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IPE II · FP — Grado Medio y Superior

Itinerario Personal para la Empleabilidad II

Continuación de IPE I en segundo curso: búsqueda activa de empleo, marca personal, competencias para el empleo y un proyecto emprendedor de innovación social.

9 unidades · Currículo estatal LOMLOE · Ley Orgánica 3/2022 (LOFP) · RD 659/2023, Anexo V

Sobre este libro

Este libro forma parte de los materiales abiertos de profedeeconomia.es, una plataforma de recursos para profesores de instituto de economía, empresa y finanzas. Todo el contenido se publica bajo licencia Creative Commons BY-NC-SA: podéis copiarlo, redistribuirlo y adaptarlo siempre que citéis la autoría y no lo uséis con fines comerciales.

Este libro se basa en el currículo básico estatal LOMLOE para Itinerario Personal para la Empleabilidad II (Ley Orgánica 3/2022 (LOFP) · RD 659/2023, Anexo V). Cada comunidad autónoma establece concreciones específicas en su currículo propio; conviene consultar la concreción de vuestra CCAA para ajustar la programación al centro.

Composición tipográfica con Fraunces y Switzer. Generado con Astro y paged.js. Comentarios, erratas y propuestas: hola@profedeeconomia.es.

Índice general · 9 unidades

Contenido

  1. 01
    De alumno a candidato: el mercado laboral y los procesos de selección En IPE I aprendiste quién eres y qué derechos tienes como trabajador. Ahora cambia el papel: dejas de ser alumno para convertirte en candidato. Esta unidad es la radiografía del mercado laboral que vas a pisar al titular y del proceso —portales, filtros automáticos, pruebas y entrevistas por competencias— que decide si entras o no.
  2. 02
    Tu marca personal: comunicación y presencia digital profesional Tu marca personal es lo que dicen de ti cuando sales de la sala. En un mercado donde compites con miles de titulaciones idénticas a la tuya, no gana quien más vale en abstracto, sino quien mejor comunica lo que vale. Esta unidad convierte tu perfil en un mensaje claro: CV, portfolio y presencia digital alineados hacia el mismo objetivo profesional.
  3. 03
    Competencias para el empleo: personales, sociales y emocionales El título demuestra que sabes hacer un trabajo. Las competencias transversales demuestran que se puede trabajar contigo. Las empresas contratan por las primeras y despiden por las segundas. Esta unidad entrena lo que de verdad decide tu carrera: trabajo en equipo, comunicación, liderazgo, gestión del tiempo e inteligencia emocional.
  4. 04
    Mentalidad emprendedora e innovación Emprender no es solo montar una empresa. Es una forma de mirar los problemas que sirve igual para lanzar un negocio que para mejorar el taller donde trabajas. Esa mirada se entrena, y este es el módulo donde empezamos a entrenarla.
  5. 05
    De la idea a la oportunidad Una idea es lo que se te ocurre en la ducha. Una oportunidad es una idea que resuelve un problema real de gente real que estaría dispuesta a pagar por ella. La diferencia entre las dos se llama validación, y se descubre hablando con clientes, no encerrado en clase.
  6. 06
    El entorno y el modelo de negocio Un proyecto no vive en el vacío. A su alrededor hay competidores, normas, tendencias y un planeta con recursos limitados. Analizar ese entorno y traducir todo el proyecto a una sola página —el Business Model Canvas— es lo que convierte una buena idea validada en un plan que se puede explicar, defender y poner en marcha.
  7. 07
    Marketing y validación Tener una buena idea no sirve de nada si nadie la conoce, nadie la quiere comprar o nadie repite. El marketing operativo y la validación con clientes reales son los que convierten una idea de proyecto en un negocio que respira.
  8. 08
    Emprendimiento social y design thinking No todo proyecto emprendedor busca solo ganar dinero. El emprendimiento social resuelve problemas de la sociedad o del planeta generando, además, ingresos que lo hacen sostenible. El design thinking es el método para llegar a esas soluciones poniendo siempre a la persona en el centro.
  9. 09
    Viabilidad y puesta en marcha Ocho unidades han preparado el terreno. En esta, tu proyecto se mide con números: cuánto cuesta arrancar, cuánto hay que vender para no perder, qué forma jurídica elegir y qué trámites hacer. Es la unidad capstone: aquí el proyecto emprendedor se cierra y se defiende.
Unidad 1 · Bloque 1 · Inserción laboral
01

De alumno a candidato: el mercado laboral y los procesos de selección

En IPE I aprendiste quién eres y qué derechos tienes como trabajador. Ahora cambia el papel: dejas de ser alumno para convertirte en candidato. Esta unidad es la radiografía del mercado laboral que vas a pisar al titular y del proceso —portales, filtros automáticos, pruebas y entrevistas por competencias— que decide si entras o no.

Duración
9-11 sesiones · 3 semanas
Conceptos clave
empleabilidad · mercado laboral · búsqueda activa de empleo · mercado oculto · portales de empleo · ATS
Objetivos de la unidad
  • · Caracterizar la situación actual del mercado laboral español (tasa de paro, temporalidad tras la reforma de 2021, sectores con mayor demanda) y su impacto en quien busca su primer empleo cualificado.
  • · Distinguir mercado abierto y mercado oculto, y diseñar una estrategia de búsqueda activa que combine portales, candidatura espontánea y red de contactos.
  • · Describir las fases de un proceso de selección actual, desde la criba por filtro automático (ATS) hasta el assessment center, identificando qué se evalúa en cada una.
  • · Preparar y simular una entrevista por competencias estructurando las respuestas con el método STAR.
  • · Reconocer los tipos de pruebas de selección (psicotécnicas, profesionales, dinámicas de grupo) y las pautas básicas para afrontarlas con garantías.

Tiempo estimado de lectura: ~22 min · Resultado de aprendizaje: RA1 (selecciona oportunidades de empleo identificando las diferentes posibilidades de inserción y las alternativas de aprendizaje a lo largo de la vida). · Pre-requisitos: IPE I completo (autoconocimiento profesional, identidad digital y derechos laborales).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Leer la situación real del mercado laboral español y entender qué significa para tu primer empleo cualificado.
  • Distinguir mercado abierto y mercado oculto y planificar una búsqueda activa que ataque a los dos.
  • Recorrer las fases de un proceso de selección moderno, del filtro ATS al assessment center.
  • Afrontar una entrevista por competencias estructurando tus respuestas con el método STAR.
  • Reconocer las pruebas de selección habituales y cómo prepararte para cada una.

En IPE I dedicaste el curso a una pregunta hacia dentro: quién eres, qué se te da bien, qué te mueve, qué derechos te amparan cuando firmas un contrato. Este segundo módulo gira la cámara hacia fuera. La pregunta ya no es “¿quién soy?”, sino “¿cómo me ve quien tiene que contratarme y cómo consigo que me elija a mí?”. El cambio de perspectiva es el corazón de IPE II: pasas de alumno a candidato.

Y conviene decirlo sin rodeos: el título que vas a obtener es necesario, pero no suficiente. Hay miles de personas con tu mismo ciclo formativo. Lo que marca la diferencia entre dos perfiles con idéntica titulación es cómo se mueven en el mercado: dónde buscan, cómo se presentan, cómo afrontan una prueba, cómo responden en una entrevista. Esa parte —la que casi nadie te enseña— es la que entrenamos aquí.

Esta primera unidad pone los cimientos: cómo es el terreno de juego (el mercado laboral), por dónde se entra (las vías de búsqueda) y qué obstáculos hay en el camino (las fases del proceso de selección). Las dos unidades siguientes profundizan en las dos armas con las que lo cruzas: tu marca personal (Unidad 2) y tus competencias (Unidad 3).

El mercado laboral que vas a pisar

El mercado laboral es el espacio donde se encuentran quienes ofrecen trabajo (las empresas, que demandan mano de obra) y quienes lo buscan (las personas, que ofrecen su trabajo). No es un mercado abstracto: tiene una temperatura concreta en cada momento, y conviene saber leerla antes de lanzarte.

La fotografía actual (datos para interpretar, no para memorizar)

El mercado español tiene rasgos estructurales que te afectan directamente como persona recién titulada:

El mercado abierto y el mercado oculto

No todas las vacantes se buscan igual, porque no todas se publican. Conviene distinguir dos circuitos:

La conclusión práctica es importante: si solo buscas en portales, estás compitiendo por una fracción minoritaria de las vacantes en el circuito más saturado. Una búsqueda activa seria ataca a los dos mercados a la vez.

El método STAR para entrevistas Cuatro pasos para responder a preguntas conductuales en una entrevista: Situación, Tarea, Acción y Resultado, con una pregunta tipo de ejemplo. Pregunta tipo del entrevistador «Describe una situación en la que tuviste que resolver un conflicto en equipo.» Sé breve: dos frases para situar al entrevistador. No te enrolles aquí; lo importante viene en la Acción y el Resultado. S Situación Contexto breve: cuándo y dónde. «En un trabajo de grupo de 4.º…» Aclara cuál era TU objetivo o reto, no el del grupo entero. Así el entrevistador entiende qué se esperaba de ti en concreto. T Tarea Tu responsabilidad concreta. «Yo coordinaba la entrega…» Es la parte más importante: usa «yo», no «nosotros». El entrevistador quiere saber qué aportaste tú, no qué hizo el equipo. A Acción Qué hiciste TÚ, no el equipo. «Propuse repartir tareas por escrito…» Cierra con un dato concreto siempre que puedas (una nota, un porcentaje, un plazo cumplido). Lo medible convence mucho más que «salió bien». R Resultado El desenlace, con datos si se puede. «Entregamos a tiempo y sacamos 9.» Una respuesta STAR completa dura entre 90 segundos y 2 minutos
Las dos preguntas conductuales más temidas se responden igual: con el método STAR. Lo veremos en detalle en el apartado de la entrevista por competencias.

La búsqueda activa de empleo

Personas consultando ofertas y conversando con reclutadores en los estands de una feria de empleo.
Una feria de empleo concentra en pocas horas decenas de empresas que buscan personal. Junto a los portales y los servicios públicos, sigue siendo una de las vías más rentables para entrar en el mercado laboral: te presentas en persona y, a menudo, hablas directamente con quien decide. Foto: Fort Rucker, Public domain vía Wikimedia Commons

Buscar empleo es, en sí mismo, un trabajo. La búsqueda activa es un proceso planificado, no una serie de envíos al azar cuando uno se acuerda. Tiene método, agenda y seguimiento.

Las vías de búsqueda

Una estrategia completa combina varias fuentes, porque cada una llega a un tipo de oferta distinto:

La candidatura espontánea

La candidatura espontánea (o autocandidatura) consiste en presentarte a una empresa que no ha publicado ninguna oferta, porque te interesa trabajar allí. Bien hecha, es una de las vías más rentables al mercado oculto: demuestras iniciativa y llegas antes de que la vacante exista. Mal hecha —un correo genérico con “adjunto mi CV por si hay algo”— va directa a la papelera.

La clave es la personalización: identificar a la persona o departamento adecuado, demostrar que conoces la empresa y proponer concretamente qué puedes aportar. Es marca personal aplicada, y la trabajaremos a fondo en la Unidad 2.

Plan de búsqueda

Cómo organizar una búsqueda activa de empleo

  1. Define tu objetivo profesional con precisión: puesto, sector, zona geográfica, tipo de jornada y rango salarial realista según el convenio. Una búsqueda difusa (“cualquier cosa”) rinde peor que una búsqueda enfocada.
  2. Prepara tus herramientas base: CV adaptable por oferta, carta o mensaje de presentación tipo y perfil de LinkedIn cuidado (todo ello, Unidad 2). Sin estas piezas listas, cada candidatura te cuesta el triple.
  3. Selecciona tus fuentes y reparte el esfuerzo: portales (mercado abierto), bolsa del centro y candidatura espontánea + networking (mercado oculto). No pongas todos los huevos en los portales.
  4. Crea un sistema de seguimiento: una hoja de cálculo con empresa, puesto, fecha de envío, estado y próximo paso. Buscar sin registro lleva a duplicar envíos y a perder oportunidades por no hacer seguimiento.
  5. Trabaja con constancia y revisa: dedica franjas fijas a la semana, mide tu ratio (candidaturas enviadas → respuestas → entrevistas) y ajusta lo que no funciona. Si envías mucho y no te llaman, el problema suele estar en el CV o en el enfoque, no en la suerte.

Cómo es un proceso de selección hoy

Cuando una empresa necesita cubrir un puesto, activa un proceso de selección: una secuencia de filtros pensada para quedarse con la persona que mejor encaja. Conocer las fases te quita ansiedad y te permite prepararte para cada una.

Fase 1. Reclutamiento y criba (el filtro ATS)

La empresa publica la oferta y recibe candidaturas. Cuando hay volumen, la primera criba ya no la hace una persona: la hace un ATS (Applicant Tracking System), un software que ordena, clasifica y filtra los CV buscando palabras clave que coinciden con los requisitos de la oferta. Si tu CV no contiene las palabras que el sistema busca, puede que ningún humano lo llegue a leer.

Consecuencia práctica: tu CV debe incluir literalmente los términos clave de la oferta (titulación, software, idioma con su nivel, competencias citadas) y tener un formato limpio y legible por máquina (sin tablas complejas, sin imágenes incrustadas con texto, exportado a PDF estándar). Lo veremos en detalle en la Unidad 2.

Fase 2. Preselección y primer contacto

Superado el filtro automático, una persona de Recursos Humanos revisa los CV preseleccionados y suele hacer un primer contacto breve: una llamada o videollamada corta (a veces llamada screening) para confirmar disponibilidad, expectativas salariales, motivación y datos básicos. Es corta, pero descarta. Atiende el teléfono con un saludo profesional y ten a mano la oferta y tu CV.

Fase 3. Pruebas de selección

Según el puesto, el proceso incluye una o varias pruebas (las vemos en detalle más abajo): psicotécnicas, profesionales o técnicas, de personalidad y, cada vez más en perfiles cualificados, dinámicas de grupo o un assessment center.

Fase 4. La entrevista

El núcleo del proceso. Puede haber una o varias rondas: una primera con RRHH (encaje general y competencias transversales) y una segunda más técnica con el responsable del departamento. Hoy domina un formato concreto: la entrevista por competencias, que tratamos en el siguiente apartado.

Fase 5. Decisión, oferta y verificación

La empresa decide, comprueba referencias y datos (titulación, experiencia) y realiza la oferta: puesto, condiciones, salario y tipo de contrato. Aquí puede haber margen de negociación dentro de lo que marca el convenio. Si todo encaja, se firma y empieza el periodo de prueba.

La entrevista por competencias

Varias personas esperando su turno para una entrevista de selección, sentadas frente a una mesa con los reclutadores.
La entrevista es el filtro donde se decide casi todo, y se entrena. Saber qué formato te espera —hoy domina la entrevista por competencias— y llegar con ejemplos preparados es lo que separa a quien la pasa de quien la improvisa. Foto: N509FZ, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

La entrevista tradicional preguntaba por datos y opiniones (“¿qué estudiaste?”, “¿cómo te describirías?”). La entrevista por competencias —el formato dominante hoy— funciona con otra lógica: parte de la idea de que el mejor predictor de la conducta futura es la conducta pasada. Por eso no te pregunta cómo eres en abstracto, sino que te pide ejemplos concretos de situaciones reales en las que demostraste una competencia.

Las preguntas suenan así:

No buscan la respuesta “correcta”: buscan que demuestres con hechos que tienes las competencias (trabajo en equipo, resolución de problemas, comunicación, gestión del tiempo) que el puesto requiere. Esas competencias las trabajaremos a fondo en la Unidad 3; aquí nos centramos en cómo responder.

El método STAR

La fórmula universal para responder a una pregunta por competencias es el método STAR, que convierte una anécdota dispersa en una respuesta estructurada y convincente:

Una respuesta STAR completa dura entre noventa segundos y dos minutos. Prepara tres o cuatro ejemplos versátiles de tu experiencia (FCT/prácticas, proyectos del ciclo, trabajos anteriores, voluntariado, equipos deportivos) y podrás adaptarlos a casi cualquier pregunta por competencias.

