espera a que le digan qué hace falta: lo busca activamente. Donde otra persona ve una cola interminable, una web que no funciona o una tarea que se repite todos los días, quien emprende ve una necesidad sin cubrir, y por tanto una posible o…
La creatividad se entrena
Existe la idea, muy extendida, de que la creatividad es un rasgo con el que se nace: o se tiene o no se tiene. La investigación sobre el tema dice algo distinto. La creatividad se parece más a una habilidad que a un don: depende de técnicas, de hábitos y de práctica, y como toda habilidad mejora con el entrenamiento y se atrofia con el de…
Creatividad como habilidad entrenable
La creatividad no es un don reservado a unos pocos, sino una habilidad que se entrena. Consiste en generar ideas nuevas y útiles, normalmente combinando de forma original elementos que ya existen. Como cualquier destreza, mejora con la práctica deliberada y con técnicas que ayudan a producir muchas ideas antes de juzgarlas.
El ritmo divergir-converger se repite dos veces: primero para entender el problema, después para dar con la solución. En cada rombo se abre la mirada (divergir) y luego se cierra hacia una decisión (converger).
El pósit nació de un pegamento que falló
Aquí el doble diamante se trabaja como técnica de pensamiento creativo personal. Para su aplicación al diseño de modelos de negocio y al prototipado de proyectos de empresa —incluyendo el design thinking como metodología completa—, véase EDMN 2BACH (Unidad 5).
Iniciativa y proactividad: del pensar al hacer
Proactividad
Tener ideas no basta. La diferencia entre quien sueña proyectos y quien los emprende está en la iniciativa: la capacidad de pasar a la acción sin esperar a que alguien dé la orden o a que las condiciones sean perfectas. A esa actitud la llamamos proactividad, y es uno de los rasgos que con más claridad distingue el perfil emprendedor.
Las creencias sobre el emprendimiento
Antes de actuar, todos llevamos en la cabeza un conjunto de ideas sobre lo que significa emprender, muchas de ellas heredadas de películas, vídeos motivacionales o frases hechas. Algunas de esas creencias son falsas y, lo que es peor, frenan: nos convencen de que emprender no es para nosotros antes incluso de intentarlo.
La edad real de quien emprende en España
La imagen del emprendedor veinteañero que monta una empresa tecnológica en un garaje es, en buena medida, un mito. Según el Informe GEM España, que estudia anualmente la actividad emprendedora, la mayor tasa de creación de empresas no se concentra en los más jóvenes, sino en las franjas de edad intermedias: las personas que emprenden lo h…
El miedo a emprender y la gestión del error
El error como aprendizaje
Detrás de muchas de esas creencias hay una emoción muy concreta: el miedo. Miedo a fracasar, a hacer el ridículo, a perder lo invertido, a lo que dirán los demás. El miedo no es un defecto ni algo que haya que eliminar: es una respuesta natural ante la incertidumbre, y reconocerlo es más útil que negarlo.
Conocerse para emprender: el DAFO personal
DAFO personal
Toda esta unidad apunta a una pregunta final muy concreta: ¿cómo soy yo como persona emprendedora? No para etiquetarse, sino para saber sobre qué apoyarse y qué tiene uno que reforzar o compensar. El DAFO personal es una herramienta de autoevaluación que cruza cuatro casillas.
La estructura del DAFO cruza dos ejes —interno/externo y positivo/negativo— y de cada pareja de casillas salen cruces estratégicos. Aquí se muestra aplicada a una empresa; el DAFO personal usa exactamente la misma rejilla, pero leyendo cada casilla sobre uno mismo.
La honestidad es lo que da valor a un DAFO personal. Un DAFO donde todo son fortalezas y oportunidades no sirve para nada: es un ejercicio de autocomplacencia. Reconocer una debilidad —"me cuesta hablar en público", "soy desorganizado con el dinero"— no es admitir una derrota, sino ganar información para decidir mejor.
Conexión con el resto del curso
Lo esencial de la unidad
Lo trabajado en esta unidad es la base personal de todo lo que viene. La detección de oportunidades y la generación de ideas desembocan en la Unidad 7, donde la idea se convierte en proyecto con misión y visión, y donde aparece el emprendimiento social.
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.