Autoconocimiento e identidad personal
Tiempo estimado de lectura: 15-18 min · Saberes LOMLOE: A.1, A.2 · Pre-requisitos: ninguno (esta es la primera unidad). Al acabar esta unidad sabrás: Distinguir tu identidad personal de los roles sociales que ejerces en la familia, el instituto o el grupo de amigos.
Conocerte a ti mismo —tus fortalezas, tus valores, tus intereses— es la primera decisión vocacional. Esta unidad te da cuatro herramientas concretas para hacerlo: separar identidad de roles, ordenar tu jerarquía de valores, identificar tu perfil con las inteligencias múltiples de Gardner y construir tu DAFO personal.
Aitor, 32 años: tardó 13 años en encontrar 'lo suyo'
Esta asignatura empieza por una pregunta que parece obvia pero que casi nadie se ha tomado en serio antes de los dieciséis años: ¿quién eres tú exactamente? No se trata de una pregunta filosófica abstracta.
¿Se puede acertar a los 15-16 años o todo cambio implica una equivocación temporal?
Identidad personal y roles sociales
Una de las confusiones más habituales a los dieciséis años —y también a los cuarenta— es mezclar la identidad personal con los roles sociales que cada uno asume en distintos contextos. Son cosas distintas y conviene separarlas con precisión, porque si no acabas creyendo que eres lo que los demás esperan que seas.
Qué entendemos por identidad personal. La identidad personal es el conjunto de valores, creencias, intereses, capacidades y modos de estar en el mundo que te hacen ser tú y no otra persona. Tiene tres rasgos que la diferencian de cualquier otra cosa: Es relativamente estable en el tiempo, aunque evoluciona con la experiencia.
Identidad personal
La identidad personal es la combinación estable, propia e integradora de valores, creencias, intereses y capacidades que te define como persona distinta de las demás. No coincide con tu nombre, tu edad ni los roles que ejerces; está debajo de todo eso y los condiciona.
Los valores: lo que de verdad importa
Tus valores son las cosas que consideras importantes en la vida y que orientan tus decisiones, lo confieses o no. Aunque no los hayas escrito nunca en una lista, los valores están presentes cada vez que decides qué hacer un sábado por la tarde, a quién dedicas tu tiempo, qué te molesta de los demás o qué admiras de alguien.
Una lista de valores comunes. No hay una lista universal cerrada, pero estos quince valores aparecen en casi todos los inventarios psicológicos contemporáneos (Schwartz, Rokeach, Values in Action). Léelos despacio: Familia. Mantener vínculos estrechos con padres, hermanos, parientes. Amistad.
Okinawa y el secreto del ikigai: no es lo que crees
Los habitantes de Okinawa son uno de los grupos humanos con mayor longevidad del planeta: viven, de media, varios años más que los europeos. Cuando los investigadores Dan Buettner y otros estudiaron por qué, encontraron que el ikigai —tener un propósito claro al levantarse— era uno de los siete factores.
Fortalezas y debilidades: descubre tu perfil
Messi y Greta Thunberg: dos perfiles, dos inteligencias dominantes
Una vez identificados los valores, el siguiente paso es conocer tus fortalezas y debilidades: aquello en lo que eres bueno y aquello en lo que te cuesta más. Esta autoevaluación no se hace de oído. No hace falta un test caro ni un psicólogo. Quien se pasa horas resolviendo problemas en una hoja, lógico-matemática.
El DAFO personal
El DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas, Oportunidades) es una herramienta nacida en los años sesenta para el análisis estratégico de empresas. Funciona también, sorprendentemente bien, para analizar a una persona. Lo veremos en versión empresarial en Eco 4ESO y Empresa 2BACH; aquí lo aplicamos a ti.
DAFO personal: fortalezas, debilidades, oportunidades y amenazas aplicadas a ti mismo.
Las cuatro casillas
Fortalezas (internas y positivas). Lo que se te da bien y depende de ti. Ejemplos: «se me da bien explicar cosas en público», «tengo mucha constancia», «hablo inglés con fluidez». Conecta directamente con tus inteligencias dominantes. Debilidades (internas y negativas). Lo que te cuesta y depende de ti mejorarlo.
El Harvard Study of Adult Development: 88 años buscando el secreto de la vida buena
Ejemplos: «me frustro rápido cuando algo no me sale», «procrastino mucho con tareas largas», «me pongo nervioso en exámenes orales». No son defectos morales; son áreas con margen de mejora. Oportunidades (externas y positivas). Lo que el entorno te ofrece y puedes aprovechar.
Tu identidad no está cerrada
Conviene terminar la unidad con una idea importante: tu identidad no está fijada para siempre. Lo que descubras hoy sobre tus valores, tus inteligencias y tu DAFO es una foto del momento, no una sentencia vitalicia. Las personas evolucionan, los entornos cambian, las oportunidades aparecen.
A los 15-16 años no necesitas acertar para siempre — necesitas conocerte mejor para tomar decisiones informadas. Aitor no perdió 13 años: aprendió de cada experiencia (Derecho le enseñó que no quería un trabajo formalista, la hostelería le enseñó que sí quería trato con personas, el diseño gráfico le dio las bases visuales que ahora usa e…
Lo esencial de la unidad
La identidad personal es estable, propia e integradora; los roles sociales son contextuales y cambiantes. No los confundas. Tus valores orientan tus decisiones aunque no los hayas escrito nunca. Hacer la jerarquía explícita te ayuda a no arrepentirte de decisiones importantes.
La aportación de esta primera unidad es la base de todo lo que viene: tu lista jerarquizada de cinco valores, tu perfil de inteligencias dominantes (dos o tres) y tu DAFO personal completo. Estos tres documentos son los cimientos del proyecto. Sin ellos, cualquier decisión sobre estudios, prácticas o trabajo se toma sin brújula.
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.