Tiempo de lectura: ~18 min · Saberes LOMLOE: A.5 · Antes de empezar: las Unidades 1 y 2 (qué es emprender y las habilidades del perfil emprendedor).

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Explicar qué es la responsabilidad social corporativa y distinguir sus tres niveles (filantropía, integración y estrategia).
  • Elegir entre tres y cinco ODS de la Agenda 2030 que encajen con un proyecto de aula.
  • Reconocer ejemplos reales de empresas sociales y empresas B Corp en España.
  • Distinguir una empresa con impacto real de una que solo hace greenwashing.
  • Defender, con datos, por qué la igualdad y la diversidad mejoran un equipo emprendedor.

En las dos primeras unidades hemos hablado de quién emprende y de qué habilidades necesita. Toca ahora la pregunta incómoda: ¿para qué emprendemos?. Una empresa no es solo una máquina de generar ingresos: contrata personas, compra materias primas, paga (o no) sus impuestos, ocupa una calle y deja un rastro ambiental. Cada una de esas decisiones tiene consecuencias para alguien más allá de quien la toma.

Esta unidad introduce el marco que la sociedad espera hoy de cualquier proyecto empresarial: la responsabilidad social corporativa (RSC). No es un capítulo opcional ni un anexo «para empresas grandes»; es un eje transversal que el currículo de la asignatura sitúa al nivel de la rentabilidad o la innovación. Y trae además dos invitaciones concretas para los proyectos emprendedores de aula: la Agenda 2030 de Naciones Unidas y la figura jurídica y certificada de la empresa social.

¿Qué es la ética empresarial?

La ética empresarial es el conjunto de principios y valores que guían las decisiones de una organización más allá de lo estrictamente legal. Lo legal y lo ético se solapan, pero no son lo mismo: hay prácticas legales que mucha gente consideraría poco éticas (por ejemplo, trasladar beneficios a paraísos fiscales aprovechando vacíos legales) y, al revés, ha habido prácticas ilegales en su momento que hoy consideramos éticamente correctas (organizar un sindicato fue ilegal en España hasta 1977).

Para una persona emprendedora joven, la ética se materializa en preguntas muy concretas: ¿a qué proveedores compro?, ¿pago a mi gente lo que les correspondería en un mercado justo o lo que me puedo permitir aprovechando que están empezando?, ¿cuento la verdad sobre mi producto en redes sociales?, ¿declaro lo que ingreso o cobro en negro lo que puedo?

Los tres niveles de la responsabilidad social corporativa

La RSC no es una etiqueta binaria («la empresa la tiene o no la tiene»). Funciona por niveles de profundidad, y conviene distinguirlos porque cada uno implica un compromiso distinto.

Nivel 1: filantropía corporativa

La empresa genera beneficios primero y, una vez obtenidos, destina una parte a causas sociales: dona dinero a una ONG, patrocina un equipo de fútbol infantil del barrio o financia becas. El negocio en sí mismo no cambia; lo que cambia es cómo se reparte una porción del beneficio.

Es el nivel más visible y el más fácil de implementar, pero también el más superficial: si los beneficios caen o cambia la dirección, las donaciones desaparecen sin afectar al núcleo del negocio. Muchas empresas españolas tienen Fundación con este perfil (Fundación La Caixa, Fundación Telefónica, Fundación Mapfre).

Nivel 2: integración en la gestión

La empresa incorpora criterios sociales y ambientales en sus operaciones diarias: paga por encima del salario mínimo, contrata localmente, mide su huella de carbono, exige certificaciones a sus proveedores, instala paneles solares, recicla sus residuos, publica una memoria de sostenibilidad. La actividad sigue siendo la misma —vender ropa, construir edificios, fabricar coches—, pero la manera de hacerla cambia.

Es el nivel más extendido entre empresas medianas y grandes, especialmente desde que la CSRD (directiva europea de reporte de sostenibilidad) obliga, desde 2024-2025, a las grandes empresas españolas a publicar información ambiental, social y de gobernanza con el mismo rigor que la información financiera.

Nivel 3: estrategia (el propósito social es el negocio)

La empresa existe para resolver un problema social o ambiental y obtiene beneficios haciéndolo. No reparte beneficios después de generarlos: genera beneficios porque hace algo útil para la sociedad. Si desaparece el problema, desaparece la razón de ser de la empresa.

Es el nivel donde encontramos las empresas sociales, las cooperativas con misión y las empresas certificadas B Corp con propósito estatutario. Veremos ejemplos a lo largo de la unidad. La cuestión clave: en este nivel, vender más equivale a hacer más bien, mientras que en los niveles 1 y 2 son cosas separadas.

La Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

En septiembre de 2015, los 193 países miembros de Naciones Unidas aprobaron la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, un marco común para orientar la acción de gobiernos, empresas y sociedad civil hasta finales de la presente década. La Agenda se concreta en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas asociadas.

Manifestación multitudinaria de la Marcha por el Clima celebrada en Madrid el 6 de diciembre de 2019 durante la cumbre COP25, con miles de personas portando pancartas reclamando acción climática.
Marcha por el Clima en Madrid durante la COP25 (diciembre de 2019). La presión ciudadana por la sostenibilidad ha convertido los ODS y la Agenda 2030 en exigencias concretas a empresas e instituciones, no en buenas intenciones lejanas. John Englart (Takver), CC BY-SA 2.0 vía Wikimedia Commons

Los 17 ODS son:

  1. Fin de la pobreza
  2. Hambre cero
  3. Salud y bienestar
  4. Educación de calidad
  5. Igualdad de género
  6. Agua limpia y saneamiento
  7. Energía asequible y no contaminante
  8. Trabajo decente y crecimiento económico
  9. Industria, innovación e infraestructura
  10. Reducción de las desigualdades
  11. Ciudades y comunidades sostenibles
  12. Producción y consumo responsables
  13. Acción por el clima
  14. Vida submarina
  15. Vida de ecosistemas terrestres
  16. Paz, justicia e instituciones sólidas
  17. Alianzas para lograr los objetivos

Cómo conectar un proyecto de aula con los ODS

No es necesario —ni razonable— pretender que un proyecto de 4º de ESO cubra los 17. La práctica habitual de las empresas reales es seleccionar entre tres y cinco ODS donde su actividad genere impacto directo, y orientar el negocio (y la comunicación) alrededor de ellos.

Un ejemplo concreto: un proyecto de aula de comercio justo de cacao entre alumnado del instituto puede conectar de forma natural con:

  • ODS 1 (fin de la pobreza): paga un precio justo a productores africanos.
  • ODS 5 (igualdad de género): prioriza cooperativas formadas por mujeres.
  • ODS 8 (trabajo decente): excluye proveedores con trabajo infantil.
  • ODS 12 (producción responsable): envasado en material reciclado.
  • ODS 17 (alianzas): colabora con una ONG española especializada.

Cinco ODS bien argumentados, con indicador concreto cada uno, son infinitamente más valiosos que los 17 marcados en una lista decorativa.

Empresas sociales: cuando el propósito es el negocio

Una empresa social es una organización que combina dos características que hasta hace poco se consideraban incompatibles: produce bienes o servicios en el mercado (ingresa dinero por vender, no por donaciones) y a la vez tiene como misión principal resolver un problema social o ambiental. La mayoría de los beneficios se reinvierten en la misión y no se reparten entre socios.

En España, la fórmula jurídica más utilizada por las empresas sociales es la cooperativa de iniciativa social o la sociedad limitada con propósito estatutario. La Ley 5/2011 de Economía Social reconoce expresamente estas figuras y las protege con un marco normativo específico.

Vista general de Mas Els Casals, sede de la Cooperativa La Fageda en Santa Pau, en la comarca de la Garrotxa (Girona), rodeada del paisaje volcánico de la zona.
Mas Els Casals, sede de la Cooperativa La Fageda en Santa Pau (Garrotxa). En este entorno volcánico, una cooperativa fundada en 1982 demostró que el empleo digno para personas con enfermedad mental severa podía ser, a la vez, un negocio rentable y sostenible. Jordiferrer, CC BY-SA 3.0 vía Wikimedia Commons

La certificación B Corp

A diferencia de la condición jurídica de empresa social, B Corp es una certificación internacional voluntaria otorgada por la organización sin ánimo de lucro B Lab (fundada en Estados Unidos en 2006). Cualquier empresa, del tamaño y sector que sea, puede solicitar la certificación si supera una auditoría exigente sobre cinco áreas: gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes.

Para certificarse hace falta:

  1. Completar el B Impact Assessment, un cuestionario de unas 200 preguntas verificables con documentación.
  2. Obtener una puntuación mínima de 80 sobre 200 puntos posibles.
  3. Modificar los estatutos sociales para incluir formalmente el propósito de generar impacto positivo además del beneficio.
  4. Pagar una cuota anual proporcional a la facturación y recertificarse cada tres años.

