Cuándo usarla
- En la Unidad 1, en cuanto se explica cómo funciona un proceso de selección: el currículum es el primer filtro y conviene montarlo bien antes de empezar a enviar candidaturas.
- Antes de las prácticas, para que salgan del centro con uno hecho y no con la intención de hacerlo.
- Cada vez que aparezca una oferta concreta, para adaptarlo: un currículum genérico enviado cuarenta veces rinde menos que cuatro adaptados.
Qué tener en cuenta
- La estructura importa tanto como el contenido. Muchas empresas medianas y grandes pasan las candidaturas por un sistema que extrae el texto y lo ordena en campos. Un diseño de dos columnas con los datos dentro de una imagen puede leerse en un orden equivocado, o no leerse.
- Adaptarlo no es reescribirlo. Es reordenar lo que ya está y usar el vocabulario de la oferta para lo que de verdad se cumple. Si la oferta dice «mantenimiento preventivo» y el currículum dice «revisiones», nadie relaciona las dos cosas.
- Sin experiencia laboral sí hay qué poner: las prácticas, los proyectos de módulo, el voluntariado, la vida asociativa. Lo que no vale es inventar: se cae a la primera pregunta concreta de la entrevista.
- Hay datos que no deben aparecer: DNI completo, estado civil, situación familiar. No son relevantes para el puesto y pueden dar pie a discriminación.
- Un correo con nombre serio y sin faltas de ortografía no consigue el trabajo, pero un correo con apodo y tres faltas sí lo pierden.
Para llevarla a clase
Proyecta una oferta real del sector y pide que cada uno señale las cinco palabras que deberían aparecer en su currículum. Después que lo monten. La sesión no va de rellenar campos: va de que vean que el currículum se escribe para una oferta concreta y no para el mundo en general.