Cuándo usarla
- En la Unidad 8, después de explicar las vías extrajudiciales y el proceso judicial, para elegir entre ellas con criterios explícitos.
- Cuando el alumnado resuelva un supuesto de reclamación: en lugar de decidir por intuición, hace visible qué está valorando.
- Como cierre de la unidad, para comprobar que la vía adecuada depende del caso y no existe una respuesta única.
Qué tener en cuenta
Los criterios que suelen decidir de verdad son cuatro: coste, tiempo, quién decide y relación futura con la otra parte. La matriz sirve precisamente para que esos criterios se declaren y se ponderen en lugar de operar en silencio.
Merece la pena recordar la diferencia que la matriz obliga a mirar de frente: en la negociación y en la mediación deciden las partes; en el arbitraje decide un árbitro y su laudo tiene fuerza ejecutiva; en el proceso judicial decide un juez con todas las garantías del artículo 24. Y desde 2025, en la mayoría de asuntos civiles hay que acreditar un intento previo de acuerdo antes de demandar, de modo que la primera fila de la matriz ya no es del todo opcional.
Para ir más allá
Aplica la matriz dos veces al mismo conflicto cambiando un solo dato: primero suponiendo que las partes no volverán a verse, después suponiendo que son vecinos de escalera. La vía ganadora suele cambiar sin que cambie nada jurídico, lo que ayuda a entender por qué el ordenamiento ofrece varios cauces en lugar de imponer uno.