El método STAR para entrevistas Cuatro pasos para responder a preguntas conductuales en una entrevista: Situación, Tarea, Acción y Resultado, con una pregunta tipo de ejemplo. Pregunta tipo del entrevistador «Describe una situación en la que tuviste que resolver un conflicto en equipo.» Sé breve: dos frases para situar al entrevistador. No te enrolles aquí; lo importante viene en la Acción y el Resultado. S Situación Contexto breve: cuándo y dónde. «En un trabajo de grupo de 4.º…» Aclara cuál era TU objetivo o reto, no el del grupo entero. Así el entrevistador entiende qué se esperaba de ti en concreto. T Tarea Tu responsabilidad concreta. «Yo coordinaba la entrega…» Es la parte más importante: usa «yo», no «nosotros». El entrevistador quiere saber qué aportaste tú, no qué hizo el equipo. A Acción Qué hiciste TÚ, no el equipo. «Propuse repartir tareas por escrito…» Cierra con un dato concreto siempre que puedas (una nota, un porcentaje, un plazo cumplido). Lo medible convence mucho más que «salió bien». R Resultado El desenlace, con datos si se puede. «Entregamos a tiempo y sacamos 9.» Una respuesta STAR completa dura entre 90 segundos y 2 minutos
El método STAR aplicado a una pregunta conductual real: de la anécdota dispersa a la respuesta estructurada en cuatro pasos.

Las pruebas de selección

Además de la entrevista, muchos procesos incluyen pruebas. Saber qué miden y cómo afrontarlas reduce mucho los nervios.

Glosario

Para profundizar

Estos recursos oficiales y gratuitos son el mejor punto de partida para preparar una búsqueda activa de empleo con datos reales:

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o para pensar individualmente al cerrar la unidad:

  1. Si la mayoría de las vacantes (entre el 60 y el 75 %, según distintos estudios del sector) no se publican, ¿qué dice eso sobre dónde conviene invertir tu tiempo al buscar empleo? ¿Es justo que tantas oportunidades dependan de a quién conoces, y cómo se construye una red profesional desde cero al titular?
  2. Un filtro automático puede descartar tu CV antes de que ninguna persona lo lea. ¿Es razonable que una máquina haga la primera criba? ¿Qué ventajas e inconvenientes tiene para el candidato y para la empresa?
  3. La entrevista por competencias asume que “la conducta pasada predice la conducta futura”. ¿Estás de acuerdo? ¿Puede una persona haber cambiado lo suficiente como para que su pasado ya no la represente?

Hacia la Unidad 2

Ya conoces el terreno (el mercado), las vías de entrada (la búsqueda activa) y los obstáculos (el proceso de selección). Falta lo más importante: cómo te presentas. En la Unidad 2 construiremos tu marca personal: qué quieres que piensen de ti como profesional y cómo lo comunicas a través de un CV optimizado, un portfolio y una presencia digital cuidada en LinkedIn. Porque en un mercado donde compites con miles de titulaciones idénticas a la tuya, lo que te diferencia es tu marca.

Bibliografía

  1. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional (Anexo V: módulos profesionales de los itinerarios formativos). BOE-A-2023-16889.
  2. Ley Orgánica 3/2022, de 31 de marzo, de ordenación e integración de la Formación Profesional.
  3. Real Decreto-ley 32/2021, de 28 de diciembre, de medidas urgentes para la reforma laboral, la garantía de la estabilidad en el empleo y la transformación del mercado de trabajo.
  4. Servicio Público de Empleo Estatal — SEPE (2024). Guía de búsqueda activa de empleo y orientación profesional. sepe.es.
  5. Instituto Nacional de Estadística (2024). Encuesta de Población Activa (EPA). ine.es.
  6. Adecco / Infoempleo (2024). Informe Infoempleo-Adecco: Oferta y demanda de empleo en España.
  7. Bolles, Richard N. (2024). What Color Is Your Parachute? A Practical Manual for Job-Hunters and Career-Changers. Berkeley: Ten Speed Press.
  8. Pereda Marín, S. y Berrocal Berrocal, F. (2018). Dirección y gestión de recursos humanos por competencias. Madrid: Centro de Estudios Ramón Areces.
Unidad 2 · Bloque 1 · Inserción laboral
02

Tu marca personal: comunicación y presencia digital profesional

Tu marca personal es lo que dicen de ti cuando sales de la sala. En un mercado donde compites con miles de titulaciones idénticas a la tuya, no gana quien más vale en abstracto, sino quien mejor comunica lo que vale. Esta unidad convierte tu perfil en un mensaje claro: CV, portfolio y presencia digital alineados hacia el mismo objetivo profesional.

Duración
9-11 sesiones · 3 semanas
Conceptos clave
marca personal · propuesta de valor · identidad digital · reputación digital · huella digital · CV optimizado para ATS
Objetivos de la unidad
  • · Definir una propuesta de valor profesional propia que articule qué aportas, a quién y qué te diferencia de otros perfiles con la misma titulación.
  • · Construir un CV optimizado para los filtros ATS y adaptable a cada oferta, evitando los errores que descartan candidaturas.
  • · Diseñar un portfolio profesional que evidencie con proyectos reales las competencias del título.
  • · Crear y optimizar un perfil de LinkedIn (foto, titular, resumen y aptitudes) como CV vivo y herramienta de networking digital.
  • · Gestionar la propia identidad y reputación digital, auditando la huella previa y aplicando el derecho al olvido cuando proceda.

Tiempo estimado de lectura: ~22 min · Resultado de aprendizaje: RA1 (selecciona oportunidades de empleo identificando las diferentes posibilidades de inserción), en su vertiente de comunicación profesional. · Pre-requisitos: Unidad 1 (mercado laboral y procesos de selección) e identidad digital de IPE I.

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Definir tu propuesta de valor profesional: qué aportas, a quién y qué te diferencia.
  • Construir un CV optimizado para ATS y adaptable a cada oferta.
  • Diseñar un portfolio que demuestre tus competencias con proyectos reales.
  • Crear y optimizar un perfil de LinkedIn profesional como CV vivo.
  • Auditar y proteger tu identidad y reputación digital antes de buscar empleo.

En la Unidad 1 vimos que sales al mercado compitiendo con miles de personas que tienen tu misma titulación. Si el título no te diferencia, ¿qué lo hace? La respuesta es tu marca personal: la huella que dejas, la percepción que los demás tienen de ti como profesional. Una frase muy repetida en el ámbito del personal branding la define bien: “tu marca personal es lo que dicen de ti cuando sales de la sala”.

Aquí hay un matiz importante que conviene aceptar de entrada: tu marca personal existe lo trabajes o no. Si un reclutador busca tu nombre en Google, lo que encuentre forma parte de tu candidatura, hayas decidido cuidarlo o no. La pregunta, por tanto, no es “¿quiero tener marca personal?”, sino “¿quiero gestionar la que ya tengo o dejarla al azar?”. Esta unidad va de gestionarla a propósito.

Y conviene desmontar un malentendido: la marca personal no es venderse ni inventarse un personaje. Es comunicar con claridad y honestidad lo que de verdad aportas, para que la persona adecuada te encuentre. No se trata de parecer otra cosa, sino de que te entiendan bien.

Qué es (y qué no es) la marca personal

El personal branding o marca personal es la gestión consciente de la percepción que los demás tienen de ti como profesional. El concepto lo popularizó el consultor Tom Peters en 1997 con un artículo titulado, sin medias tintas, “The Brand Called You”: defendía que cada profesional debía pensarse a sí mismo como una marca, con sus valores, su propuesta y su comunicación.

Para que esto no se quede en abstracción, sirve distinguir tres niveles:

El objetivo no es maquillar la identidad, sino que la imagen sea un reflejo fiel y bien comunicado de lo que vales.

La propuesta de valor profesional

El cimiento de toda marca personal es tu propuesta de valor: la respuesta clara y breve a tres preguntas encadenadas.

  1. ¿Qué aportas? Tus competencias técnicas y transversales más fuertes.
  2. ¿A quién? El tipo de empresa, sector o problema al que tu perfil sirve.
  3. ¿Qué te diferencia? Aquello que tú combinas y que la mayoría de perfiles iguales no tienen (un proyecto propio, un segundo idioma, una doble competencia, una experiencia particular).

Una propuesta de valor se puede condensar en una frase. Por ejemplo: “Técnico superior en Desarrollo de Aplicaciones Web especializado en front-end accesible, con tres proyectos propios publicados y nivel B2 de inglés”. No es un eslogan vacío: es una promesa concreta que luego el CV, el portfolio y LinkedIn tienen que respaldar.

El CV: tu carta de presentación optimizada

El currículum sigue siendo la pieza central, pero en IPE II lo abordamos con un giro respecto a etapas anteriores: hoy tu CV tiene dos lectores —un software (el ATS) y una persona— y debe convencer a los dos.

Pensar el CV para el ATS y para el humano

Como vimos en la Unidad 1, en muchos procesos la primera criba la hace un ATS que busca palabras clave. Por eso, optimizar el CV significa:

Estructura de un CV de FP

Un CV de una persona recién titulada en FP debe caber en una página (dos como máximo si ya tienes experiencia relevante). La estructura recomendada es la del diagrama:

Estructura recomendada de un CV junior Representación visual de un CV bien estructurado para un perfil junior, con secciones etiquetadas y anotaciones laterales de consejos prácticos. Página A4 · Una sola hoja 1 · HEADER Nombre Apellidos email · teléfono · LinkedIn · ciudad FOTO (opcional) 2 · RESUMEN 3-4 líneas · quién eres · qué buscas · qué aportas 3 · EXPERIENCIA Puesto · empresa · fechas – Logro 1 (con resultado medible) – Logro 2 (con resultado medible) – Logro 3 (con resultado medible) verbos + resultados 4 · FORMACIÓN Título · centro · fechas (en orden cronológico inverso) 5 · IDIOMAS Castellano: C2 Inglés: B2 (Cambridge) 6 · DIGITAL Excel · Canva · CapCut Python básico · IA 7 · VOLUNTARIADO / EXTRAS Voluntariado, proyectos personales, aficiones que aporten contexto, premios o reconocimientos. Consejo 1 Sin foto si dudas: evita sesgos del reclutador. Consejo 2 El resumen es el "trailer" del CV: decisivo en 6 seg. Consejo 3 "Coordiné equipo de 4 y subimos ventas un 20 %", no "responsable de ventas". Consejo 4 Personalizar el CV por oferta: cada envío adapta el resumen y orden. Consejo 5 Idiomas con nivel MCER (A1-C2), no "fluido" o "medio-alto". Consejo 6 1 página máx. para perfil junior. Más allá, se diluye.
Anatomía de un CV optimizado: estructura por bloques y consejos para que pase el filtro ATS y convenza al reclutador.

El portfolio: demuestra lo que sabes hacer

En muchas familias profesionales de FP, decir que sabes hacer algo vale menos que enseñarlo. El portfolio es la colección organizada de tus trabajos y proyectos que evidencia tus competencias con pruebas, no con palabras. Es especialmente potente en perfiles técnicos y creativos: informática, diseño, audiovisuales, marketing, fabricación, fotografía, FP de imagen y sonido.

Qué incluir según tu familia profesional:

Las claves de un buen portfolio: calidad antes que cantidad (mejor cinco proyectos buenos que veinte mediocres), cada proyecto contextualizado (qué problema resolvía, qué hiciste tú, qué resultado tuvo) y un acceso fácil (una URL que puedas poner en el CV y en LinkedIn).

LinkedIn: tu CV vivo y tu red profesional

Persona tomando notas en una libreta mientras trabaja con un portátil en un espacio de trabajo moderno.
Tu presencia digital profesional se construye a diario: un perfil de LinkedIn cuidado, un portfolio enlazado y una huella limpia. En un mercado saturado, es lo que hace que la oferta te encuentre a ti en lugar de tener que perseguirla. Foto: Shixart1985, CC BY 2.0 vía Wikimedia Commons

LinkedIn es la red profesional dominante en España y Europa, con más de mil millones de perfiles en el mundo (dato oficial LinkedIn, 2023). Para un titulado de FP funciona como un CV vivo, público y siempre actualizado, y como la principal herramienta de networking digital para acceder al mercado oculto que vimos en la Unidad 1.

Los elementos que conviene cuidar:

Marca personal

Cómo construir tu marca personal en cinco pasos

  1. Define tu propuesta de valor: escribe en una frase qué aportas, a quién y qué te diferencia. Es la brújula de todo lo demás; sin ella, cada canal tira por su lado.
  2. Audita tu identidad digital actual: busca tu nombre en Google en modo incógnito y revisa qué aparece. Limpia, cierra cuentas abandonadas y ajusta la privacidad antes de difundir nada.
  3. Construye tus piezas alineadas: CV optimizado para ATS, portfolio con tus mejores proyectos y perfil de LinkedIn completo. Las tres deben contar la misma historia y la misma propuesta de valor.
  4. Activa la red: conecta con compañeros, profesores y profesionales de tu sector; sigue empresas objetivo; aporta contenido o comentarios con criterio. La marca personal sin red es un escaparate sin calle.
  5. Mantén y mide: actualiza tus piezas con cada nuevo proyecto o formación, y observa qué funciona (visitas al perfil, respuestas a candidaturas). La marca personal es un cultivo, no una foto fija.

Identidad y reputación digital

Personas conversando de pie durante un evento de networking profesional.
El networking es marca personal en movimiento: cada conversación, cada contacto y cada presentación dejan una impresión que se suma a tu reputación. La red que cultivas hoy es la que te abrirá las puertas del mercado oculto mañana. Foto: EU2017EE Estonian Presidency, CC BY 2.0 vía Wikimedia Commons

La identidad digital es el conjunto de datos e información que te representa en internet. La reputación digital es la valoración —positiva o negativa— que los demás hacen de esa identidad. Y la huella digital es el rastro acumulado que dejas: publicaciones, fotos, comentarios, “me gusta”, cuentas activas y abandonadas.

El problema es que la huella es persistente y a menudo pública: lo que publicaste a los 15 puede aparecer cuando un reclutador busque tu nombre a los 22. Por eso, antes de lanzar una búsqueda activa, conviene una auditoría:

Glosario

Para profundizar

Si quieres construir tu marca personal con herramientas reales, estos recursos oficiales y de referencia son un buen punto de partida:

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o para pensar individualmente al cerrar la unidad:

  1. ¿Dónde está la línea entre “comunicar bien tu valor” y “venderte de más”? ¿Es marca personal honesta destacar tus logros, o empieza a ser engaño en algún punto?
  2. Tu huella digital de hace años puede condicionar tu candidatura hoy. ¿Es justo que un reclutador te juzgue por algo que publicaste de adolescente? ¿Cómo deberíamos educar a alguien de 14 años sobre su huella futura?
  3. Si dos personas tienen exactamente la misma titulación y las mismas notas, ¿es legítimo que gane el empleo quien mejor comunica su marca? ¿O eso premia la apariencia sobre la competencia real?

Hacia la Unidad 3

Ya sabes presentarte: tienes propuesta de valor, CV, portfolio y presencia digital coherentes. Pero una marca personal solo se sostiene si detrás hay sustancia real. En la Unidad 3 entramos en esa sustancia: las competencias para el empleo —personales, sociales y emocionales— que las empresas valoran tanto o más que el título. Trabajo en equipo, comunicación, liderazgo, gestión del tiempo e inteligencia emocional: las capacidades que tu marca promete y que tienes que ser capaz de demostrar.