En España hay alrededor de 120 empresas certificadas B Corp a cierre de 2024, una cifra modesta pero en crecimiento sostenido. Algunas de las más reconocidas:

  • Holaluz (comercializadora de electricidad 100 % renovable).
  • La Fageda (sí, también está certificada B Corp además de cooperativa social).
  • Veritas (cadena de supermercados ecológicos).
  • ATOM (consultora de innovación social).
  • Auara (agua envasada cuyos beneficios financian proyectos de agua potable en países en desarrollo).
Carlota Pi, presidenta de Holaluz, durante una intervención pública en el Ayuntamiento de Madrid en 2018.
Carlota Pi, cofundadora y presidenta de Holaluz, en un acto institucional en Madrid (2018). Holaluz fue la primera comercializadora eléctrica española certificada B Corp, en 2018, y demostró que una empresa con propósito estatutario podía cotizar en bolsa. Discasto / Ayuntamiento de Madrid, CC BY 4.0 vía Wikimedia Commons

Greenwashing: cuando la RSC es solo marketing

El éxito comunicativo de la RSC tiene un efecto colateral indeseado: empresas que prometen impacto positivo sin generarlo, o exagerando aspectos marginales mientras ocultan los impactos principales. Esa práctica tiene nombre propio: greenwashing («lavado verde») cuando es ambiental, socialwashing cuando es social y pinkwashing cuando se instrumentaliza la diversidad sexual.

Dos casos para entenderlo

Volkswagen — Dieselgate (2015). Durante años, Volkswagen comercializó sus motores diésel como «limpios» y «ecológicos», invirtiendo millones en campañas publicitarias que apelaban a la responsabilidad ambiental. En septiembre de 2015, la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos descubrió que el fabricante había instalado un software trampa que detectaba cuándo el coche estaba siendo sometido a una prueba de emisiones y reducía artificialmente la contaminación; en circulación real, los vehículos emitían hasta 40 veces más óxidos de nitrógeno que el límite legal. Volkswagen ha pagado más de 30.000 millones de euros en multas, indemnizaciones y reparaciones, y la confianza en la marca tardó casi una década en recuperarse.

H&M — Conscious Collection (2022). La marca sueca de moda rápida lanzó en 2010 una línea llamada «Conscious» con tejidos supuestamente sostenibles. En 2022, la Norwegian Consumer Authority investigó las afirmaciones de la marca y concluyó que la información sobre el impacto ambiental era «engañosa» y carente de soporte técnico verificable. Las prendas seguían formando parte de un modelo de fast fashion con miles de referencias nuevas a la semana, una actividad estructuralmente difícil de reconciliar con la sostenibilidad. H&M tuvo que retirar muchos de sus mensajes y revisar la etiqueta.

Cómo distinguir una empresa con impacto real de una que practica greenwashing

Cuatro señales útiles para el alumnado:

  1. Métricas concretas y auditadas externamente (toneladas de CO₂ evitadas, porcentaje real de material reciclado, número exacto de personas contratadas en colectivos vulnerables), no adjetivos genéricos como eco, natural o consciente.
  2. Certificaciones reconocidas (B Corp, Fairtrade, MSC, FSC, EU Ecolabel) con la organización certificadora claramente identificada.
  3. Coherencia entre el mensaje y el modelo de negocio: si la actividad principal contamina mucho, un detalle verde marginal no compensa.
  4. Transparencia sobre lo que no se cumple: las memorias de RSC creíbles incluyen objetivos no alcanzados, no solo logros.

Igualdad de género e inclusión en el equipo emprendedor

Un proyecto emprendedor empieza por las personas que lo componen. La composición del equipo —su diversidad, su forma de trabajar, sus sesgos— condiciona el producto, los clientes a los que llega y las soluciones que es capaz de imaginar.

Datos del emprendimiento femenino en España

El Global Entrepreneurship Monitor (GEM) España 2022-2023 ofrece una radiografía clara:

  • La Tasa de Actividad Emprendedora (TEA) masculina en España es del 7,5 %; la femenina, del 5,3 %.
  • Por cada 10 hombres emprendedores hay aproximadamente 7 mujeres emprendedoras.
  • En los emprendimientos consolidados (más de 3,5 años de actividad) la brecha se amplía: por cada 10 hombres consolidados, hay alrededor de 6 mujeres consolidadas.
  • Las mujeres emprenden más en los sectores de servicios al consumidor (educación, salud, cuidados, comercio) y menos en sectores tecnológicos y manufactureros.
  • Acceden a financiación bancaria con condiciones algo peores: tipos más altos y plazos más cortos, según estudios del Banco de España.

