Cuándo usarla
- En la Unidad 3, después del PESTEL y de las cinco fuerzas: el DAFO es donde aterriza todo ese análisis del entorno.
- Antes de elegir una estrategia de la matriz de Ansoff, porque la elección debería salir del diagnóstico y no al revés.
- Como cierre del análisis de una empresa real en un caso práctico, en lugar de un resumen en prosa.
Qué tener en cuenta
- La pregunta que ordena el cuadro es: ¿esto depende de la empresa? Si depende, es interno (fortaleza o debilidad); si no, es externo (oportunidad o amenaza). Meter «hay mucha demanda» en fortalezas es el error clásico.
- Una fortaleza tiene que ser diferencial. Si la firmaría cualquier competidor sin cambiar una palabra, no es una fortaleza: es una condición del sector.
- Un DAFO sin acciones no sirve de nada. Cada cuadrante genera una: corregir las debilidades, afrontar las amenazas, mantener las fortalezas y explotar las oportunidades.
- Conviene que cada entrada sea comprobable. «Marca reconocida» dice poco; «el 40 % de las ventas son de clientes que repiten» dice bastante más y se puede discutir.
Para llevarla a clase
Reparte cuatro entradas mal colocadas a propósito —una oportunidad puesta en fortalezas, una debilidad en amenazas— y pide que las recoloquen justificando cada movimiento. Se aprende más ordenando un DAFO defectuoso que rellenando uno en blanco, y de paso queda claro que la línea entre interno y externo es la que hace útil la herramienta.