Bibliografía

  1. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional (Anexo V: módulos profesionales de los itinerarios formativos). BOE-A-2023-16889.
  2. Peters, T. (1997). The Brand Called You. Fast Company, núm. 10.
  3. Comisión Europea (2025). Plataforma Europass: modelo común europeo de currículum. europass.europa.eu.
  4. Agencia Española de Protección de Datos (2024). Guía sobre identidad digital, reputación y derecho al olvido. aepd.es.
  5. Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo (RGPD), de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales (art. 17).
  6. LinkedIn Corporation (2024). Datos de uso y buenas prácticas de perfil profesional. linkedin.com.
  7. CareerBuilder / The Harris Poll (2018). More Than Half of Employers Have Found Content on Social Media That Caused Them NOT to Hire a Candidate. PR Newswire (agosto 2018). Encuesta anual sobre impacto de redes sociales en la selección, con muestras de más de 2.000 responsables de contratación.
Unidad 3 · Bloque 2 · Competencias profesionales
03

Competencias para el empleo: personales, sociales y emocionales

El título demuestra que sabes hacer un trabajo. Las competencias transversales demuestran que se puede trabajar contigo. Las empresas contratan por las primeras y despiden por las segundas. Esta unidad entrena lo que de verdad decide tu carrera: trabajo en equipo, comunicación, liderazgo, gestión del tiempo e inteligencia emocional.

Duración
10-12 sesiones · 3 semanas
Conceptos clave
competencias transversales · soft skills · hard skills · competencias personales · competencias sociales · inteligencia emocional
Objetivos de la unidad
  • · Distinguir competencias técnicas (hard skills) y transversales (soft skills) y argumentar por qué las empresas valoran cada vez más las segundas.
  • · Identificar las fases y los roles del trabajo en equipo eficaz y reconocer el propio rol predominante.
  • · Aplicar técnicas de comunicación asertiva, escucha activa y comunicación no verbal en contextos profesionales.
  • · Desarrollar la inteligencia emocional según el modelo de Goleman, identificando sus cinco componentes y su papel en el trabajo.
  • · Gestionar el propio tiempo con herramientas como la matriz de Eisenhower, priorizando lo importante sobre lo meramente urgente.

Tiempo estimado de lectura: ~23 min · Resultado de aprendizaje: RA2 (aplica estrategias y técnicas de comunicación, trabajo en equipo y gestión emocional adecuadas al contexto profesional). · Pre-requisitos: Unidades 1-2 (mercado laboral, procesos de selección y marca personal).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Distinguir competencias técnicas (hard skills) y transversales (soft skills) y por qué las segundas pesan tanto.
  • Trabajar en equipo con eficacia y reconocer tu rol predominante.
  • Comunicar de forma asertiva, con escucha activa y atención al lenguaje no verbal.
  • Desarrollar tu inteligencia emocional según el modelo de Goleman.
  • Gestionar tu tiempo priorizando lo importante con la matriz de Eisenhower.

En las dos primeras unidades aprendiste a moverte por el mercado y a comunicar tu valor. Pero hay una pregunta incómoda que conviene plantear: cuando comunicas que “trabajas bien en equipo” o que “te comunicas con claridad”, ¿es verdad? ¿O es una frase que todo el mundo pone en el CV sin haberla entrenado nunca?

Esta unidad va de convertir esas frases en capacidades reales. Porque hay un hecho que cualquier responsable de Recursos Humanos confirma: las empresas contratan por las competencias técnicas y despiden por las transversales. Casi nadie pierde el empleo porque no sepa hacer su trabajo; lo pierde porque no sabe colaborar, comunicarse, gestionar su frustración o llevar bien los conflictos. Tu título cubre la primera parte. Esta unidad entrena la segunda, que es la que de verdad sostiene una carrera.

Hard skills y soft skills

Las competencias profesionales se dividen en dos grandes grupos:

El término “soft” (blandas) es engañoso, porque sugiere que son secundarias. Es justo al revés: son las más difíciles de desarrollar y las más decisivas a largo plazo. Una competencia técnica puede quedar obsoleta en pocos años (un software se sustituye, una técnica cambia); las competencias transversales te acompañan toda la vida laboral y se transfieren de un empleo a otro. Por eso muchos profesionales de RRHH prefieren hablar de competencias “power” o transferibles.

Trabajo en equipo

Grupo de jóvenes trabajando juntos alrededor de varias mesas en un proyecto en equipo.
Un equipo no es un grupo de personas en la misma sala: es un conjunto con objetivo común, roles complementarios y responsabilidad compartida. Saber colaborar es la competencia transversal que más se pide y la que más cuesta fingir en una entrevista. Foto: Halynamelnychuk, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Casi ningún trabajo se hace en solitario. Saber colaborar es, probablemente, la competencia transversal más exigida en cualquier oferta. Pero “trabajar en equipo” no es simplemente “estar varias personas en la misma tarea”: un grupo es un conjunto de personas; un equipo es un conjunto de personas con un objetivo común, roles complementarios y responsabilidad compartida.

Las fases de un equipo

El psicólogo Bruce Tuckman describió en 1965 las cinco fases por las que pasa casi cualquier equipo, un modelo que sigue plenamente vigente:

  1. Formación (forming): el equipo se conoce, hay cortesía y cierta incertidumbre sobre los roles.
  2. Conflicto (storming): surgen las primeras tensiones por el reparto de tareas, los criterios y el liderazgo. Es una fase normal y necesaria, no un fracaso.
  3. Normalización (norming): el equipo acuerda reglas, roles y formas de trabajar. Baja la tensión.
  4. Desempeño (performing): el equipo funciona con autonomía y rinde al máximo.
  5. Finalización (adjourning): se cierra el proyecto y se evalúa lo aprendido.

Saber que el conflicto es una fase esperable evita dramatizarlo: casi todos los equipos pasan por ahí antes de rendir bien.

Los roles dentro del equipo

Un equipo eficaz no es el que reúne a las personas más brillantes, sino el que combina roles complementarios. El psicólogo británico Meredith Belbin demostró, tras años de investigación, que los equipos formados solo por “cerebros” rendían peor que los equipos equilibrados. Su modelo identifica varios roles que conviene que estén cubiertos; en una versión simplificada para trabajo por proyectos, cinco bastan:

Cinco roles complementarios de un equipo Disposición pentagonal: cinco roles (cerebro, coordinador, implementador, evaluador y cohesionador) conectados por líneas finas a un nodo central "EQUIPO". EL CONJUNTO Equipo Cerebro ideas · innovación creatividad Coordinador visión global · plazos reparto de tareas Evaluador crítica · análisis detecta riesgos Cohesionador clima · empatía cuida al equipo Implementador ejecuta · entrega fiabilidad
Cinco roles complementarios de un equipo eficaz, según el modelo de Belbin simplificado. Lo importante no es que cada persona tenga un único rol, sino que el conjunto los cubra todos.

Nadie es un solo rol, pero la mayoría tenemos uno predominante. Conocer el tuyo te ayuda a aportar mejor y a entender qué roles te conviene buscar en los demás. Un equipo de cinco “cerebros” tiene muchas ideas y nadie que las ejecute; uno de cinco “implementadores” trabaja muchísimo sin rumbo. El equilibrio es lo que rinde.

Resolución de conflictos

Donde hay equipo, hay conflicto, y eso no es malo en sí: un conflicto bien gestionado mejora las decisiones. Lo dañino es evitarlo o gestionarlo mal. Las claves de una buena gestión: separar a la persona del problema (criticar la idea, no a quien la propone), centrarse en intereses comunes y no en posiciones cerradas, escuchar antes de rebatir y buscar soluciones donde todos ganen algo en lugar de imponer. La comunicación asertiva, que vemos a continuación, es la herramienta central para esto.

Comunicación profesional

Varias personas conversando alrededor de una mesa durante una reunión de trabajo.
Una reunión es comunicación profesional en estado puro: escuchar de verdad, expresar lo que se piensa con respeto y leer el lenguaje no verbal de los demás. Es la competencia que conecta todas las otras. Foto: Richter Frank-Jurgen, CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons

La comunicación es la competencia que conecta todas las demás: sin ella, ni el trabajo en equipo ni el liderazgo funcionan. En el ámbito profesional, comunicar bien tiene tres dimensiones.

Comunicación asertiva

La asertividad es la capacidad de expresar lo que piensas, sientes y necesitas con claridad y respeto, sin agredir ni someterte. Se entiende mejor por contraste con los otros dos estilos:

Una herramienta práctica de asertividad es el mensaje “yo”: en lugar de “siempre llegas tarde con tu parte” (acusación), decir “cuando recibo tu parte el último día, no me da tiempo a revisar; ¿podríamos adelantarla un día?” (necesidad). Describe el hecho y la consecuencia, no acuses a la persona.

Escucha activa

Comunicar no es solo hablar: la mitad es escuchar. La escucha activa consiste en prestar atención plena a quien habla, demostrarlo (con la mirada, asintiendo, sin interrumpir) y comprobar que has entendido parafraseando (“entonces, lo que necesitas es…”). Es una de las habilidades más raras y más valoradas: la mayoría escucha para responder, no para entender. Quien escucha de verdad gana confianza, evita malentendidos y toma mejores decisiones.

Comunicación no verbal

En la comunicación cara a cara, el tono y el lenguaje corporal pesan más que las palabras. La postura, el contacto visual, los gestos, la expresión facial y el tono de voz comunican constantemente, y deben ser coherentes con lo que dices: si afirmas estar interesado mientras miras el móvil, no te creen. En contextos profesionales —una reunión, una entrevista, un cliente— cuida la postura abierta, el contacto visual sostenido pero natural, las manos visibles y un tono firme y tranquilo.

Inteligencia emocional

Durante mucho tiempo se creyó que el éxito profesional dependía sobre todo del cociente intelectual. La investigación lo desmintió. El psicólogo Daniel Goleman popularizó en 1995, a partir del trabajo previo de Peter Salovey y John Mayer, el concepto de inteligencia emocional: la capacidad de reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás. Su tesis, demostrada en numerosos estudios posteriores, es que la inteligencia emocional predice el desempeño profesional —especialmente en puestos de relación y liderazgo— mejor que el cociente intelectual.

El modelo de Goleman distingue cinco componentes, los tres primeros personales (hacia uno mismo) y los dos últimos sociales (hacia los demás):

La buena noticia es que la inteligencia emocional, a diferencia del cociente intelectual, se entrena a cualquier edad. Cada conflicto bien resuelto, cada vez que detectas y nombras una emoción antes de actuar, cada esfuerzo por ponerte en el lugar del otro, la desarrolla.

Gestión del tiempo

Saber gestionar el tiempo es una competencia transversal que multiplica todas las demás: de poco sirve ser brillante si no entregas a plazo o si vives apagando fuegos. La gestión del tiempo no consiste en hacer más cosas, sino en hacer las cosas que importan.

Urgente no es lo mismo que importante

La herramienta más útil para priorizar es la matriz de Eisenhower, atribuida al presidente estadounidense Dwight D. Eisenhower y popularizada por Stephen Covey. Distingue dos ejes —urgente (requiere atención inmediata) e importante (contribuye a tus objetivos)— y cruza cuatro cuadrantes:

  1. Urgente e importanteHazlo ya. Crisis, plazos inminentes, problemas reales.
  2. Importante pero no urgentePlanifícalo. Formación, prevención, planificación, relaciones. Es el cuadrante más rentable y el más descuidado: aquí está el crecimiento profesional.
  3. Urgente pero no importanteDelégalo o redúcelo. Muchas interrupciones, algunos correos y llamadas. Roban tiempo y aparentan productividad.
  4. Ni urgente ni importanteElimínalo. Distracciones, redes sin propósito, procrastinación.

El error más común es vivir atrapado en el cuadrante 1 (urgencias) y el 3 (interrupciones), sin tiempo para el cuadrante 2, que es donde se construye el futuro. Gestionar bien el tiempo es, en el fondo, proteger el cuadrante 2.

Otras técnicas útiles

Plan de desarrollo

Cómo entrenar tus competencias transversales

  1. Autoevalúate con honestidad: puntúa del 1 al 5 tu trabajo en equipo, comunicación, liderazgo, gestión del tiempo e inteligencia emocional. No puedes mejorar lo que no reconoces que flojea.
  2. Elige una o dos competencias a desarrollar, no todas a la vez. Mejor avanzar de verdad en dos que dispersarte en cinco.
  3. Búscate situaciones reales para practicar: un proyecto en grupo, una presentación, un voluntariado, un trabajo de verano. Las competencias transversales solo se entrenan en acción, no leyendo.
  4. Pide feedback a profesores, compañeros o tutores de FCT: cómo te ven trabajando en equipo, comunicando, gestionando el tiempo. La percepción ajena revela puntos ciegos.
  5. Documenta tus logros con el método STAR: cada vez que resuelvas un conflicto, lideres una tarea o entregues a plazo bajo presión, anótalo como un ejemplo. Será munición directa para tu próxima entrevista por competencias.

Glosario

Para profundizar

Si quieres seguir entrenando tus competencias transversales, estos recursos son un buen punto de partida:

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o para pensar individualmente al cerrar la unidad:

  1. Si las competencias transversales son tan decisivas, ¿por qué el sistema educativo dedica casi todo el tiempo a las técnicas? ¿Cómo se podría evaluar de forma justa el “trabajo en equipo” o la “inteligencia emocional”?
  2. Piensa en un equipo (de clase, deportivo, de un trabajo) que funcionó mal. ¿Qué rol o roles faltaban? ¿En qué fase del modelo de Tuckman se quedó atascado?
  3. La inteligencia emocional permite gestionar mejor a las personas. ¿Dónde está la línea entre “gestionar emociones” y “manipular”? ¿Puede usarse esta competencia de forma poco ética?

Cierre del bloque de inserción

Con esta unidad cierras el bloque de inserción laboral de IPE II. Ya sabes leer el mercado y sus procesos de selección (Unidad 1), comunicar tu valor con una marca personal coherente (Unidad 2) y respaldar esa marca con competencias reales y entrenadas (Unidad 3). Tienes, en conjunto, el equipo completo para pasar de alumno a profesional contratado. A partir de aquí, el módulo gira hacia la otra gran vía de empleabilidad: la mentalidad emprendedora y la creación de tu propio proyecto, porque a veces el mejor empleo es el que uno se inventa.

Bibliografía

  1. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional (Anexo V: módulos profesionales de los itinerarios formativos). BOE-A-2023-16889.
  2. Goleman, D. (1995). Emotional Intelligence: Why It Can Matter More Than IQ. Nueva York: Bantam Books. [Versión castellana: Inteligencia emocional, Kairós].
  3. Salovey, P. y Mayer, J. D. (1990). Emotional Intelligence. Imagination, Cognition and Personality, 9(3).
  4. Belbin, R. M. (1981). Management Teams: Why They Succeed or Fail. Oxford: Butterworth-Heinemann.
  5. Tuckman, B. W. (1965). Developmental Sequence in Small Groups. Psychological Bulletin, 63(6).
  6. Covey, S. R. (1989). The 7 Habits of Highly Effective People. Nueva York: Free Press. [Versión castellana: Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, Paidós].
  7. World Economic Forum (2025). Future of Jobs Report 2025. Ginebra: WEF.
Unidad 4 · RA3 — Iniciativa emprendedora e innovación
04

Mentalidad emprendedora e innovación

Emprender no es solo montar una empresa. Es una forma de mirar los problemas que sirve igual para lanzar un negocio que para mejorar el taller donde trabajas. Esa mirada se entrena, y este es el módulo donde empezamos a entrenarla.

Duración
6 sesiones · 1,5 semanas
Conceptos clave
mentalidad emprendedora · iniciativa · intraemprendimiento · innovación · metodologías ágiles · tolerancia al error
Objetivos de la unidad
  • · Reconocer las habilidades que componen la mentalidad emprendedora y autoevaluar el propio perfil.
  • · Distinguir emprender por cuenta propia de intraemprender dentro de una empresa ajena.
  • · Diferenciar los cuatro tipos de innovación (producto, proceso, organización, marketing) con ejemplos del propio sector profesional.
  • · Comprender la lógica básica de las metodologías ágiles (Scrum, Kanban) y su utilidad en proyectos.
  • · Aplicar la mentalidad emprendedora a una mejora concreta del entorno de prácticas o de trabajo.