La brecha no responde a falta de capacidad ni de interés: el alumnado femenino de 4º de ESO declara intenciones emprendedoras similares al masculino. La brecha se abre más tarde, en el acceso a financiación, en el peso del trabajo de cuidados que recae mayoritariamente sobre las mujeres y en la presencia de sesgos en jurados, inversores y administraciones.

La Ley Orgánica 3/2007 para la igualdad efectiva de mujeres y hombres y su desarrollo posterior en el RD-Ley 6/2019 imponen obligaciones concretas:

  • Empresas de más de 50 trabajadores: plan de igualdad obligatorio registrado.
  • Todas las empresas, sin umbral: registro retributivo desglosado por sexo y categoría, accesible a la representación legal de los trabajadores.
  • Auditoría salarial cuando se detecta brecha superior al 25 %.

Inclusión más allá del género

El término inclusión incorpora otras dimensiones que conviene tener presentes al formar un equipo emprendedor: edad (combinar perfiles jóvenes y sénior aporta capacidades distintas), origen cultural (un equipo diverso entiende mejor a clientes diversos), discapacidad (la Ley General de Discapacidad obliga a contratar al menos un 2 % de personas con discapacidad en empresas de más de 50 trabajadores) e identidad u orientación sexual.

Para un proyecto de aula la traducción práctica es sencilla: a la hora de formar los equipos del proyecto capstone, los grupos con composición diversa producen propuestas más ricas que los grupos homogéneos. Hay evidencia académica robusta sobre el tema (McKinsey Diversity Wins, 2020).

Economía circular y comercio justo: dos ideas que conectan con la unidad

La unidad cierra con dos conceptos que no agotaremos aquí pero que conviene introducir porque aparecerán transversalmente en el resto del curso.

Economía circular

Frente al modelo lineal clásico extraer-fabricar-usar-tirar, la economía circular propone diseñar productos y procesos para que los materiales se reincorporen al ciclo productivo una vez agotada su vida útil. Reciclar es solo una parte; la economía circular incluye también reparar, reutilizar, alquilar en lugar de vender, diseñar para desmontar fácilmente, eliminar materiales tóxicos del diseño inicial.

Economía lineal frente a economía circular A la izquierda, el modelo lineal es una flecha recta de extraer, fabricar, usar y tirar que termina en residuo. A la derecha, el modelo circular cierra el ciclo: tras usar el producto se repara, se reutiliza y se recicla para devolver los materiales a la fabricación, reduciendo el residuo al mínimo. DOS FORMAS DE PRODUCIR Y CONSUMIR Modelo lineal extraer · fabricar · usar · tirar Extraer Fabricar Usar En el modelo lineal todo acaba en el vertedero o la incineradora. Es insostenible: agota recursos finitos y genera contaminación que no se reaprovecha. Tirar (residuo) Modelo circular los materiales vuelven al ciclo Fabricar Usar Alargar la vida del producto en lugar de comprar uno nuevo. Por eso existe el «derecho a reparar», que obliga a los fabricantes a facilitar piezas y arreglos. Reparar Dar una segunda vida al producto tal cual, sin transformarlo: venta de segunda mano, donaciones, envases retornables. Es preferible a reciclar porque no gasta energía nueva. Reutilizar Recuperar los materiales para fabricar productos nuevos. Es la última opción de la jerarquía: mejor reducir, reutilizar y reparar antes, porque reciclar también consume energía. Reciclar Reducir menos residuo Reciclar es solo una parte: la economía circular también repara, reutiliza y diseña para durar.
Modelo lineal frente a modelo circular: cuando los materiales vuelven al ciclo, el residuo se reduce al mínimo.

En España la Estrategia Española de Economía Circular (España Circular 2030) fija el marco. Empresas como Ecoalf (ropa fabricada con plástico reciclado del mar) o Too Good To Go (app contra el desperdicio alimentario) son referentes accesibles para el alumnado.

Comercio justo

El comercio justo es un movimiento internacional que busca garantizar a los productores —especialmente de países en desarrollo— un precio mínimo estable que cubra sus costes de producción dignamente, condiciones laborales sin explotación y relaciones comerciales a largo plazo. La certificación más extendida es Fairtrade International, cuyo sello aparece en cafés, cacao, plátanos, azúcar y prendas de algodón vendidos en supermercados españoles.

