Cuándo usarla
- En la Unidad 3 (consumo responsable), para ver el coste real de una decisión grande de consumo, no solo lo que pone la etiqueta del precio.
- Cuando quieras enseñar que un producto caro no acaba de pagarse al comprarlo: el coche sigue costando dinero cada mes (gasolina, seguro, reparaciones).
- Para comparar opciones con números, no con la primera impresión: a veces “tener coche” parece lo normal, pero las cuentas dicen otra cosa.
Qué tener en cuenta
El precio de comprar el coche es solo una parte. Lo que de verdad pesa son los gastos que se repiten: gasolina, seguro, mantenimiento, ITV y aparcamiento. Por eso conviene mirar el gasto de todo un año, no el de un día.
La opción más barata no es siempre la mejor para todo el mundo. Depende de cuánto te muevas y de para qué: alguien que va lejos cada día no decide igual que quien solo sale los fines de semana. La calculadora te da el coste; la decisión la tomas tú con tu situación.
Para ir más allá
Pide al alumnado que calcule su propio caso o el de su familia con datos reales: cuántos kilómetros hacen a la semana y a qué van. Después que comparen el coche con dos alternativas y expliquen cuál elegirían y por qué. El objetivo no es que “el coche esté mal”, sino aprender a sumar todos los costes antes de gastar.