Tiempo estimado de lectura: ~12 min · Resultado de aprendizaje: RA3 (RD 659/2023, Anexo V) · Pre-requisitos: Unidad 3 (competencias para el empleo).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Reconocer las habilidades que componen la mentalidad emprendedora y situar tu propio perfil.
  • Distinguir entre emprender por cuenta propia e intraemprender dentro de una empresa.
  • Diferenciar los cuatro tipos de innovación y poner ejemplos de tu sector profesional.
  • Entender para qué sirven las metodologías ágiles y cómo se trabaja con un tablero Kanban.

Abrimos con esta unidad el bloque emprendedor del módulo (RA3, RA4 y RA5 del Anexo V). Conviene aclarar desde la primera línea un malentendido frecuente: el RD 659/2023 no te pide que montes una empresa. Lo que pide el currículo de Itinerario Personal para la Empleabilidad es que desarrolles una mentalidad emprendedora —iniciativa, creatividad, tolerancia al error, trabajo por proyectos— que te sirva tanto si decides emprender por tu cuenta como si trabajas para otros. De hecho, la mayoría de quien termina un ciclo de FP trabaja por cuenta ajena, y precisamente ahí la iniciativa emprendedora es uno de los rasgos que más valoran las empresas.

Por eso este módulo es aplicado: no vamos a estudiar teoría empresarial abstracta, sino a entrenar una forma de actuar sobre un proyecto real, conectado con tu familia profesional y con tu centro de trabajo en la FCT o la FP Dual.

Qué es la mentalidad emprendedora

Espacio de trabajo abierto tipo coworking con mesas, ordenadores y material de oficina.
Un espacio de coworking. La mentalidad emprendedora no necesita una oficina así para existir: se entrena en cualquier entorno, también en un aula-taller o en una empresa de prácticas. Foto: www.Pixel.la Free Stock Photos, CC0 vía Wikimedia Commons

La mentalidad emprendedora es un conjunto de actitudes y habilidades que permiten detectar oportunidades, generar ideas y ponerlas en marcha asumiendo un riesgo razonable. No es un don con el que se nace: el marco europeo de competencia emprendedora EntreComp (publicado por la Comisión Europea en 2016) la describe como una competencia que se aprende y se entrena, igual que se aprende a soldar o a programar.

Las áreas de EntreComp

EntreComp organiza la competencia emprendedora en tres grandes áreas, cada una con varias habilidades concretas:

La gran ventaja de EntreComp para la FP es que convierte una palabra vaga (“ser emprendedor”) en una lista de 15 competencias observables y entrenables. No se trata de “tener madera”, sino de practicar conductas concretas.

Habilidades emprendedoras clave

De las quince competencias de EntreComp, estas son las que más se trabajan en un módulo de empleabilidad y las que más reconocen las empresas en una persona recién titulada:

Emprender vs. intraemprender

Existe la idea de que emprender es montar una empresa. Es solo una de las dos vías, y no la más frecuente para quien sale de la FP.

Emprendimiento por cuenta propia

Es crear tu propia actividad: darte de alta como autónomo, montar una sociedad, abrir un taller, lanzar un servicio. Asumes el control total, pero también todo el riesgo económico y todas las decisiones. Es la vía que desarrollaremos a lo largo de las unidades 5 a 9, con las herramientas del modelo de negocio y el plan de viabilidad.

Intraemprendimiento

El intraemprendimiento (intrapreneurship) es aplicar la mentalidad emprendedora dentro de una empresa que no es tuya. El intraemprendedor propone mejoras, lanza proyectos internos, detecta ineficiencias y las resuelve, sin asumir el riesgo financiero de montar nada por su cuenta. El término lo popularizaron Gifford y Elizabeth Pinchot en los años 80.

Para la mayoría del alumnado de FP, esta es la vía más realista y la más inmediata: en cuanto entras en una empresa —ya sea en la FCT, en la FP Dual o en tu primer empleo—, puedes empezar a intraemprender. Y es exactamente lo que diferencia a un buen profesional de uno excelente.

Innovación: cuatro tipos que conviene distinguir

Innovar no es inventar algo que no existía. Innovación es introducir una novedad que aporta valor, aunque la idea ya existiera en otro sitio. El Manual de Oslo de la OCDE —la referencia internacional para medir la innovación— distingue cuatro tipos, y todos son perfectamente aplicables a tu sector profesional, no solo a los laboratorios.

La mayoría de las innovaciones que de verdad transforman una pyme no son de producto, sino de proceso y de organización: pequeños cambios en cómo se hacen las cosas que ahorran tiempo, reducen errores o mejoran la experiencia del cliente. Y esas son exactamente las que un titulado de FP, que conoce el trabajo desde dentro, está en mejor posición para detectar.

Innovación radical vs. incremental

Metodologías ágiles

Cuando una idea emprendedora pasa a ejecutarse, hace falta una forma de organizar el trabajo. Las metodologías ágiles son maneras de gestionar proyectos pensadas para entornos de incertidumbre, donde no se puede planificar todo de golpe al principio porque las cosas cambian. Nacieron en el desarrollo de software (el Manifiesto Ágil, 2001) pero hoy se usan en cualquier proyecto, incluido un proyecto emprendedor de FP.

Grupo de personas trabajando juntas en un taller alrededor de una mesa con materiales de papel y notas.
Una sesión de trabajo en equipo. Las metodologías ágiles se apoyan en la colaboración constante y en ciclos cortos de generación de ideas y ajuste. Foto: UCT MOOCs, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

La idea central es trabajar en ciclos cortos, entregar algo utilizable pronto, recoger feedback y ajustar, en lugar de pasar meses planificando un producto perfecto que quizá nadie quiera. Encaja perfectamente con la lógica de validación que veremos en la Unidad 5.

Scrum

Scrum organiza el trabajo en sprints: ciclos cortos (de una a cuatro semanas) al final de los cuales el equipo entrega algo concreto y revisable. Sus elementos básicos:

Kanban

Kanban es más simple y más visual: un tablero con columnas que representan los estados del trabajo —típicamente Por hacer, En curso y Hecho— por las que van pasando tarjetas con cada tarea. De un vistazo, todo el equipo ve quién hace qué y dónde se acumula el trabajo. Su regla de oro es limitar el trabajo en curso: no empezar diez cosas a la vez, sino terminar las empezadas antes de coger nuevas. El tablero Kanban es la herramienta ágil más fácil de adoptar en clase y la usaremos para gestionar el proyecto emprendedor de este módulo.

Montar un Kanban

Cómo poner en marcha un tablero Kanban para tu proyecto

  1. Dibuja tres columnas en una pizarra, una cartulina o una herramienta digital (Trello, Planner): Por hacer, En curso, Hecho.
  2. Convierte el proyecto en tareas pequeñas, una por tarjeta. Cada tarjeta debe poder terminarse en pocas horas y describir un resultado concreto, no una intención vaga.
  3. Asigna cada tarjeta a una persona y colócala en Por hacer. Que se vea quién es responsable de qué evita el clásico “pensaba que lo hacías tú”.
  4. Limita el trabajo en curso: nadie debería tener más de dos tarjetas a la vez en En curso. Terminar antes de empezar.
  5. Revisad el tablero cada día o cada sesión en cinco minutos. Mover una tarjeta a Hecho motiva; ver una columna En curso atascada avisa de un problema a tiempo.

Aplicar la mentalidad emprendedora a tu entorno

Todo lo anterior se queda en teoría si no se practica. La forma de entrenar la mentalidad emprendedora en este módulo no es imaginar un negocio fantástico, sino mirar con ojos críticos un entorno que ya conoces: tu aula-taller, tu centro de FCT, tu empresa de FP Dual. Casi siempre hay procesos que se pueden mejorar, esperas que se pueden eliminar, errores que se repiten.

Conexión con el proyecto del módulo

Esta unidad arranca el proyecto emprendedor que recorrerá las próximas cinco. El entregable de cierre tiene dos partes:

  1. Una autoevaluación de tu perfil emprendedor con la rúbrica EntreComp simplificada: identifica tus dos competencias más fuertes y las dos que más necesitas entrenar.
  2. Una propuesta de mejora intraemprendedora detectada en tu aula-taller o en tu centro de FCT: el problema, la solución y los recursos que necesitarías. Esta detección de problemas es la materia prima de la Unidad 5, donde aprenderemos a convertir un problema en una oportunidad de negocio validada.

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. El módulo insiste en que emprender no es solo montar una empresa. ¿Estás de acuerdo? ¿Conoces a alguien que “emprenda” en su trabajo sin tener un negocio propio? ¿Qué hace exactamente?
  2. De las habilidades emprendedoras (iniciativa, creatividad, tolerancia al error, resiliencia…), ¿cuál crees que tienes más entrenada y cuál menos? ¿De dónde viene esa diferencia?
  3. En tu sector profesional, ¿se te ocurre una innovación de proceso u organización —no de producto— que mejoraría el día a día? ¿Por qué crees que aún no se ha implantado?

Bibliografía

  1. Bacigalupo, M., Kampylis, P., Punie, Y. y Van den Brande, G. (2016). EntreComp: The Entrepreneurship Competence Framework. Publications Office of the European Union.
  2. Pinchot, G. (1985). Intrapreneuring: Why You Don’t Have to Leave the Corporation to Become an Entrepreneur. Harper & Row.
  3. OCDE / Eurostat (2018). Oslo Manual: Guidelines for Collecting, Reporting and Using Data on Innovation (4.ª ed.).
  4. Schumpeter, J. A. (1942). Capitalism, Socialism and Democracy. Harper & Brothers.
  5. Beck, K. et al. (2001). Manifiesto por el Desarrollo Ágil de Software. agilemanifesto.org.
  6. Schwaber, K. y Sutherland, J. (2020). La Guía de Scrum. scrumguides.org.
  7. Imai, M. (1986). Kaizen: The Key to Japan’s Competitive Success. McGraw-Hill.
  8. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171.
Unidad 5 · RA4 — Proyecto emprendedor
05

De la idea a la oportunidad

Una idea es lo que se te ocurre en la ducha. Una oportunidad es una idea que resuelve un problema real de gente real que estaría dispuesta a pagar por ella. La diferencia entre las dos se llama validación, y se descubre hablando con clientes, no encerrado en clase.

Duración
7 sesiones · 2 semanas
Conceptos clave
detección de problemas · oportunidad de negocio · proceso creativo · mapa de empatía · entrevista de problema · prototipo
Objetivos de la unidad
  • · Distinguir entre una idea y una oportunidad de negocio validada.
  • · Detectar problemas reales en el entorno como punto de partida del proyecto.
  • · Aplicar el proceso creativo de divergencia y convergencia (doble diamante).
  • · Construir un mapa de empatía a partir de trabajo de campo real.
  • · Conducir entrevistas de problema y construir un prototipo de baja fidelidad para validar la idea.

Tiempo estimado de lectura: ~13 min · Resultado de aprendizaje: RA4 (RD 659/2023, Anexo V) · Pre-requisitos: Unidad 4 (mentalidad emprendedora e innovación).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Distinguir una idea de una oportunidad de negocio validada.
  • Detectar problemas reales en tu entorno como punto de partida de un proyecto.
  • Aplicar el proceso creativo de divergencia y convergencia (doble diamante).
  • Construir un mapa de empatía con trabajo de campo y conducir entrevistas de problema.
  • Validar una idea con un prototipo de baja fidelidad antes de invertir tiempo y dinero.

En la unidad anterior detectaste un problema en tu entorno de prácticas. En esta vamos a convertir esa capacidad de observación en el motor de un proyecto emprendedor. La pregunta de fondo es la que separa a los proyectos que sobreviven de los que mueren: ¿estamos resolviendo un problema que de verdad le importa a alguien, o solo estamos enamorados de nuestra propia idea?

La respuesta no se encuentra en el aula. Se encuentra fuera, hablando con personas reales. Por eso esta unidad es la más aplicada del módulo: aquí no se estudia teoría empresarial, se hace trabajo de campo.

Idea no es lo mismo que oportunidad

El error más común de quien empieza a emprender es confundir una idea con una oportunidad. Las ideas son baratas e infinitas: a todo el mundo se le ocurren. Una oportunidad es algo mucho más exigente.

La inmensa mayoría de las ideas no son oportunidades. Y el único modo de saber si la tuya lo es consiste en salir a comprobarlo, no en suponerlo desde tu cabeza.

Empezar por el problema, no por la solución

La trampa habitual es enamorarse de una solución (“voy a hacer una app”) antes de entender el problema. Las metodologías emprendedoras modernas invierten el orden: primero el problema, después la solución. Un problema bien entendido suele admitir varias soluciones, y a menudo la mejor no es la primera que se nos ocurre —ni la más tecnológica—.

De hecho, una forma rápida de detectar oportunidades es escuchar las quejas: cuando alguien dice “es que siempre tengo que…”, “lo que más rabia me da es que…”, “ojalá existiera algo que…”, está señalando un problema. Y un problema señalado por mucha gente es el principio de una oportunidad.

El proceso creativo: divergir y converger

Personas reunidas en un taller colaborativo, sentadas alrededor de mesas y trabajando en grupo.
Un taller colaborativo. El proceso creativo funciona mejor en equipo y por fases: primero abrir y generar ideas, después filtrar y elegir. Foto: USAID Pakistan, Public domain vía Wikimedia Commons

Una vez detectado un problema, hace falta generar soluciones. El proceso creativo no es magia: es un método con dos fases que el equipo debe saber separar. El modelo más usado para representarlo es el doble diamante, formulado por el British Design Council en 2005.

PROBLEMA SOLUCIÓN DIVERGIR Descubrir CONVERGIR Definir DIVERGIR Desarrollar CONVERGIR Entregar Entrevistas, observación, mapa de empatía. Síntesis del problema real, hipótesis críticas. Ideación divergente, brainwriting, SCAMPER, prototipos baratos. Selección, validación con cliente, refinado. FLUJO TEMPORAL: 4-6 SEMANAS PARA UN CICLO COMPLETO
El doble diamante: dos ciclos de divergencia y convergencia. El primero sirve para descubrir y definir el problema real; el segundo, para desarrollar y validar la solución. Fuente: British Design Council (2005), modelo Double Diamond.

El doble diamante deja claro un punto que casi todo el mundo se salta: antes de buscar soluciones hay que dedicar un diamante entero a entender el problema. La mayoría de los proyectos fracasan no porque su solución sea mala, sino porque resuelven un problema que nadie tenía.

Las dos fases

El error que arruina cualquier sesión creativa es mezclar las dos fases. Si alguien dice “eso no va a funcionar” mientras el grupo todavía está generando ideas, el grupo deja de arriesgar y se queda en lo seguro. Primero se abre del todo; solo después se cierra.

Técnicas básicas de divergencia

Técnicas básicas de convergencia

Conocer al cliente: el mapa de empatía

Generar soluciones sin conocer a quién van dirigidas es como cocinar para un invitado del que no sabes ni si es alérgico. La herramienta estándar para meterse en la cabeza de la persona a la que queremos servir es el mapa de empatía, popularizado por la consultora XPLANE.

01 ¿Qué piensa y siente? Sus motivaciones profundas, preocupaciones, aspiraciones, miedos no expresados. 02 ¿Qué oye? Lo que le dicen amigos, familia, jefes, redes sociales, influencers. Qué medios consume. Qué autoridades respeta. 03 ¿Qué ve? Su entorno físico, la oferta del mercado, sus referentes visuales. Qué compite por su atención y su tiempo. CLIENTE OBJETIVO Persona concreta — no un segmento abstracto — 04 ¿Qué dice y qué hace? Su discurso público vs. su comportamiento. 05 ¿Qué le duele? Frustraciones, miedos, obstáculos, fricción. Lo que querría evitar si pudiera. 06 ¿Qué gana? Necesidades reales, deseos, métricas propias de éxito. Lo que de verdad le importa.
El mapa de empatía: seis cuadrantes que se rellenan pensando en una persona concreta del público objetivo, no en un cliente abstracto. Fuente: XPLANE (2009). Empathy Map Canvas.

