Contabilidad, fiscalidad y financiación del proyecto
Ganó 50.000 € y no tenía con qué pagar a los proveedores
Una pyme valenciana del sector cerámico, con 18 trabajadores, cierra el ejercicio con 50.000 € de beneficio, facturación creciente y la cartera de pedidos llena. Pero el día 28 de cada mes el gerente mira la cuenta del banco y no hay dinero para pagar a los proveedores, que ya empiezan a quejarse. El gestor le dice que es un problema de tesorería, no de beneficio.
¿Cómo puede una empresa estar ganando dinero y ser insolvente al mismo tiempo? La pregunta del gerente es razonable.
La fiscalidad como responsabilidad
La cuota de pertenencia a una sociedad que cuida
Los impuestos son lo que ciudadanos y empresas aportan al Estado para financiar los servicios públicos de los que todos nos beneficiamos: sanidad, educación, pensiones, carreteras, seguridad, desempleo. Ese conjunto se llama Estado del bienestar. Cada persona aporta según su capacidad y recibe según su necesidad: eso es la progresividad.
Cuando alguien usa un hospital público, una beca o una pensión, disfruta de algo financiado con los impuestos de todos, los suyos incluidos.

Los impuestos no solo recaudan, orientan
La fiscalidad verde es el conjunto de tributos diseñados para desincentivar lo que daña el medio ambiente y premiar lo que lo cuida. Si una actividad genera un coste para el planeta, su precio debería reflejarlo. En España existen el impuesto sobre gases fluorados, el de envases de plástico no reutilizables desde 2023 y bonificaciones al vehículo eléctrico.
Para vuestro proyecto hay lectura directa: menos plástico, materiales reciclados y proximidad no solo reducen impacto, también pueden tener ventaja fiscal.

El lado oscuro, en euros
Los Técnicos de Hacienda estiman unos 330.000 millones al año que no llegan a las arcas públicas. Cada euro no declarado es un euro menos para sanidad, educación o pensiones, y obliga a quien cumple a soportar más carga.
Jugar limpio también es una decisión de diseño
Declarar los ingresos, emitir factura y dar de alta a quien trabaje con vosotros no es solo cumplir la ley: es coherencia con un proyecto que quiere impacto positivo en su entorno. Un proyecto que evade impuestos está debilitando justamente los servicios públicos de su propia comunidad local.
No es un delito sin víctimas. Las víctimas son el instituto, el centro de salud y la biblioteca del barrio donde vais a vender.
La contabilidad de tu proyecto

