Contabilidad, fiscalidad y financiación del proyecto
Tiempo estimado de lectura: ~20 min · Saberes (Decret 108/2022): B3.4.1, B3.4.2, B3.4.3, B3.5.1, B3.5.2, B3.5.3 · Fase del cuaderno: alimenta la Fase 4 — Viabilidad: contabilidad, fiscalidad e impacto. Al acabar esta unidad sabrás: Por qué pagar impuestos es una responsabilidad ciudadana y qué es la fiscalidad verde.
Qué daño hace la economía sumergida a los servicios públicos que usas cada día. Leer un balance y una cuenta de resultados básicos sin perderte. Hacer un presupuesto sencillo de tu proyecto y calcular su punto muerto. Elegir, entre las opciones reales, de dónde sacar el dinero para arrancar.
Ningún proyecto sobrevive sin entender los números mínimos: contabilidad (qué tienes y qué debes), fiscalidad (qué pagas y por qué) y financiación (de dónde sacas el dinero para arrancar).
La pyme cerámica cerró el ejercicio con 50.000 € de beneficio. Y no tenía dinero en cuenta para pagar a los proveedores
Tu equipo tiene ya un proyecto que funciona: una idea validada, unas decisiones de arranque y unas áreas internas en marcha. Esta unidad responde a la pregunta más práctica de todas: ¿sale a cuenta? Y otra que la acompaña: ¿de dónde sacamos el dinero para empezar? Es la unidad más cuantitativa del libro, pero no te asustes: en GPE no hace…
¿Cómo puede una empresa estar ganando dinero y ser insolvente al mismo tiempo?
La fiscalidad como responsabilidad ciudadana
Antes de hablar de los números de tu empresa, conviene situar para qué sirven los impuestos. Un proyecto emprendedor responsable no busca pagar lo mínimo a toda costa: entiende que contribuir es parte de jugar limpio. Para qué sirven los impuestos: el Estado del bienestar.
Impuestos y Estado del bienestar
Los impuestos financian los servicios públicos que sostienen el Estado del bienestar: sanidad, educación, pensiones, dependencia, prestaciones. Pagar impuestos no es un castigo: es la cuota de pertenencia a una sociedad que cuida de sus miembros. Por eso la educación fiscal forma parte de la formación ciudadana.
Jugar limpio también es una decisión de diseño
Cuando montes tu proyecto, declarar los ingresos, emitir factura y dar de alta a quien trabaje contigo no es solo cumplir la ley: es coherencia con un proyecto que quiere tener impacto positivo en su entorno. Un proyecto que evade impuestos está debilitando justamente los servicios públicos de su comunidad local.
La contabilidad de tu proyecto
La contabilidad es el sistema que registra de forma ordenada todo lo que entra y sale de una empresa, para saber en cada momento qué tiene, qué debe y si gana o pierde. En GPE no la estudiamos como técnica: nos basta con leer dos documentos básicos aplicados a tu proyecto: el balance y la cuenta de resultados.
El balance: una foto del patrimonio. El balance es una fotografía del patrimonio de la empresa en un momento concreto. Tiene dos lados que siempre suman lo mismo. El activo es lo que la empresa tiene (lo que posee y lo que le deben). El patrimonio neto y el pasivo son de dónde ha salido eso (recursos propios y deudas).
Equilibrio financiero
Un proyecto está en equilibrio financiero cuando puede hacer frente a sus deudas sin ahogarse. Una señal de alarma sencilla: si casi todo el activo está financiado con deuda (pasivo) y muy poco con recursos propios (patrimonio neto), el proyecto es frágil. Una mezcla sana combina aportaciones propias y financiación ajena prudente.
La viabilidad: presupuesto, punto muerto e inversión
Con el balance y la cuenta de resultados ya sabes leer los números de un proyecto que funciona. Pero antes de arrancar necesitas prever esos números: cuánto cuesta empezar, cuánto necesitas vender para no perder y qué inversiones merecen la pena. Eso es estudiar la viabilidad. El presupuesto del proyecto.
El presupuesto es la previsión ordenada de todo el dinero que vas a necesitar y de dónde va a salir. Conviene separar dos tipos de necesidades: La inversión inicial: lo que necesitas para arrancar y que dura en el tiempo (maquinaria, equipos, primer stock, web). Se paga una vez al principio.
El punto muerto es el cruce entre la recta de ingreso total (verde) y la de coste total (terracota): el número de unidades en que los ingresos cubren justo todos los gastos. Las cifras del gráfico son un ejemplo ilustrativo distinto al del ejercicio.
6.1 · Punto muerto y cuenta de resultados previsional de un proyecto
Enunciado Un equipo de GPE va a vender mermelada artesana de naranja valenciana. Han reunido estos datos para el curso: alquiler de un pequeño obrador compartido y seguros por 600 € (costes fijos); cada tarro le cuesta en materia prima y envase 2 € (coste variable unitario) y lo venderán a 5 €.
- Margen de contribución por tarro = Precio − Coste variable = 5 − 2 = 3 € por tarro. Cada tarro vendido aporta 3 € a cubrir los costes fijos.
- Punto muerto = Costes fijos ÷ Margen de contribución = 600 ÷ 3 = 200 tarros. El equipo necesita vender 200 tarros solo para no perder dinero. A partir del tarro 201 empieza a ganar.
- Cuenta de resultados previsional (con 400 tarros vendidos):
Pruébalo tú mismo: introduce los costes fijos, el precio de venta y el coste variable unitario de tu propio proyecto y la calculadora calcula automáticamente el punto muerto y representa la gráfica de ingresos y costes totales. La evaluación de inversiones (en clave de proyecto).
Las fuentes de financiación
ENISA: cuando el Estado presta sin pedir aval
Hecho el presupuesto, queda la pregunta del dinero: ¿de dónde sale? Las fuentes de financiación son las distintas vías para conseguir los recursos que el proyecto necesita. Se agrupan en dos grandes familias. No hay una fuente «mejor» en abstracto: hay una más adecuada para cada proyecto y cada momento.
Conexión con tu proyecto
Toda esta unidad converge en una sola pregunta para tu equipo: ¿es viable nuestro proyecto y cómo lo financiamos? En la Fase 4 del cuaderno de proyecto — Viabilidad: contabilidad, fiscalidad e impacto vas a aplicarlo de cabo a rabo: montarás el presupuesto del proyecto, calcularás su punto muerto, harás una cuenta de resultados previsiona…
Lo esencial de la unidad
Esta unidad te da las herramientas; el cuaderno es donde compruebas, con números, si tu idea se sostiene. El desfase se produce entre devengo —cuándo se registra contablemente el ingreso o el gasto— y caja —cuándo entra o sale el dinero del banco—. Los impuestos financian el Estado del bienestar (sanidad, educación, pensiones).
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.