Las seis preguntas

Se piensa en una persona concreta —con nombre, edad y contexto—, no en “los clientes” en abstracto:

La regla de oro: salir a la calle

Un mapa de empatía relleno en clase, sin haber hablado con nadie, es pura invención. Solo sirve si se construye después de hablar con personas reales del público objetivo. La prueba del nueve es sencilla: si tu mapa solo contiene cosas que ya creías saber antes de entrevistar a nadie, no has aprendido nada y tienes que repetir el ejercicio sobre el terreno.

Validar la idea: entrevistas de problema

La herramienta más potente —y más barata— para validar una idea es la entrevista de problema: una conversación de 20-40 minutos con alguien del público objetivo, centrada en el problema, no en tu solución. El nombre lo popularizó la metodología Customer Development de Steve Blank y The Mom Test de Rob Fitzpatrick.

Por qué falla la pregunta directa

Si preguntas “¿comprarías mi app?”, casi todo el mundo dirá que sí por cortesía. Esa respuesta no vale nada. La clave de The Mom Test es esta: haz preguntas que ni tu madre podría responder con un cumplido vacío. Y eso se consigue preguntando por hechos pasados, no por intenciones futuras.

Cómo conducir la entrevista

Ronda de validación

Cómo validar tu idea en una semana

  1. Escribe tus tres hipótesis críticas. Qué problema crees que existe, quién lo tiene y cómo lo resuelve hoy. Son las afirmaciones que, si son falsas, hunden el proyecto.
  2. Identifica a cinco personas reales del público objetivo y consíguete una conversación con cada una. Tu centro de FCT, tu familia profesional y tu entorno son una mina de contactos.
  3. Haz entrevistas de problema centradas en hechos pasados, sin mencionar tu solución. Toma notas literales de las frases que más se repitan.
  4. Construye o actualiza el mapa de empatía con lo aprendido. Si nada cambia respecto a lo que ya pensabas, no has hecho trabajo de campo de verdad.
  5. Decide: ¿el problema es real y suficiente? Si sí, sigues. Si no, vuelves a la detección de problemas. Descartar pronto una mala idea es una victoria, no un fracaso.

Prototipar: probar barato antes de construir caro

Una vez confirmado que el problema es real, el siguiente paso no es construir la solución completa, sino un prototipo: una versión incompleta y barata que sirve para ver cómo reacciona el usuario antes de invertir en serio.

Prototipos de baja fidelidad

No hace falta programar nada ni gastar dinero. Un prototipo puede ser:

Prototipo en papel de la interfaz de una aplicación, con pantallas dibujadas a mano sobre una mesa.
Un prototipo de baja fidelidad hecho en papel. Lo que importa no es el acabado, sino la reacción que provoca en el usuario antes de invertir en construir. Foto: Sage Ross, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Lo que importa no es la calidad del prototipo, sino la calidad de la reacción que provoca. Un boceto feo que el usuario entiende y le emociona vale más que una maqueta perfecta que le deja indiferente. El objetivo del prototipo no es vender: es descubrir dónde el usuario se atasca, qué entiende mal y qué le ilusiona.

Conexión con el proyecto del módulo

Cierra esta unidad con tres entregables que serán la base del plan de negocio de las próximas unidades:

  1. Un problema validado: el problema detectado en la Unidad 4, contrastado con al menos cinco entrevistas de problema, con citas literales de los entrevistados.
  2. Un mapa de empatía de tu cliente objetivo, construido a partir de esas entrevistas (no de suposiciones).
  3. Un prototipo de baja fidelidad de tu solución y un breve registro de cómo reaccionaron al verlo dos o tres personas del público objetivo.

En la Unidad 6 daremos el siguiente paso: analizar el entorno de tu proyecto con el DAFO/CAME y representar su lógica completa con el Business Model Canvas.

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. Piensa en una idea de negocio que se te haya ocurrido alguna vez. ¿Era una idea o una oportunidad? ¿Qué tres preguntas tendrías que responder para saberlo de verdad?
  2. La unidad insiste en preguntar por hechos pasados y no por intenciones futuras. ¿Por qué crees que la gente miente (sin querer) cuando le preguntas si “compraría” algo?
  3. Dropbox y Glovo validaron su idea casi sin construir nada. ¿Qué prototipo barato podrías montar tú en una tarde para comprobar si tu problema es real, sin escribir una sola línea de código?

Bibliografía

  1. Fitzpatrick, R. (2013). The Mom Test: How to Talk to Customers and Learn If Your Business Is a Good Idea When Everyone Is Lying to You. CreateSpace.
  2. Ries, E. (2011). The Lean Startup. Crown Business.
  3. Blank, S. (2005). The Four Steps to the Epiphany. K&S Ranch.
  4. British Design Council (2005). The Double Diamond Design Process Model.
  5. XPLANE (2009). Empathy Map Canvas. Disponible en xplane.com.
  6. Osborn, A. F. (1953). Applied Imagination. Charles Scribner’s Sons.
  7. IDEO.org (2015). The Field Guide to Human-Centered Design.
  8. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171.
Unidad 6 · RA4 — Proyecto emprendedor
06

El entorno y el modelo de negocio

Un proyecto no vive en el vacío. A su alrededor hay competidores, normas, tendencias y un planeta con recursos limitados. Analizar ese entorno y traducir todo el proyecto a una sola página —el Business Model Canvas— es lo que convierte una buena idea validada en un plan que se puede explicar, defender y poner en marcha.

Duración
7 sesiones · 2 semanas
Conceptos clave
análisis DAFO · análisis CAME · economía circular · economía del bien común · business model canvas · propuesta de valor
Objetivos de la unidad
  • · Analizar el entorno de un proyecto con la matriz DAFO.
  • · Derivar líneas de actuación a partir del DAFO con el método CAME.
  • · Comprender la economía circular y la economía del bien común como marcos para emprender de forma sostenible.
  • · Identificar las nueve áreas del Business Model Canvas y describir su contenido.
  • · Representar el modelo de negocio del proyecto del módulo con el Business Model Canvas.

Tiempo estimado de lectura: ~14 min · Resultado de aprendizaje: RA4 (RD 659/2023, Anexo V) · Pre-requisitos: Unidad 5 (de la idea a la oportunidad).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Analizar el entorno de tu proyecto con la matriz DAFO y derivar acciones con el CAME.
  • Entender la economía circular y la economía del bien común como formas de emprender sostenible.
  • Identificar las nueve áreas del Business Model Canvas y describir qué va en cada una.
  • Representar el modelo de negocio completo de tu proyecto en una sola página.

En la unidad anterior validaste que tu problema es real y que tu solución gusta. Ahora toca situar el proyecto en su contexto y darle forma de negocio. Esta unidad tiene tres partes que se encadenan: primero analizamos el entorno (DAFO/CAME), después incorporamos una mirada sostenible (economía circular y del bien común) y, por último, traducimos todo el proyecto a una sola página: el Business Model Canvas.

Como en todo el módulo, el enfoque es aplicado: cada herramienta la usarás sobre tu propio proyecto, no sobre una empresa imaginaria de manual.

Analizar el entorno: la matriz DAFO

Antes de definir cómo va a funcionar tu negocio, conviene saber a qué se enfrenta. El análisis DAFO (en inglés SWOT) es la herramienta más extendida para hacer un retrato rápido de la situación de un proyecto. Cruza dos miradas: hacia dentro (la propia organización) y hacia fuera (el entorno), y cada una en positivo y en negativo.

FACTORES INTERNOS FACTORES EXTERNOS POSITIVO NEGATIVO F FORTALEZAS Lo que la empresa hace bien y la diferencia. O OPORTUNIDADES Fuerzas externas favorables que conviene aprovechar. D DEBILIDADES Lo que la empresa hace peor que sus competidores. A AMENAZAS Fuerzas externas adversas que conviene anticipar. CRUCES ESTRATÉGICOS FO Ofensivas — aprovechar fortalezas para capturar oportunidades DO Reorientación — corregir debilidades para no perder oportunidades FA Defensivas — proteger fortalezas frente a amenazas DA Supervivencia — minimizar riesgo donde somos vulnerables
La matriz DAFO cruza el origen interno o externo con el carácter positivo o negativo. De cada cruce de cuadrantes nace una línea de actuación (estrategias FO, FA, DO, DA). Fuente: Análisis DAFO/SWOT, herramienta clásica de diagnóstico estratégico.

Los cuatro cuadrantes

La regla práctica para no equivocarse: lo interno (debilidades y fortalezas) depende de ti y lo puedes cambiar; lo externo (amenazas y oportunidades) viene de fuera y solo puedes anticiparlo y adaptarte. Confundir las dos columnas es el error más típico al rellenar un DAFO.

Del DAFO a la acción: el método CAME

El error más común es quedarse en el DAFO sin sacar conclusiones. El método CAME es el paso siguiente: convierte cada cuadrante en una línea de actuación.

Cruzar el DAFO con el CAME genera estrategias concretas:

Emprender de forma sostenible

Un proyecto que se pone en marcha hoy no puede ignorar su impacto ambiental y social. Más allá de la ética, hay una razón práctica: la normativa, los clientes y la financiación premian cada vez más a las empresas sostenibles. El RD 659/2023 incorpora explícitamente la sostenibilidad y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el currículo emprendedor. Dos marcos ayudan a pensar un negocio en estos términos: la economía circular y la economía del bien común.

Economía circular

El modelo económico tradicional es lineal: extraer recursos, fabricar, usar y tirar. Ese modelo asume recursos infinitos y un planeta capaz de absorber residuos sin límite —dos cosas falsas—. La economía circular, impulsada por la Ellen MacArthur Foundation, propone cerrar el ciclo: mantener los materiales en uso el mayor tiempo posible mediante reducir, reutilizar, reparar, renovar y reciclar.

Economía lineal frente a economía circular A la izquierda, el modelo lineal es una flecha recta de extraer, fabricar, usar y tirar que termina en residuo. A la derecha, el modelo circular cierra el ciclo: tras usar el producto se repara, se reutiliza y se recicla para devolver los materiales a la fabricación, reduciendo el residuo al mínimo. DOS FORMAS DE PRODUCIR Y CONSUMIR Modelo lineal extraer · fabricar · usar · tirar Extraer Fabricar Usar En el modelo lineal todo acaba en el vertedero o la incineradora. Es insostenible: agota recursos finitos y genera contaminación que no se reaprovecha. Tirar (residuo) Modelo circular los materiales vuelven al ciclo Fabricar Usar Alargar la vida del producto en lugar de comprar uno nuevo. Por eso existe el «derecho a reparar», que obliga a los fabricantes a facilitar piezas y arreglos. Reparar Dar una segunda vida al producto tal cual, sin transformarlo: venta de segunda mano, donaciones, envases retornables. Es preferible a reciclar porque no gasta energía nueva. Reutilizar Recuperar los materiales para fabricar productos nuevos. Es la última opción de la jerarquía: mejor reducir, reutilizar y reparar antes, porque reciclar también consume energía. Reciclar Reducir menos residuo Reciclar es solo una parte: la economía circular también repara, reutiliza y diseña para durar.
De la economía lineal (extraer–fabricar–usar–tirar) a la economía circular, que cierra el ciclo reincorporando los materiales para minimizar el residuo. Fuente: Modelo de economía circular, Ellen MacArthur Foundation.
Fila de contenedores de reciclaje de distintos colores para separar residuos en la calle.
Contenedores de reciclaje para separar residuos. La economía circular empieza por cerrar el ciclo de los materiales en lugar de tirarlos. Foto: CEphoto, Uwe Aranas, CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons

Para un proyecto emprendedor de FP, la economía circular no es solo teoría ecológica: es una fuente de oportunidades de negocio. Talleres de reparación frente a la cultura de usar y tirar, venta de productos reacondicionados, alquiler en vez de venta, diseño de productos fáciles de desmontar y reciclar. Muchos de los oficios de la FP —electrónica, automoción, mantenimiento, textil— están en el centro de esta transición.

Economía del bien común

La economía del bien común, formulada por el economista austríaco Christian Felber en 2010, propone medir el éxito de una empresa no solo por su beneficio económico, sino por su contribución al bien común: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia, la sostenibilidad ecológica y la transparencia democrática. Las empresas adheridas elaboran un balance del bien común que evalúa cómo tratan a proveedores, personas trabajadoras, clientes y al entorno, en paralelo a su balance financiero.

No se trata de renunciar al beneficio —una empresa que no es viable no ayuda a nadie—, sino de entender el beneficio como un medio para un fin más amplio, no como el único fin. Para un emprendedor de FP, este marco invita a una pregunta útil desde el primer día: además de ganar dinero, ¿qué aporta mi proyecto a las personas y al lugar donde vivo?

El modelo de negocio: el Business Model Canvas

Tienes un problema validado, un cliente bien conocido, un análisis del entorno y una mirada sostenible. Ahora hay que juntar todo en una representación clara de cómo tu proyecto crea, entrega y captura valor. La herramienta estándar es el Business Model Canvas (BMC), creado por Alexander Osterwalder e Yves Pigneur en Business Model Generation (2010): una matriz de nueve bloques que cabe en una sola página.

LO QUE LA EMPRESA HACE EL OFRECIMIENTO LO QUE EL CLIENTE EXPERIMENTA 08 Asociaciones clave ¿Quiénes son los aliados estratégicos sin los que el modelo no funcionaría? 07 Actividades clave ¿Qué hacemos cada día que no podemos delegar? 06 Recursos clave ¿Qué recursos críticos necesitamos? 02 Propuesta de valor ¿Qué problema resolvemos o qué necesidad cubrimos? ¿Por qué somos diferentes de las alternativas? 04 Relaciones con clientes ¿Qué tipo de relación mantenemos con cada uno? 03 Canales ¿Por qué canales llega nuestra propuesta? 01 Segmentos de clientes ¿Para quién creamos valor? ¿Quiénes son nuestros clientes más importantes? 09 Estructura de costes ¿En qué gasta la empresa? ¿Qué costes son fijos y cuáles variables? ¿Hay economías de escala? 05 Fuentes de ingresos ¿Cómo y por qué nos pagan los clientes? ¿Es venta unitaria, suscripción, comisión, licencia? ¿Qué peso tiene cada fuente sobre el total? INTERNO · LO QUE GASTAMOS CLIENTE · LO QUE COBRAMOS Las 9 áreas se distribuyen en una página: cinco áreas miran al cliente (derecha) y cuatro al interior (izquierda). La propuesta de valor (centro) es lo que las conecta.
El Business Model Canvas: nueve bloques en una página. El centro es la propuesta de valor; a la derecha, todo lo que mira al cliente; a la izquierda, lo que la empresa hace y necesita; abajo, costes e ingresos. Fuente: Osterwalder, A. y Pigneur, Y. (2010). Business Model Generation. Wiley.
Plantilla del Business Model Canvas con sus nueve bloques dispuestos en una sola hoja.
La plantilla del Business Model Canvas: nueve bloques en una página que obligan a ver el modelo de negocio completo de un vistazo. Foto: Business Model Alchemist and pharma industry, CC BY-SA 1.0 vía Wikimedia Commons

La gracia del Canvas es que, al caber todo en un folio, obliga a sintetizar y a comprobar coherencias que en un documento largo pasan desapercibidas. Si la propuesta de valor no encaja con el segmento de cliente, o si los ingresos no cubren los costes, el desajuste salta a la vista.

Los cinco bloques que miran al cliente

Los cuatro bloques internos

La regla de lectura del BMC es sencilla: las cinco áreas de la derecha miran al cliente (lo que ofreces y cobras) y las cuatro de la izquierda miran adentro (lo que haces y gastas). Un Canvas equilibrado conecta cada bloque de cliente con el bloque interno que lo hace posible. Una propuesta de valor sin un recurso que la sostenga es marketing vacío; un recurso sin propuesta que lo aproveche es solo coste.