Activo = Patrimonio neto + Pasivo
El balance es una fotografía del patrimonio en un momento concreto, con dos lados que siempre suman lo mismo. El activo es lo que la empresa tiene y lo que le deben. El patrimonio neto y el pasivo son de dónde ha salido: dinero propio o dinero de otros que habrá que devolver. Si los dos lados no cuadran, hay un error.
Leer un balance es saber responder a tres preguntas: ¿qué tengo?, ¿qué debo?, ¿cuánto es realmente mío?
El balance más sencillo posible
| Activo | Importe | Patrimonio neto y pasivo | Importe |
|---|---|---|---|
| Equipo y maquinaria | 1.200 € | Aportaciones del equipo | 1.000 € |
| Existencias | 400 € | Préstamo a devolver | 800 € |
| Caja y banco | 600 € | Deudas con proveedores | 400 € |
| Total activo | 2.200 € | Total neto más pasivo | 2.200 € |
Que los dos lados sumen 2.200 € no es casualidad. Es la igualdad del balance, y se cumple siempre.
Equilibrio financiero, o cuándo preocuparse
Un proyecto está en equilibrio financiero cuando puede hacer frente a sus deudas sin ahogarse. Hay una señal sencilla que conviene vigilar: si casi todo el activo está financiado con deuda y muy poco con recursos propios, el proyecto es frágil aunque el negocio funcione.
Una mezcla sana combina aportaciones propias con financiación ajena prudente. Ni todo prestado, ni renunciar a crecer por miedo.
Si el balance es una foto, esto es la película
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Ingresos por ventas | 3.000 € |
| Coste de las materias primas | −1.100 € |
| Otros gastos, envases y transporte | −400 € |
| Comunicación y marketing | −300 € |
| Resultado del periodo | 1.200 € |
Leerla dice mucho más que el número final: enseña en qué se va el dinero y dónde se puede ajustar.
Queréis saber cuánto dinero tiene ahora mismo el proyecto y cuánto debe a proveedores. ¿Qué documento miráis?
- ALa cuenta de resultados, porque recoge todos los movimientos
- BEl balance, porque es la foto del patrimonio en un momento concreto
- CEl presupuesto, porque prevé ingresos y gastos
- DEl punto muerto, porque marca la frontera entre ganar y perder
Solución: B.La cuenta de resultados cubre un periodo y dice si se gana o se pierde. El balance es la foto de un instante: qué hay, qué se debe y cuánto es propio. Para saber lo que hay hoy en caja, el balance.
La viabilidad
Inversión inicial y gastos corrientes
Montar el presupuesto sin morir en el intento
- Listad la inversión inicial. Todo lo que hay que comprar una sola vez para empezar, y su coste.
- Estimad los gastos corrientes de un periodo. Cuánto cuesta funcionar cada mes o cada ciclo de venta.
- Prevé los ingresos del mismo periodo. Cuántas unidades venderéis y a qué precio, con prudencia.
- Comprobad el encaje. Si sale negativo, ajustad precios, costes o volumen antes de seguir adelante.
Costes fijos y costes variables
Donde se cruzan la recta de ingresos y la de costes totales. A la izquierda hay pérdida; a la derecha, beneficio.
El punto muerto y el margen de contribución
El punto muerto son las unidades que hay que vender para no perder ni ganar. Se calcula dividiendo los costes fijos entre el precio de venta menos el coste variable unitario. Ese paréntesis es el margen de contribución: lo que cada unidad vendida aporta a cubrir los costes fijos del proyecto.
Conocer vuestro punto muerto es saber cuál es el objetivo mínimo de ventas para no perder dinero. Es el número que hay que vigilar cada semana.
Calcular el punto muerto de la mermelada
Un equipo va a vender mermelada artesana de naranja valenciana. El obrador compartido y los seguros suman 600 € de costes fijos para el curso. Cada tarro cuesta 2 € entre materia prima y envase, y se venderá a 5 €. Esperan vender 400 tarros.
- Calculad el margen de contribución por tarro restando el coste variable al precio.
- Dividid los costes fijos entre ese margen para obtener el punto muerto en unidades.
- Interpretad la cifra. A partir de qué tarro empieza el equipo a ganar dinero.
- Montad la cuenta de resultados previsional con los 400 tarros previstos.
- Comparad ventas previstas y punto muerto. Cuánto margen de error tenéis.
El plazo de recuperación basta
Durante el proyecto surgirán decisiones de inversión: una máquina mejor, un local, una web. Evaluarlas aquí significa hacerse tres preguntas honestas. Cuánto cuesta. Qué ingresos o ahorros va a generar. En cuánto tiempo se recupera lo invertido. Si una máquina cuesta 1.000 € y ahorra 250 € al mes, se recupera en cuatro.
Cuanto antes recuperéis la inversión, menos riesgo asumís. No hacen falta técnicas más complejas para decidir bien en un proyecto de aula.
Las fuentes de financiación
Dos familias, y lo sano es combinarlas
- Dinero que no hay que devolver porque es del propio proyecto
- Aportaciones de los socios y beneficios reinvertidos
- Da independencia, pero suele ser limitada
- Dinero de terceros que hay que devolver, normalmente con intereses
- Préstamos y ayudas reembolsables
- Permite hacer más, pero genera obligaciones
Seis vías al alcance de un proyecto emprendedor
| Fuente | Qué es | Para qué encaja |
|---|---|---|
| Aportaciones del equipo | Dinero propio de los socios | El arranque de casi cualquier proyecto |
| Préstamo bancario | Dinero del banco, con interés | Inversión inicial cuando hay garantías |
| ENISA | Préstamo participativo público | Proyectos innovadores sin avales |
| Ayudas IVACE | Subvenciones autonómicas valencianas | Impulso local con apoyo público |
| Crowdfunding | Muchas aportaciones pequeñas | Productos con comunidad detrás |
ENISA presta desde 1982 sin exigir avales: apuesta por la viabilidad del proyecto, no por el patrimonio de quien firma.
Devengo y caja no son lo mismo
El desfase está entre cuándo se registra contablemente un ingreso y cuándo entra el dinero en el banco. Si la pyme vende con pago a 90 días y paga a sus proveedores a 30, está financiando con su propia caja la actividad de su cliente. El beneficio es real, pero el dinero todavía no ha llegado. Las cuentas dicen verdad y el banco también.
Confundirlos es la causa más común de cierre de pymes en sus tres primeros años. No por mal negocio, sino por mal cálculo del flujo de caja.
Con esto ya podéis atacar la Fase 4
- Montar el presupuesto del proyecto separando inversión inicial de gastos corrientes.
- Calcular el punto muerto y comprobar cuánto margen dejan las ventas previstas.
- Hacer una cuenta de resultados previsional y ver en qué se va el dinero.
- Elegir y combinar fuentes de financiación según coste, plazo, riesgo y coherencia.
- Y una comprobación final: no solo si ganaréis dinero, sino cuándo entrará.
Hasta aquí la teoría
Continúa en el libro de la unidad.