Cualquiera puede leer un balance. Lo difícil es entender qué dice sobre la salud real de una empresa, qué riesgos esconde y qué decisiones de gestión revela. Eso es análisis financiero.
El primer análisis que conviene hacer sobre un balance es comprobar si la empresa cumple la regla básica del equilibrio financiero: las inversiones a largo plazo deben financiarse con recursos a largo plazo. Cuando esto se cumple, la empresa tiene un fondo de maniobra positivo.
Los ratios financieros comprimen información del balance en una sola cifra fácil de comparar entre empresas y a lo largo del tiempo. Los que conviene conocer en este curso son los siguientes:
Mientras el balance nos dice cómo está estructurada la empresa, la cuenta de resultados nos dice cuánto gana. Para interpretarla, los dos ratios fundamentales son las dos rentabilidades:
El período medio de maduración (PMM) mide cuánto tarda la empresa en recuperar el dinero invertido en el ciclo de explotación. Para una empresa industrial típica, el PMM económico es la suma de cuatro tiempos:
Reunir las herramientas anteriores en un proceso ordenado da el siguiente flujo:
Cada equipo cierra esta unidad con un diagnóstico financiero del primer año previsto: cálculo del fondo de maniobra, ratios de liquidez y solvencia, ROA y ROE estimados.
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