Rellenar el Canvas

Cómo construir el BMC de tu proyecto

  1. Empieza por el segmento de cliente y la propuesta de valor. Son los dos bloques que justifican todo lo demás. Usa el cliente que validaste en la Unidad 5.
  2. Conecta con canales y relaciones. ¿Cómo llega tu solución a ese cliente y qué trato mantienes con él?
  3. Define las fuentes de ingresos. ¿Cómo se materializa el cobro? Si la propuesta es buena pero nadie paga de forma viable, el modelo no funciona.
  4. Lista recursos, actividades y socios clave. ¿Qué necesitas tener, hacer y con quién aliarte para entregar la propuesta?
  5. Cierra con la estructura de costes y comprueba que encaja con los ingresos previstos. Si los costes superan a los ingresos, hay que revisar el modelo, no maquillar el número.

Conexión con el proyecto del módulo

Esta unidad cierra el bloque de diseño del proyecto. Tus entregables:

  1. Un DAFO de tu proyecto y, a partir de él, al menos cuatro líneas de actuación CAME (una por cada letra).
  2. Una decisión de sostenibilidad concreta: cómo incorporas la economía circular o un compromiso de bien común en tu modelo, y a qué ODS contribuye.
  3. El Business Model Canvas completo de tu proyecto, con dos o tres elementos en cada uno de los nueve bloques, coherente con el cliente validado en la Unidad 5.

Con el Canvas en la mano, la Unidad 7 entrará en el marketing y la validación comercial: cómo das a conocer tu propuesta y cómo compruebas que el cliente paga de verdad.

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. Mucha gente hace un DAFO bonito y luego lo guarda en un cajón. ¿Por qué crees que cuesta tanto pasar del diagnóstico (DAFO) a la acción (CAME)?
  2. La economía circular puede ser, además de sostenible, un buen negocio. ¿Se te ocurre, en tu sector profesional, un servicio basado en reparar, reutilizar o alquilar en lugar de vender nuevo?
  3. La economía del bien común propone medir a las empresas también por lo que aportan a las personas y al entorno. ¿Crees que eso resta competitividad o que, al contrario, puede ser una ventaja? Razónalo con un ejemplo.

Bibliografía

  1. Osterwalder, A. y Pigneur, Y. (2010). Business Model Generation. Wiley.
  2. Felber, C. (2010). Die Gemeinwohl-Ökonomie (La economía del bien común). Deuticke. (Ed. española: Deusto, 2012).
  3. Ellen MacArthur Foundation (2013). Towards the Circular Economy. Cowes, Reino Unido.
  4. Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
  5. Humphrey, A. (2005). SWOT Analysis for Management Consulting. SRI Alumni Newsletter.
  6. Magretta, J. (2002). Why Business Models Matter. Harvard Business Review, 80(5).
  7. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171.
Unidad 7 · RA4 — De la oportunidad al modelo de negocio validado
07

Marketing y validación

Tener una buena idea no sirve de nada si nadie la conoce, nadie la quiere comprar o nadie repite. El marketing operativo y la validación con clientes reales son los que convierten una idea de proyecto en un negocio que respira.

Duración
6 sesiones · 2 semanas
Conceptos clave
marketing operativo · 4P · propuesta de valor · prototipo · validación · atención al cliente
Objetivos de la unidad
  • · Diseñar el marketing operativo (4P) de un proyecto emprendedor concreto.
  • · Formular y testar la propuesta de valor con clientes reales.
  • · Construir un prototipo barato para validar antes de invertir.
  • · Aplicar protocolos básicos de atención al cliente y gestión de quejas.
  • · Planificar las primeras ventas y medir su resultado con indicadores sencillos.

Tiempo estimado de lectura: ~22 min · Resultado de aprendizaje (RD 659/2023, Anexo V): RA4 — Define la oportunidad de creación de una pequeña empresa, valorando el impacto sobre el entorno de actuación e incorporando valores éticos. · Pre-requisitos: U5 (de la idea a la oportunidad) y U6 (entorno y modelo de negocio)

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Diseñar las 4P del marketing operativo (producto, precio, plaza, promoción) de tu proyecto de forma coherente entre sí.
  • Escribir y testar tu propuesta de valor con clientes reales antes de fabricar nada.
  • Montar un prototipo barato para validar la idea y aprender rápido de los errores.
  • Aplicar un protocolo sencillo de atención al cliente y de gestión de quejas.
  • Planificar tus primeras ventas y medirlas con indicadores que sí te dicen algo.

Llevamos dos unidades trabajando tu proyecto desde dentro: en la Unidad 5 detectaste el problema y la oportunidad, y en la Unidad 6 montaste el modelo de negocio y analizaste el entorno con DAFO y CAME. Ahora toca salir a la calle. Esta unidad trata de lo que pasa cuando el proyecto se enfrenta al cliente real: cómo se presenta, a qué precio, por qué canal, con qué mensaje, y —sobre todo— cómo comprobamos si alguien lo quiere de verdad antes de gastarnos el dinero que no tenemos.

A diferencia del marketing que se estudia en Bachillerato, aquí el enfoque es operativo y de proyecto: no buscamos la teoría completa de Kotler, sino las decisiones concretas que tú vas a tomar la semana que viene para que tu proyecto funcione. La idea de fondo de toda la unidad cabe en una frase del lean startup: no preguntes si tu idea gusta; comprueba si alguien paga por ella.

Marketing operativo: las 4P aplicadas a tu proyecto

El marketing no es solo publicidad. Publicidad es solo una parte. El marketing operativo es el conjunto de decisiones concretas que la empresa controla para que el producto llegue al cliente correcto, al precio correcto y por el canal correcto. La herramienta clásica para ordenarlas son las 4P, formuladas por Jerome McCarthy en 1960 y popularizadas por Philip Kotler: Producto, Precio, Plaza (distribución) y Promoción (comunicación).

P PRODUCTO ¿Qué vendemos? · Diseño, calidad, gama · Marca y packaging · Garantía y postventa · Servicios complementarios P PRECIO ¿Cuánto cuesta? · Estrategia (premium, paridad...) · Descuentos y promociones · Formas de pago · Condiciones de crédito P PLAZA ¿Dónde se vende? · Canales (directo, corto, largo) · Cobertura geográfica · Inventario y transporte · Punto de venta físico/digital P PROMOCIÓN ¿Cómo se comunica? · Publicidad · Relaciones públicas · Venta personal · Marketing digital y redes CLIENTE objetivo
Las 4P giran alrededor del cliente objetivo: cuatro decisiones que tienen que ser coherentes entre sí. Fuente: McCarthy, E. J. (1960). Basic Marketing.

Producto

Define qué vendes exactamente. No es solo el objeto físico o el servicio: incluye el diseño, la calidad, la marca, el envase, la garantía y el servicio postventa. Una pregunta útil para tu proyecto: ¿qué recibe el cliente además del producto en sí? (atención, rapidez, confianza, una experiencia agradable). Ese «extra» suele ser lo que te diferencia cuando el producto es parecido al de la competencia.

Precio

Define cuánto cuesta. Es la P más delicada porque toca directamente a tus ingresos: subirlo reduce las ventas, bajarlo reduce el margen. Las tres estrategias básicas que puedes plantear en tu proyecto:

Una regla mínima: el precio nunca puede ser inferior al coste variable unitario. Si vendes por debajo de lo que te cuesta producir cada unidad, cuantas más vendas, más pierdes.

Plaza (distribución)

Escaparate de una pequeña boutique de barrio en una calle de París, con productos colocados a la vista del peatón.
El escaparate de una tienda de barrio es, en sí mismo, una decisión de plaza y de promoción a la vez: el lugar donde se vende y el primer mensaje que recibe quien pasa por delante. Foto: Grosgaby, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Define dónde y cómo lo vendes: tienda física, tienda online propia, marketplace (Amazon, Wallapop, Etsy), redes sociales con venta directa, mercadillos, intermediarios. La elección del canal cambia todo lo demás: el precio en una tienda física con alquiler no puede ser el mismo que en una venta por Instagram desde casa. Para un proyecto de FP, lo habitual es empezar por un canal directo y barato (redes sociales, boca a boca, un puesto puntual) y crecer desde ahí.

Promoción (comunicación)

Define cómo lo das a conocer: redes sociales, cartelería, boca a boca, colaboraciones con microinfluencers locales, eventos, muestras gratuitas. Es la P más visible y la que más fácil se hace mal. La regla práctica: comunicar tiene sentido solo cuando las otras tres P están bien ajustadas. Promocionar mucho un producto malo, caro o mal distribuido solo acelera el fracaso.

La propuesta de valor: por qué te van a comprar a ti

Antes de afinar las 4P necesitas tener clarísima tu propuesta de valor: la respuesta a la pregunta que se hace todo cliente, ¿por qué debería comprarte a ti y no al de al lado, o no comprar nada?

Una buena propuesta de valor cumple tres condiciones:

  1. Resuelve un problema real que el cliente tiene y reconoce.
  2. Lo resuelve mejor o de forma distinta que las alternativas existentes.
  3. Se puede explicar en una frase y comprobar después de comprar.

El error clásico es confundir la propuesta de valor con la lista de características técnicas. «Mi café es de tueste natural de origen Colombia» es una característica. «Tomas un café especial sin salir de tu barrio y por el mismo precio que el de la gasolinera» es una propuesta de valor: habla del beneficio para el cliente, no del producto.

Para construirla de forma ordenada usamos el Value Proposition Canvas de Alexander Osterwalder, que enfrenta dos caras: lo que el cliente necesita (sus tareas, frustraciones y alegrías) y lo que tú le ofreces (productos, aliviadores de frustraciones y creadores de alegrías). Hay encaje (fit) cuando lo que ofreces responde de verdad a lo que el cliente busca.

Value Proposition Canvas El cuadrado de la propuesta de valor recoge productos y servicios, aliviadores de frustraciones y creadores de alegrías. El círculo del perfil del cliente recoge sus trabajos, sus frustraciones y sus alegrías. Hay encaje cuando la propuesta responde al perfil. PROPUESTA DE VALOR PERFIL DEL CLIENTE Es la parte que controla la empresa: lo que diseña y ofrece. Se rellena DESPUÉS del perfil del cliente, nunca al revés, para no enamorarse de un producto que nadie pide. Productos y servicios Lo que la empresa ofrece: la lista de productos y servicios en los que se apoya la propuesta de valor. Aliviadores Cómo el producto elimina o reduce aquello que molesta o frena al cliente. Creadores Cómo el producto genera beneficios y resultados que el cliente desea. Es la parte que la empresa NO controla: hay que investigarla observando y hablando con clientes reales. Es el punto de partida de todo el lienzo. Trabajos del cliente Las tareas que intenta resolver: funcionales, sociales y emocionales. Frustraciones Riesgos, obstáculos y malos resultados que teme. Alegrías Beneficios que espera, desea o le sorprenden gratamente. Hay encaje (fit) cuando los aliviadores y creadores responden a las frustraciones, alegrías y trabajos del cliente.
El Value Proposition Canvas: primero se rellena el círculo del cliente (lo que NO controlas y debes investigar) y solo después el cuadrado de la propuesta (lo que sí diseñas). Fuente: Osterwalder, A. et al. (2014). Value Proposition Design. Wiley.

El prototipo: construir barato para aprender rápido

Aquí está la idea que distingue al emprendedor moderno: no esperes a tener el producto perfecto para enseñarlo. Un prototipo es la primera versión funcional —aunque sea tosca— de tu producto o servicio. Su objetivo no es vender, sino comprobar si la propuesta de valor sobrevive al contacto con el cliente real.

La regla del prototipo: constrúyelo lo más barato y rápido posible, lo justo para que alguien pueda probarlo y darte una opinión útil. Según tu proyecto:

Lo importante no es que el prototipo sea bonito, sino que te haga aprender lo antes posible si la idea encaja. Si va a fallar, mejor que falle gastando 20 € que gastando 2.000 €.

Validación: las preguntas que sí valen

Validar es comprobar con datos reales si tu idea funciona, no preguntar a tu familia si les gusta (siempre te dirán que sí). Tres reglas de validación honesta, basadas en el método de The Mom Test de Rob Fitzpatrick:

  1. Pregunta por el pasado, no por el futuro. «¿Comprarías esto?» casi siempre obtiene un «sí» falso. «¿Cuándo fue la última vez que tuviste este problema y qué hiciste para resolverlo?» obtiene la verdad.
  2. Busca compromiso, no halagos. El halago («qué buena idea») no vale nada. El compromiso sí: que te dejen el correo, que reserven, que paguen una señal. La validación más fuerte es una venta.
  3. Habla con desconocidos, no solo con tu entorno. Tu familia te quiere; los clientes reales no. Ellos te dan la verdad que necesitas.
Ciclo de validación

Cómo validar tu proyecto en cinco pasos

  1. Formula una hipótesis concreta. Por ejemplo: «los estudiantes de mi instituto pagarían 2 € por un desayuno saludable a media mañana».
  2. Diseña una prueba barata. Un puesto durante tres recreos, sin invertir en marca ni en stock grande.
  3. Mide lo que pasa de verdad. Cuántos se acercan, cuántos preguntan el precio, cuántos compran, cuántos repiten al día siguiente.
  4. Habla con quien NO compró. El que dice «no» te enseña más que el que dice «sí»: te dice qué falla en el producto, el precio o el mensaje.
  5. Decide: persevera o pivota. Si los datos confirman la hipótesis, sigues afinando. Si la desmienten, cambias algo (el pivote) y vuelves a probar.

Atención al cliente y primeras ventas

Una vez que el cliente compra, empieza la parte que muchos olvidan: mantenerlo. Conseguir un cliente nuevo cuesta varias veces más que conservar uno existente, así que la atención al cliente no es un lujo, es economía pura.

Protocolo básico de atención al cliente

Para un proyecto pequeño, un protocolo mínimo cabe en cuatro normas:

Las primeras ventas y cómo medirlas

Vendedores colocando verdura fresca en una parada de mercado al aire libre, preparando el género antes de la llegada de los clientes.
Un puesto de mercado es el laboratorio de validación más antiguo que existe: cada día mide, en tiempo real, qué se vende, a qué precio y quién repite. La misma lógica que aplicas tú en el mes de prueba de tu proyecto. Foto: PattayaPatrol, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

Las primeras ventas son la validación definitiva: cuando alguien paga, ha dejado de opinar y ha empezado a comprometerse. Para no perderte, mide con indicadores sencillos:

Ejercicio resuelto 7.1

¿A qué precio vendemos el desayuno saludable? Margen y punto muerto de un proyecto de FP

Enunciado

Un equipo de un ciclo de FP monta «Recreo Sano», un puesto de desayunos saludables (bocadillo integral + pieza de fruta + zumo) para vender en los recreos de su centro durante un mes de prueba (20 días lectivos). Han recogido estos datos:

  • Coste variable unitario (ingredientes, envase, servilleta): CVu = 1,40 € por desayuno.
  • Costes fijos del mes (alquiler simbólico del espacio al centro, permiso, cartelería, app de cobro): CF = 180 €.
  • Barajan dos precios: Plan A → 2,50 € con una previsión de 22 desayunos/día; Plan B → 3,00 € con una previsión de 16 desayunos/día.

Calcula, para cada plan: a) el margen de contribución unitario; b) el beneficio del mes; c) el punto muerto en desayunos/día. ¿Qué plan eligen?

Solución

  1. Margen de contribución unitario (lo que aporta cada desayuno tras pagar su coste variable): MC = P − CVu.
    • Plan A: MC = 2,50 − 1,40 = 1,10 €.
    • Plan B: MC = 3,00 − 1,40 = 1,60 €.
  2. Beneficio del mes = (MC × desayunos/día × 20 días) − CF.
    • Plan A: (1,10 × 22 × 20) − 180 = 484 − 180 = 304 €.
    • Plan B: (1,60 × 16 × 20) − 180 = 512 − 180 = 332 €.
  3. Punto muerto (desayunos/día que cubren los costes fijos): primero, los desayunos del mes necesarios = CF / MC; después se divide entre 20 días.
    • Plan A: 180 / 1,10 = 163,6 → ≈ 8,2 desayunos/día.
    • Plan B: 180 / 1,60 = 112,5 → ≈ 5,6 desayunos/día.
  4. Decisión: el Plan B gana en las dos cosas que importan en un arranque: deja más beneficio (332 € frente a 304 €) y, sobre todo, alcanza el equilibrio con menos ventas diarias (5,6 frente a 8,2), así que es más seguro si la demanda es menor de la prevista. Eligen el Plan B. Pero —y esto es lo que hay que validar en la calle— la previsión de 16 ventas/día a 3,00 € puede ser optimista: por eso el mes de prueba sirve precisamente para comprobar si la demanda real aguanta el precio más alto.