Conexión con el proyecto capstone

Cada equipo emprendedor termina esta unidad con tres entregables ligeros que se incorporarán al one pager del proyecto:

  1. Una declaración de propósito en una frase: qué problema social o ambiental ayuda a resolver el proyecto (aunque sea modestamente).
  2. Una selección de tres a cinco ODS alineados con el proyecto, con un indicador concreto por cada uno.
  3. Una breve política de equipo: cómo se garantizará la igualdad de oportunidades dentro del grupo y cómo se tomarán las decisiones (mayoría, consenso, rotación de roles).

Glosario

  • Ética empresarial: conjunto de principios que guían las decisiones de una empresa más allá de lo que obliga la ley. Lo legal y lo ético se solapan, pero no son lo mismo.
  • Responsabilidad social corporativa (RSC): que una empresa tenga en cuenta, de forma voluntaria, su impacto social y ambiental en todo lo que hace, no solo en sus beneficios.
  • Filantropía corporativa: el nivel más superficial de la RSC; la empresa gana dinero y luego dona una parte a una causa, sin cambiar su negocio.
  • Empresa social: organización que vende productos o servicios pero cuya misión principal es resolver un problema social o ambiental. Reinvierte casi todo el beneficio en esa misión.
  • B Corp: certificación internacional voluntaria que una empresa obtiene si supera una auditoría exigente en gobernanza, trabajadores, comunidad, medio ambiente y clientes.
  • Agenda 2030: plan global aprobado por la ONU en 2015 para orientar a gobiernos, empresas y ciudadanía hacia un desarrollo sostenible.
  • ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible): los 17 objetivos concretos en que se divide la Agenda 2030 (fin de la pobreza, igualdad de género, acción por el clima…).
  • Greenwashing: presentar una empresa o producto como ecológico o responsable cuando en realidad no lo es, o exagerando un detalle para tapar lo principal.
  • Economía circular: modelo que diseña productos para repararlos, reutilizarlos y reciclarlos, frente al modelo lineal de “extraer, fabricar, usar y tirar”.
  • Comercio justo: movimiento que garantiza a los productores, sobre todo de países en desarrollo, un precio mínimo digno y condiciones laborales sin explotación.

Para profundizar

Recursos accesibles para seguir explorando la cara ética del emprendimiento:

  • La historia de las cosas (The Story of Stuff)documental corto de Annie Leonard (subtítulos en español, 20 min). Por qué encaja: explica de forma muy visual el modelo “usar y tirar” y por qué necesitamos la economía circular.
  • Documental o reportaje sobre La Fageda (busca “La Fageda yogures reportaje” en YouTube/RTVE). Por qué encaja: ves en vídeo la cooperativa que estudias en la unidad y entiendes cómo el propósito social es el negocio.
  • The True Cost (El coste real)documental sobre la moda rápida (disponible con subtítulos). Por qué encaja: muestra qué hay detrás de la ropa barata y por qué el greenwashing del fast fashion es tan polémico.
  • Web de los ODS de Naciones Unidas en español (un.org/sustainabledevelopment/es). Por qué encaja: tarjetas visuales de los 17 objetivos con ejemplos, perfectas para elegir los de vuestro proyecto.

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para debatir en clase o pensar a solas:

  1. Piensa en una marca de ropa o comida que te guste. ¿Hace algo de verdad por el medio ambiente o solo lo parece? ¿Cómo lo comprobarías?
  2. Si montaras un pequeño negocio mañana, ¿pagarías “lo justo” a quien te ayude aunque pudieras pagar menos porque está empezando? ¿Dónde está para ti la frontera entre legal y ético?
  3. De los 17 ODS, ¿cuáles tres te importan más a ti personalmente? ¿Podrías conectarlos con algún proyecto que te gustaría hacer?

Bibliografía

  1. Bowen, H. R. (1953). Social Responsibilities of the Businessman. Harper & Brothers.
  2. Friedman, M. (1970). The Social Responsibility of Business Is to Increase Its Profits. The New York Times Magazine, 13 de septiembre.
  3. Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Resolución A/RES/70/1. https://sdgs.un.org/es/2030agenda
  4. B Lab Spain (2024). Directorio de empresas certificadas B Corp en España. https://www.bcorpspain.es
  5. La Fageda SCCL (2023). Memoria anual 2023. https://www.fageda.com
  6. Global Entrepreneurship Monitor España (2023). Informe GEM España 2022-2023. Ed. Universidad de Cantabria.
  7. Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social. BOE núm. 76, de 30 de marzo de 2011.
  8. Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres. BOE núm. 71, de 23 de marzo de 2007.
Tus apuntes

Notas de esta unidad

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