Cuándo usarla
- En la Unidad 4, al trabajar la innovación y el intraemprendimiento: SCAMPER parte de algo que ya funciona, que es exactamente la situación de quien quiere mejorar su centro de trabajo desde dentro.
- Para preparar la propuesta de intraemprendimiento del módulo: una mejora concreta del centro de prácticas sale mejor de siete ángulos que de una sola ocurrencia.
- En cualquier retrospectiva de metodología ágil, cuando toca proponer mejoras del proceso y siempre se propone lo mismo.
Qué tener en cuenta
- Intraemprender casi nunca es inventar algo nuevo: es mejorar un proceso que ya existe. Por eso SCAMPER encaja mejor aquí que cualquier técnica de ideación en blanco, y por eso los ángulos de eliminar y reordenar suelen dar las propuestas más aplicables.
- La herramienta no deja puntuar hasta que hay doce ideas desde cuatro ángulos. Es la traducción de la regla ágil de separar la generación de la evaluación: en una retrospectiva, quien juzga mientras se propone consigue que la gente deje de proponer.
- La tolerancia al error de la unidad se practica aquí. En la fase de apertura no hay ideas malas porque no se está decidiendo nada. Decirlo en voz alta cambia lo que la gente se atreve a decir, sobre todo delante de un tutor de empresa.
- El índice de potencial entre esfuerzo es especialmente útil para una propuesta de intraemprendimiento: lo que se acepta en una empresa es lo que cuesta poco y se nota, no lo más brillante.
- Una propuesta que sale de aquí se defiende mejor: se puede decir de qué ángulo salió y contra qué otras once se comparó.
Para llevarla a clase
Que cada persona parta de un proceso real de su centro de prácticas —uno pequeño y concreto: cómo se reciben los pedidos, cómo se pasa el turno— y haga los siete ángulos. Después, que elijan una y la escriban como una propuesta de dos líneas: qué cambiar, qué cuesta y qué mejora. Eso es material real para la evaluación del módulo y para una entrevista.