Conexión con tu proyecto emprendedor

Cierras esta unidad con tres entregables que se incorporarán al plan de empresa de la Unidad 9: una propuesta de valor escrita en una frase para tu segmento prioritario; una tabla de las 4P con las decisiones concretas de tu proyecto; y un informe corto de validación que recoja el prototipo usado, lo que aprendiste de los clientes reales y la decisión (perseverar o pivotar). Sin validación, el plan de empresa de la U9 será una suposición; con ella, será una hipótesis comprobada.

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. La unidad insiste en validar antes de invertir, pero muchos emprendedores se enamoran de su idea y no quieren oír un «no». ¿Por qué crees que cuesta tanto buscar activamente las opiniones negativas? ¿Qué podrías hacer en tu proyecto para no caer en la trampa de preguntar solo a quien te va a decir que sí?
  2. Mercadona renuncia a la variedad y a la publicidad para ganar en precio. ¿En qué P está dispuesto a ser «peor» tu proyecto a cambio de ser claramente mejor en otra? ¿Es esa una decisión consciente o has intentado ser bueno en todas a la vez?
  3. La curiosidad afirma que solo 1 de cada 26 clientes insatisfechos se queja. Si eso es cierto, ¿qué sistema podrías montar en tu proyecto para enterarte de lo que piensan los 25 que se van en silencio?

Bibliografía

  1. McCarthy, E. J. (1960). Basic Marketing: A Managerial Approach. Richard D. Irwin.
  2. Kotler, P. y Armstrong, G. (2018). Principios de marketing (17.ª ed.). Pearson Educación.
  3. Osterwalder, A., Pigneur, Y., Bernarda, G. y Smith, A. (2014). Value Proposition Design. Wiley.
  4. Ries, E. (2011). The Lean Startup. Crown Business (ed. española: El método Lean Startup, Deusto).
  5. Fitzpatrick, R. (2013). The Mom Test. Founder Centric.
  6. España. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171, Anexo V (módulos comunes Itinerario Personal para la Empleabilidad).
Unidad 8 · RA5 — Viabilidad e impacto del proyecto emprendedor
08

Emprendimiento social y design thinking

No todo proyecto emprendedor busca solo ganar dinero. El emprendimiento social resuelve problemas de la sociedad o del planeta generando, además, ingresos que lo hacen sostenible. El design thinking es el método para llegar a esas soluciones poniendo siempre a la persona en el centro.

Duración
6 sesiones · 2 semanas
Conceptos clave
emprendimiento social · innovación social · design thinking · liderazgo ético · ODS · economía social
Objetivos de la unidad
  • · Distinguir el emprendimiento social del emprendimiento mercantil clásico.
  • · Aplicar las cinco fases del design thinking a un reto social concreto.
  • · Vincular el proyecto emprendedor con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
  • · Reconocer las formas y los principios de la economía social.
  • · Identificar fuentes de financiación socialmente responsable.

Tiempo estimado de lectura: ~22 min · Resultado de aprendizaje (RD 659/2023, Anexo V): RA5 — Analiza la viabilidad de la pequeña empresa, valorando su impacto social y su contribución al desarrollo sostenible. · Pre-requisitos: U5 (de la idea a la oportunidad), U6 (entorno y modelo de negocio) y U7 (marketing y validación)

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Distinguir un proyecto de emprendimiento social de una empresa mercantil clásica y de una ONG.
  • Aplicar las cinco fases del design thinking a un reto social real.
  • Conectar tu proyecto con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030.
  • Reconocer las formas y los principios de la economía social (Ley 5/2011).
  • Identificar fuentes de financiación socialmente responsable y cuándo encajan en un proyecto.

Hasta ahora hemos tratado el proyecto emprendedor sobre todo como una forma de generar ingresos. Pero emprender no es solo ganar dinero: cada vez más proyectos nacen para resolver un problema social o ambiental y, a la vez, sostenerse económicamente. Es el emprendimiento social, y en la FP ocupa un lugar central porque conecta directamente con dos cosas que el currículo (RD 659/2023) exige: incorporar valores éticos al proyecto y valorar su impacto sobre el entorno.

Esta unidad responde a una pregunta práctica: ¿cómo diseño un proyecto que sirva para algo más que para vender, sin que por eso deje de ser viable? Para contestarla necesitamos un método de diseño centrado en las personas (el design thinking), un marco de impacto (los ODS), un sector económico propio (la economía social) y unas formas de financiación coherentes con todo lo anterior (la financiación responsable).

Qué es el emprendimiento social

El emprendimiento social consiste en crear una organización que resuelve un problema social o ambiental usando herramientas empresariales, de modo que la actividad sea económicamente sostenible y no dependa solo de donaciones. Es un punto intermedio entre la empresa tradicional (cuyo fin principal es el beneficio) y la ONG (que no busca beneficio y suele vivir de subvenciones y donativos).

La diferencia clave está en la finalidad:

Grupo de personas colaborando con vecinos en un proyecto comunitario al aire libre.
Un proyecto comunitario funciona cuando combina trabajo voluntario y un modelo que lo sostiene económicamente. Esa es la frontera entre la ONG, que vive de donaciones, y el emprendimiento social, que vende para poder durar. Foto: CristinaPessini from Brasil, CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons

La innovación social es el motor del emprendimiento social: consiste en encontrar soluciones nuevas y mejores a problemas sociales que el mercado y el Estado no resuelven bien por sí solos. No es caridad: es eficacia con propósito.

Design thinking: diseñar poniendo a la persona en el centro

El design thinking es una metodología para resolver problemas complejos poniendo siempre a la persona afectada en el centro. Popularizada por la consultora IDEO y por Tim Brown (su artículo en Harvard Business Review, 2008), parte de una idea sencilla: no se puede diseñar una buena solución sin entender de verdad a quien tiene el problema.

El design thinking es especialmente útil en emprendimiento social porque los problemas sociales son ambiguos y la persona afectada suele saber cosas que el diseñador no. Su lógica se resume en el modelo del doble diamante: dos momentos de abrir ideas (divergir) y dos de cerrarlas (converger), uno para entender el problema y otro para construir la solución. Como vimos en la Unidad 5, el doble diamante estructura primero el diagnóstico del problema (descubrir → definir) y luego el desarrollo de la solución (desarrollar → entregar); aquí lo aplicamos específicamente a retos sociales.

Las cinco fases del design thinking

La versión más enseñada (la de la d.school de Stanford) divide el proceso en cinco fases:

Proceso de design thinking

Las cinco fases, paso a paso

  1. Empatizar. Entender a fondo a la persona afectada: observarla, entrevistarla, ponerte en su lugar. Aquí se usa el mapa de empatía. No se inventa nada: se escucha.
  2. Definir. Convertir todo lo escuchado en una sola frase de problema clara: «[persona] necesita [necesidad] porque [hallazgo sorprendente]». Definir bien el problema es la mitad de la solución.
  3. Idear. Generar muchas ideas sin juzgarlas todavía (brainstorming, brainwriting). Cantidad antes que calidad: las mejores ideas suelen salir después de las obvias.
  4. Prototipar. Construir versiones rápidas y baratas de las ideas más prometedoras para poder enseñarlas. Lo barato y feo, pero tangible, gana a lo perfecto e imaginario.
  5. Testar. Probar el prototipo con personas reales, recoger sus reacciones y volver a empezar el ciclo. El design thinking es iterativo: se da vueltas hasta acertar.

La fase de empatizar es la que distingue al design thinking de otras metodologías: se empieza por las personas, no por la tecnología ni por la idea de negocio. Es exactamente el motivo por el que encaja tan bien con el emprendimiento social.

Liderazgo ético: dirigir un proyecto con valores

El emprendimiento social exige un tipo de liderazgo distinto. El liderazgo ético es el que toma decisiones coherentes con unos valores, aunque a corto plazo cueste dinero o esfuerzo. No es un adorno: en un proyecto social, la confianza de clientes, voluntarios y financiadores es el principal activo, y la confianza se construye con coherencia.

Algunos rasgos del liderazgo ético aplicables a tu proyecto:

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)

En 2015, los 193 Estados miembros de la ONU aprobaron la Agenda 2030, que fija 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas concretas para erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la prosperidad para todos. Son el marco internacional de referencia para medir el impacto de cualquier proyecto social, y el currículo de IPE II pide vincular el proyecto emprendedor con ellos.

Los 17 ODS cubren ámbitos como fin de la pobreza (ODS 1), hambre cero (ODS 2), salud y bienestar (ODS 3), educación de calidad (ODS 4), igualdad de género (ODS 5), agua limpia (ODS 6), energía asequible y no contaminante (ODS 7), trabajo decente y crecimiento económico (ODS 8), producción y consumo responsables (ODS 12), acción por el clima (ODS 13) o vida de ecosistemas terrestres (ODS 15).

Para tu proyecto, no se trata de marcar los 17: se trata de identificar honestamente a cuál o cuáles contribuye de verdad y cómo lo mide. Decir «mi proyecto contribuye a los 17 ODS» es tan poco creíble como una propuesta de valor que vale para todos.

La economía circular como ejemplo de impacto ambiental

Instalación de paneles solares fotovoltaicos en un campo abierto, ejemplo de energía renovable.
La energía asequible y no contaminante (ODS 7) es uno de los terrenos donde más proyectos de emprendimiento social han encontrado un modelo viable: resuelven un problema ambiental y, a la vez, generan ingresos. Foto: BLMArizona, Public domain vía Wikimedia Commons

Muchos proyectos sociales conectan con el ODS 12 (producción y consumo responsables) a través de la economía circular: frente al modelo lineal «extraer-fabricar-usar-tirar», la economía circular busca que los materiales vuelvan al ciclo mediante el rediseño, la reutilización, la reparación y el reciclaje. Es uno de los marcos de impacto ambiental más útiles para un proyecto de FP, porque convierte un coste (los residuos) en una oportunidad de negocio. Como vimos en la Unidad 6, la economía circular contrasta el modelo lineal «extraer-fabricar-usar-tirar» con el ciclo cerrado de reducir, reutilizar, reparar y reciclar; aquí lo vinculamos a su dimensión de impacto social y ambiental como palanca del emprendimiento social.

La economía social: empresas con otra lógica

El emprendimiento social no surge de la nada: se apoya en un sector económico con identidad propia, la economía social. En España la regula la Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social, que la define como el conjunto de actividades económicas y empresariales que persiguen el interés general o el interés de sus miembros, anteponiendo las personas al capital.

Principios de la economía social (Ley 5/2011, art. 4)

Formas jurídicas de la economía social

Financiación socialmente responsable

Un proyecto social necesita dinero como cualquier otro, pero a menudo busca fuentes coherentes con sus valores. Las principales:

La clave no es elegir la fuente «más social», sino la que encaja con la fase y la lógica del proyecto: el crowdfunding valida y financia a la vez en fases tempranas; la banca ética y las subvenciones encajan cuando el proyecto ya está en marcha.

Ejercicio resuelto 8.1

Diseñar un proyecto social con design thinking: el caso del comedor escolar que tira comida

Enunciado

Un equipo de FP detecta que el comedor de su centro desperdicia mucha comida cada día, mientras hay familias del barrio en dificultades. Quieren montar un proyecto de emprendimiento social. Aplica las cinco fases del design thinking para orientar el proyecto y responde: a) ¿con qué ODS conectaría?; b) ¿qué forma jurídica de la economía social encajaría?; c) ¿qué fuente de financiación responsable propondrías para arrancar?

Solución

  1. Empatizar. El equipo habla con tres actores: el personal de cocina (¿por qué sobra comida y cuánta?), familias del barrio en dificultad (¿qué necesitan realmente y con qué dignidad?) y la dirección del centro (¿qué normas sanitarias y de responsabilidad existen?). Descubren que la comida sobrante es segura durante pocas horas y que las familias prefieren no sentirse «receptoras de caridad».
  2. Definir. Frase de problema: «Las familias en dificultad del barrio necesitan acceder a comida digna y de calidad, porque la que sobra cada día en el comedor escolar se tira por falta de un canal organizado para aprovecharla a tiempo.»
  3. Idear. Lluvia de ideas: app de avisos de excedentes, alianza con una asociación vecinal, sistema de raciones envasadas para recoger, «cesta solidaria» a precio simbólico que cubra costes. Se eligen las dos más viables.
  4. Prototipar. Durante una semana, prueban a mano: envasan los excedentes y los entregan a través de una asociación del barrio, registrando cantidades y reacciones. Coste casi cero.
  5. Testar. Recogen datos (kilos aprovechados, familias atendidas, problemas logísticos) y opiniones; ajustan el modelo. Iteran.
  6. Respuestas a las preguntas:
    • a) ODS principales: ODS 2 (hambre cero) y ODS 12 (producción y consumo responsables, por la reducción del desperdicio alimentario). Secundario: ODS 10 (reducción de las desigualdades).
    • b) Forma jurídica: una cooperativa de iniciativa social o una asociación con actividad económica, ambas dentro de la economía social (Ley 5/2011), porque el fin es el interés general y no el reparto de beneficios. La regla «un socio, un voto» encaja con un proyecto comunitario.
    • c) Financiación responsable: para arrancar, crowdfunding en una plataforma como Goteo (valida el interés del barrio y financia el equipamiento básico de envasado a la vez); más adelante, una subvención autonómica a la economía social o a la lucha contra el desperdicio alimentario.

Conclusión: el design thinking convierte un problema vago («se tira comida y hay quien la necesita») en un proyecto concreto, medible y coherente con unos ODS, una forma jurídica y una financiación. Sin empatizar primero, el equipo habría diseñado una solución que las familias quizá habrían rechazado por falta de dignidad.

Conexión con tu proyecto emprendedor

Cierras esta unidad incorporando al plan de empresa de la Unidad 9 tres elementos: la dimensión de impacto de tu proyecto (qué problema social o ambiental aborda y cómo lo medirás); el o los ODS con los que conecta de verdad; y, si procede, la forma jurídica de la economía social y la fuente de financiación responsable que mejor encajan. Aunque tu proyecto sea principalmente mercantil, el currículo te pide valorar su impacto y sus valores éticos: esta unidad te da las herramientas para hacerlo con honestidad y no con marketing.

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. El emprendimiento social busca un doble resultado: impacto y beneficio. ¿Crees que siempre se pueden sostener los dos a la vez, o llega un punto en que hay que sacrificar uno por el otro? Piensa en un ejemplo concreto donde ganar más dinero implicaría reducir el impacto social.
  2. El design thinking empieza por empatizar con la persona afectada. En tu proyecto, ¿has hablado de verdad con quien tiene el problema, o lo has supuesto desde fuera? ¿Qué podrías descubrir si dedicaras una sesión solo a escuchar?
  3. La unidad advierte del riesgo del social washing. ¿Cómo distinguirías, como consumidor, una empresa con impacto social real de una que solo lo usa como marketing? ¿Qué pruebas pedirías?

Bibliografía

  1. España. Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social. BOE núm. 76, de 30 de marzo de 2011.
  2. España. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171, Anexo V.
  3. Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Resolución A/RES/70/1.
  4. Brown, T. (2008). Design Thinking. Harvard Business Review, 86(6).
  5. Brown, T. (2009). Change by Design. HarperBusiness.
  6. Yunus, M. (2008). Un mundo sin pobreza: las empresas sociales y el futuro del capitalismo. Paidós.
  7. Fundación Ellen MacArthur (2013). Towards the Circular Economy.
  8. CEPES (anual). Las empresas más relevantes de la Economía Social. Confederación Empresarial Española de la Economía Social.
Unidad 9 · RA5 — Viabilidad y puesta en marcha del proyecto emprendedor
09

Viabilidad y puesta en marcha

Ocho unidades han preparado el terreno. En esta, tu proyecto se mide con números: cuánto cuesta arrancar, cuánto hay que vender para no perder, qué forma jurídica elegir y qué trámites hacer. Es la unidad capstone: aquí el proyecto emprendedor se cierra y se defiende.

