Unidad 2 · Bloc A

Decisiones económicas: racionalidad y comportamiento

¿Decidimos como individuos calculadores o como miembros de un grupo? ¿Y para qué decidimos: para maximizar la utilidad, para ser felices, para vivir mejor? Esta unidad mira la decisión económica desde la economía, la sociología, la psicología y la ética —y descubre que ninguna sobra.

Objetivos de la unidad

  • Distinguir el individualismo metodológico de la perspectiva sociológica como dos formas complementarias de explicar la conducta económica.
  • Caracterizar el modelo de comportamiento racional (homo economicus) y reconocer sus fallos sistemáticos a partir de la economía del comportamiento.
  • Aplicar los principales sesgos y heurísticas al perfil de la persona que decide y de la persona emprendedora, no a la teoría del consumidor.
  • Explicar la utilidad y su maximización como criterio del agente económico y conectarla con el utilitarismo y la idea de felicidad.
  • Argumentar el debate entre eficiencia y equidad desde una mirada ética y distinguir bienestar económico de calidad de vida.

Conceptos clave

  • individualismo metodológico
  • perspectiva sociológica
  • homo economicus
  • racionalidad acotada
  • economía del comportamiento
  • sesgos y heurísticas
  • utilidad y maximización
  • utilitarismo
  • bienestar social
  • eficiencia versus equidad

Dos formas de explicar la conducta: individuo o grupo

Cuando queremos entender por qué la gente hace lo que hace en el terreno económico, podemos empezar por dos puntos de partida muy distintos. Uno mira al individuo; el otro, al grupo. Ninguno es falso; cada uno ilumina cosas que el otro deja en sombra.

El comportamiento racional y sus fallos

Una vez aceptado que partimos del individuo que decide, la pregunta siguiente es: ¿cómo decide ese individuo? Durante mucho tiempo, la economía respondió con un modelo elegante y exigente: el del agente perfectamente racional.

La utilidad, la maximización y la felicidad

Llegamos a la pregunta que conecta la economía con la filosofía: cuando un agente económico decide, ¿qué intenta conseguir exactamente? La respuesta clásica tiene un nombre y una larga historia.

Bienestar social, eficiencia y equidad: la mirada ética

Hasta aquí hemos hablado de la decisión individual. Pero las decisiones económicas también son colectivas: una sociedad decide cómo organizar la producción y, sobre todo, cómo repartir lo producido. Aquí la economía se encuentra de lleno con la ética.

Conexión con las siguientes unidades

Lo aprendido aquí vertebra el resto del bloque y de la materia. La distinción entre eficiencia y equidad y la idea de bienestar reaparecen en la Unidad 3, donde la economía se conecta con la sostenibilidad, la ética y los ODS.

Glosario

  • Individualismo metodológico: estrategia de análisis que explica los hechos económicos y sociales a partir de las decisiones de los individuos. No es una tesis sobre el egoísmo, sino sobre el método.
  • Perspectiva sociológica: enfoque que toma el grupo social como unidad de análisis y explica la conducta por la estructura social (normas, roles, entorno).
  • Homo economicus: modelo del agente perfectamente racional que dispone de información, calcula y mantiene preferencias coherentes. Es una ficción útil, no una descripción real.
  • Fallos de la racionalidad: desviaciones sistemáticas de la conducta real respecto del modelo del agente racional.
  • Racionalidad acotada (Simon): las personas no maximizan, satisfacen; buscan una opción suficientemente buena porque informarse y calcular tiene coste.

Para profundizar

  • Pensar rápido, pensar despacioDaniel Kahneman (2011). Por qué encaja: la obra de referencia sobre Sistema 1 y Sistema 2, heurísticas y sesgos; los capítulos sobre exceso de confianza son perfectos para el perfil emprendedor.
  • El utilitarismoJohn Stuart Mill (1863). Por qué encaja: el texto clásico, breve y legible, donde se defiende «la mayor felicidad para el mayor número»; ideal para discutir en clase la base ética de la maximización de la utilidad.
  • La idea de justiciaAmartya Sen (2009). Por qué encaja: el Nobel de Economía de 1998 critica que se reduzca el bienestar a la utilidad o a la renta y propone mirar las «capacidades» de las personas; conecta con la equidad y la calidad de vida.
  • El malestar en la globalización / El precio de la desigualdadJoseph Stiglitz. Por qué encaja: argumenta, con datos, que eficiencia y equidad no siempre se oponen y que la desigualdad excesiva también es ineficiente.
  • Informe sobre Desarrollo HumanoPNUD (anual, hdr.undp.org). Por qué encaja: la fuente del IDH; permite comparar países y comprobar que la renta no lo explica todo.

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o para pensar individualmente al cerrar la unidad:

Lo esencial

  • El individualismo metodológico explica los hechos sociales a partir de las decisiones individuales; la perspectiva sociológica toma el grupo como unidad de análisis. Son complementarias, no rivales.
  • El modelo del comportamiento racional (homo economicus) supone información, cálculo y coherencia. La realidad lo contradice: hay fallos de la racionalidad.
  • La racionalidad acotada (Simon) sostiene que no maximizamos, satisfacemos. La economía del comportamiento (Kahneman y Tversky) demostró que erramos de forma sistemática.
  • Cinco sesgos clave para quien decide y emprende: exceso de confianza, aversión a la pérdida, confirmación, anclaje y disponibilidad.
  • Los agentes buscan maximizar la utilidad. Esa idea hunde sus raíces en el utilitarismo (Bentham, Mill): la mayor felicidad para el mayor número.
  • La economía de la felicidad y la paradoja de Easterlin muestran que más renta no garantiza más felicidad por encima de cierto umbral.
  • El bienestar social exige mirar no solo el total, sino el reparto. De ahí el dilema entre eficiencia (aprovechar bien los recursos) y equidad (repartir con justicia).
  • Una asignación puede ser eficiente y, a la vez, injusta: la eficiencia es necesaria pero no suficiente. Elegir el equilibrio es una decisión ética y política.
  • Bienestar económico no es calidad de vida: indicadores como el IDH amplían la mirada más allá del PIB.

Hasta aquí la teoría.

Continúa en el libro · profedeeconomia.es