Duración
8 sesiones · 3 semanas
Conceptos clave
plan económico-financiero · inversión inicial · punto muerto · formas jurídicas · trámites de constitución · análisis de viabilidad
Objetivos de la unidad
  • · Elaborar un plan económico-financiero básico de un proyecto emprendedor.
  • · Calcular el punto muerto y la viabilidad económica del proyecto.
  • · Elegir la forma jurídica adecuada justificando la decisión.
  • · Identificar los trámites de constitución y puesta en marcha de una empresa.
  • · Integrar todo el curso en un plan de empresa defendible.

Tiempo estimado de lectura: ~28 min · Resultado de aprendizaje (RD 659/2023, Anexo V): RA5 — Realiza las actividades para la puesta en marcha de una empresa, seleccionando la forma jurídica e identificando las obligaciones legales asociadas. · Pre-requisitos: U4 a U8 (todo el bloque de proyecto emprendedor; esta es la unidad capstone)

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Elaborar un plan económico-financiero básico: inversión inicial, financiación, ingresos y gastos previstos.
  • Calcular el punto muerto de tu proyecto y diagnosticar su viabilidad.
  • Elegir la forma jurídica adecuada y justificar la elección con criterios económicos.
  • Conocer los trámites de constitución y puesta en marcha de una empresa en España.
  • Integrar todo el curso en un plan de empresa completo y defenderlo en público.

Llegamos a la unidad capstone del módulo. A lo largo del proyecto has detectado un problema (U5), construido el modelo de negocio y analizado el entorno (U6), diseñado el marketing y validado la idea (U7) y valorado su impacto social (U8). Todo eso converge ahora en una pregunta que no admite literatura, solo números: ¿es viable tu proyecto, sí o no?

La viabilidad es el momento de la verdad de cualquier emprendimiento. Una idea bonita, validada y con impacto social puede ser inviable si los números no salen. Y detectar esa inviabilidad antes de poner el dinero es exactamente el objetivo de esta unidad: no se trata de que todos los proyectos salgan rentables sobre el papel, sino de que aprendas a leer los números con honestidad y a decidir si arrancar, iterar o aparcar.

El plan económico-financiero básico

El plan económico-financiero responde a tres preguntas: ¿cuánto dinero necesito para arrancar? ¿de dónde lo saco? ¿ganaré o perderé, y cuándo? Para un proyecto de FP no hace falta un modelo de banco de inversión: hace falta un cuadro sencillo, realista y con las cuentas cuadradas.

La inversión inicial

La inversión inicial es todo el dinero que necesitas antes de empezar a vender. Se divide en:

La financiación

La financiación responde a de dónde sale ese dinero. Hay dos grandes fuentes:

Una regla prudente: la inversión inicial debe estar cubierta al 100 % por la suma de recursos propios y ajenos, con margen. Un plan que arranca «justo» suele acabar pidiendo dinero a mitad de camino, en el peor momento posible.

Ingresos y gastos previstos

Para saber si ganarás o perderás necesitas estimar:

Con estos datos se construye una cuenta de resultados previsional sencilla: Ingresos − Costes variables − Costes fijos = Resultado. Si el resultado es positivo, el proyecto gana; si es negativo, pierde.

El punto muerto: la cifra que no puedes ignorar

El punto muerto o umbral de rentabilidad es el nivel de ventas en el que los ingresos igualan exactamente a los costes totales: ni ganas ni pierdes. Por debajo, pierdes; por encima, ganas. Es, probablemente, el cálculo más importante de todo el plan, porque te dice cuántas unidades tienes que vender solo para empezar a ganar dinero.

Se calcula así:

Punto muerto (en unidades) = Costes fijos ÷ Margen de contribución unitario

donde el margen de contribución unitario es lo que aporta cada unidad tras pagar su coste variable: MC = Precio − Coste variable unitario.

La utilidad práctica: si el punto muerto te sale en 800 unidades al mes pero tu validación de la U7 decía que como mucho venderás 300, el proyecto no es viable tal como está, y hay que actuar antes de gastar nada: subir el precio, bajar los costes fijos, o reconsiderar el modelo.

Antes de poner en marcha el proyecto hay que decidir su forma jurídica: la «personalidad legal» con la que la empresa actúa frente a clientes, proveedores, Hacienda y la Seguridad Social. La elección no es un trámite menor: condiciona la responsabilidad ante las deudas, los impuestos que pagas, el capital que necesitas y la imagen del proyecto.

Las formas más habituales para un proyecto que arranca:

PREGUNTA 1 ¿Vas solo? NO PREGUNTA 2 ¿Capital < 3.000 €? PREGUNTA 3 ¿Vocación cooperativa? NO NO Autónomo o LERL si quieres proteger la vivienda habitual SLU Responsabilidad limitada y fiscalidad de Sociedades Cooperativa Un socio, un voto Tipo IS reducido al 20 % SL Si captáis capital después, transformación a SA El árbol cubre el 95 % de los casos. El 5 % restante requiere asesoría profesional.
Árbol de decisión para elegir forma jurídica: ¿vas solo o acompañado? ¿cuánto capital? ¿vocación cooperativa? Cubre el 95 % de los casos. Fuente: Elaboración propia a partir de la legislación mercantil española vigente.

Trámites de constitución y puesta en marcha

Una vez elegida la forma jurídica, hay que dar de alta la empresa ante distintas administraciones. Los trámites varían según la forma elegida, pero el recorrido típico es este:

Puesta en marcha

Los trámites para arrancar una empresa en España

  1. Trámites previos (solo sociedades). Solicitar la certificación negativa de denominación en el Registro Mercantil Central (comprobar que el nombre está libre), abrir cuenta bancaria y depositar el capital, y otorgar la escritura de constitución ante notario.
  2. Identificación fiscal. Obtener el NIF de la sociedad (las personas físicas usan su DNI/NIE) en la Agencia Tributaria.
  3. Alta en Hacienda. Presentar la declaración censal (modelo 036/037) y darse de alta en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas; la mayoría de pymes están exentas de pagarlo, pero deben darse de alta).
  4. Alta en la Seguridad Social. El autónomo se da de alta en el RETA (Régimen Especial de Trabajadores Autónomos); la empresa que contrata se inscribe como empresa y da de alta a sus trabajadores en el Régimen General.
  5. Inscripción en el Registro Mercantil (sociedades). Da publicidad legal y plena personalidad jurídica a la sociedad.
  6. Trámites locales y específicos. Licencia de actividad o apertura en el ayuntamiento, comunicación de apertura del centro de trabajo a la autoridad laboral, y permisos sectoriales si el negocio los requiere (sanidad, medio ambiente, etc.).

Para simplificar, existe el sistema CIRCE y los Puntos de Atención al Emprendedor (PAE), que permiten realizar muchos de estos trámites de forma telemática con un único documento (el DUE, Documento Único Electrónico), especialmente útil para autónomos y SL.

El análisis de viabilidad: juntarlo todo

Grupo de personas reunidas alrededor de una mesa de reuniones analizando documentos.
El análisis de viabilidad reúne en una sola mesa lo técnico, lo comercial y lo económico-financiero del proyecto para responder a la pregunta capital: ¿es viable? Foto: U.S. Deputy Secretary of Defense Kathleen H. Hicks, Public domain vía Wikimedia Commons

El análisis de viabilidad integra todo lo anterior para responder a la pregunta capital. Conviene mirar tres dimensiones:

Un proyecto es viable cuando las tres dimensiones se cumplen a la vez. Falla una sola y el proyecto, tal como está, no se sostiene. Lo importante: que falle el análisis no significa que el proyecto sea malo, sino que hay que iterar —cambiar el precio, los costes, el segmento o el modelo— y volver a calcular.

El plan de empresa: el documento que cierra el módulo

El plan de empresa es el documento que sintetiza todo el módulo. Es lo que presentarías a un banco para un préstamo, a un PAE para una ayuda o a un inversor. No tiene que ser largo —los mejores son cortos y concretos—, pero sí coherente entre todas sus partes. Estructura básica:

Bloque del planDe qué unidad saleContenido
1. Resumen ejecutivoU9 (esta)Tu proyecto en una página: qué, para quién, por qué tú
2. Idea y propuesta de valorU5 y U7El problema, la oportunidad y tu propuesta de valor
3. Plan de marketingU7Las 4P y la estrategia de captación
4. Análisis del entorno e impactoU6 y U8DAFO/CAME, ODS y dimensión social
5. Plan de operacionesU6Cómo produces y entregas
6. Forma jurídica y trámitesU9 (esta)Forma elegida y justificación, trámites de alta
7. Plan económico-financieroU9 (esta)Inversión inicial, financiación, cuenta de resultados, punto muerto
8. Análisis de viabilidadU9 (esta)Diagnóstico final: viable / iterar / aparcar

La regla de oro: la coherencia entre bloques pesa más que la longitud. Si tu plan de marketing dice que captarás 5.000 clientes pero tu plan financiero proyecta ingresos para 500, uno de los dos miente, y cualquier evaluador con experiencia lo detecta en treinta segundos.

Ejercicio resuelto 9.1

Capstone integrador — Viabilidad completa de un proyecto emprendedor de FP

Enunciado

Un equipo de un ciclo de FP de Imagen Personal monta «ReUña», un servicio de manicura sostenible a domicilio con productos veganos y reutilizables, dirigido a clientela del barrio. Han recogido a lo largo del módulo estos datos:

  • Validación (U7): previsión realista de 120 servicios/mes. Precio del servicio: 18 €.
  • Coste variable por servicio (productos, desplazamiento, esterilización): 5 €.
  • Costes fijos mensuales: cuota de autónomo (tarifa reducida del primer año: 80 €/mes, vigente en 2026 para nuevas altas; a partir del segundo año, la cuota sube según el tramo de rendimientos netos del sistema de cotización variable), seguro de responsabilidad civil 25 €, web y reservas 20 €, gestoría 45 €, material de reposición fijo y comunicaciones 70 €. Total fijos: 240 €/mes (calculado con la tarifa reducida del primer año).
  • Inversión inicial: equipo profesional portátil 1.200 € + stock inicial de productos 400 € + web y branding 300 € + colchón de tesorería para 2 meses 600 €. Total: 2.500 €.
  • Financiación: aportación de la emprendedora 1.500 € + microcrédito 1.000 €.

Calcula: a) el margen de contribución por servicio; b) el punto muerto en servicios/mes; c) el resultado mensual previsto; d) la forma jurídica recomendada; e) el diagnóstico de viabilidad.

Solución

  1. Margen de contribución por servicio = Precio − Coste variable = 18 − 5 = 13 €/servicio.
  2. Punto muerto = Costes fijos ÷ Margen de contribución = 240 ÷ 13 = 18,46 → ≈ 19 servicios/mes.
    • Comparación con la previsión validada (120 servicios/mes): el proyecto supera el punto muerto con muchísimo margen. Solo necesita el 16 % de las ventas previstas para no perder dinero.
  3. Resultado mensual previsto = (Margen × servicios) − Costes fijos = (13 × 120) − 240 = 1.560 − 240 = +1.320 €/mes de beneficio operativo (antes de impuestos y de la propia retribución de la emprendedora, que deberá decidir cuánto se asigna como sueldo).
  4. Forma jurídica recomendada: empresario individual (autónomo). Es un proyecto de una sola persona, sin capital elevado en juego, con riesgo de deuda muy bajo (la inversión inicial es modesta y está financiada). Aplicando el árbol de decisión: «¿vas solo? → sí; ¿capital < 3.000 €? → sí» conduce a autónomo. La tarifa reducida del primer año (80 €/mes en 2026) abarata el arranque; conviene planificar la cuota real a partir del segundo año según los rendimientos netos. Si en el futuro contratara personal o asumiera deudas grandes, convendría plantear una SL por la responsabilidad limitada.
  5. Diagnóstico de viabilidad:
    • Viabilidad técnica: alta. La emprendedora tiene la formación (ciclo de Imagen Personal) y el equipo necesario; la actividad es legal con los permisos sanitarios básicos.
    • Viabilidad comercial: confirmada por la validación de la U7 (la previsión de 120 servicios/mes procede de demanda real, no de optimismo).
    • Viabilidad económico-financiera: muy sólida. Punto muerto bajísimo (19/mes), beneficio operativo amplio, inversión inicial cubierta al 100 % con colchón de tesorería incluido.
    • Conclusión: el proyecto es viable. A diferencia de muchos casos donde el capstone revela que hay que iterar, aquí los números confirman la idea. La recomendación es arrancar como autónoma, vigilar que la previsión de 120 servicios se cumpla en los primeros meses (si bajara mucho, recalcular) y reservar parte del beneficio para reponer el equipo y reforzar el colchón de caja.

Cierre del módulo: la defensa del proyecto emprendedor

Una persona presenta su proyecto ante un público en un evento para emprendedores.
La defensa pública del plan de empresa cierra el módulo: no premia la idea más brillante, sino la capacidad de comunicar el proyecto y sostener sus decisiones. Foto: MarkChristopherWebster, CC BY-SA 4.0 vía Wikimedia Commons

El módulo —y el proyecto emprendedor que has construido unidad a unidad— se cierra con la defensa pública de tu plan de empresa: una presentación breve ante el profesorado y, si es posible, profesionales externos. La defensa no premia la idea más brillante, sino que comprueba el aprendizaje del proceso: si sabes aplicar las herramientas del módulo a tu proyecto, identificar sus puntos débiles, anticipar las preguntas difíciles y comunicarlo con claridad, el módulo ha cumplido su objetivo.

Y termina donde empezó IPE II: emprender no es solo fundar una empresa. Es una actitud y un método que sirven igual si montas tu propio negocio, si propones mejoras dentro de la empresa donde trabajas (intraemprendimiento) o si impulsas un proyecto social. Esa competencia —detectar oportunidades, validarlas y llevarlas a la realidad con criterio— es lo que de verdad mejora tu empleabilidad, que es, al fin y al cabo, el objetivo de todo el itinerario.

Has cerrado el proyecto emprendedor si ya sabes…

Glosario

Para profundizar

Preguntas para reflexionar

  1. La unidad insiste en que el colchón de tesorería es lo que más empresas salva. ¿Por qué crees que es el gasto que más se olvida al planificar? ¿Cuántos meses de funcionamiento sin ventas crees que debería cubrir tu proyecto?
  2. Elegir entre autónomo y SL es, sobre todo, una decisión sobre cuánto riesgo personal estás dispuesto a asumir. En tu proyecto, ¿qué pesa más: la sencillez y el bajo coste del autónomo, o la protección del patrimonio que da la SL? Justifícalo con tus números.
  3. El módulo termina con la defensa del proyecto. Mirando atrás desde la U5: ¿qué has descubierto sobre tu capacidad emprendedora? ¿Es algo que te interesa explorar profesionalmente, o más bien una competencia que te servirá aunque trabajes por cuenta ajena?

Bibliografía

  1. España. Real Decreto 659/2023, de 18 de julio, por el que se desarrolla la ordenación del Sistema de Formación Profesional. BOE núm. 171, Anexo V.
  2. España. Real Decreto Legislativo 1/2010, de 2 de julio, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital. BOE núm. 161.
  3. España. Ley 18/2022, de 28 de septiembre, de creación y crecimiento de empresas. BOE núm. 234.
  4. España. Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social. BOE núm. 76.
  5. Ries, E. (2011). The Lean Startup. Crown Business (ed. española: El método Lean Startup, Deusto).
  6. Sahlman, W. A. (1997). How to Write a Great Business Plan. Harvard Business Review, 75(4).
  7. Dirección General de Industria y de la PYME (anual). Guía de creación de empresas y formas jurídicas. Ministerio de Industria y Turismo.