Recurso interactivo · Unidad 4

Precio por unidad y coste de pagar a plazos

Compara envases distintos por su precio real por unidad y comprueba cuánto acaba costando de más una compra pagada a plazos.

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Precio por unidad

Escribe lo que cuesta cada formato y cuánto lleva —gramos, mililitros, unidades— y compara con el mismo rasero. La etiqueta del lineal lo pone en letra pequeña; esto lo pone grande.

Producto o formatoPrecio (€)ContenidoPor unidadMás caro que el mejor
0,0064 €/g14,3 %
0,0056 €/gLa más barata
0,0069 €/g23,2 %

El formato grande no siempre sale mejor. Cuando no sale, la diferencia se nota poco por compra y mucho a final de mes, que es exactamente donde deja de verse.

Lo que cuesta pagar a plazos
Total que acabas pagando660,00 €
Lo que te cobran de más60,00 €
Coste anual equivalente (TAE)19,5 %
Sobre el precio al contado10,0 %

Fíjate en la diferencia entre lo que te cobran de más y la TAE. Un 10 % de recargo pagado en doce meses es una TAE bastante mayor del 10 %, porque vas devolviendo el dinero mes a mes y nunca llegas a deber el total durante todo el año.

Lo que hay que mirar siempre

La cuota mensual está pensada para parecer pequeña. Las tres cifras que deciden son el total pagado, lo que te cobran de más y la TAE, y ninguna de las tres suele aparecer en el cartel. Por ley tienen que dártelas antes de firmar: pídelas.

Cómo se calcula

Precio por unidad: precio ÷ contenido. Comparar dos formatos exige que la unidad sea la misma en los dos.

Total pagado: entrada + cuota × número de cuotas. Lo que te cobran de más es esa suma menos el precio al contado.

TAE: el tipo mensual que iguala el valor actual de las cuotas con lo que financias, elevado a doce. No hay fórmula cerrada; se busca por aproximación.

↗ Herramienta interactiva disponible en la versión digital del libro (profedeeconomia.es).

Cuándo usarla

  • En la Unidad 4, al hablar de la tarjeta de crédito: la segunda parte de la calculadora enseña con números lo que significa «pagar después».
  • Al comparar ofertas en el supermercado, que es donde el precio por unidad se hace visible de golpe.
  • En cualquier momento en que alguien diga «pero si son solo diez euros al mes»: son doce meses.

Qué tener en cuenta

  • El precio de la etiqueta y el precio real no son lo mismo. El envase grande no siempre sale más barato por unidad, y comprobarlo es la habilidad concreta que se aprende aquí.
  • La diferencia entre débito y crédito se entiende con la cuenta, no con la definición. Con débito gastas lo que tienes; con crédito gastas dinero del banco y lo devuelves, a veces con un recargo que no aparece en la etiqueta.
  • El pago a plazos no es siempre mala idea: financiar una lavadora que se ha roto puede ser lo razonable. Lo que no es razonable es hacerlo sin saber cuánto cuesta. La calculadora responde exactamente a eso.
  • Conviene mencionar la modalidad de crédito revolving, donde los intereses pueden ser muy altos y la deuda se alarga mucho más de lo que la cuota mensual sugiere. A los 14-15 años todavía no les afecta, pero es cuando conviene oírlo por primera vez.
  • La cifra que hay que mirar es cuánto se paga de más en total, no la cuota. La cuota está diseñada para parecer pequeña.

Para llevarla a clase

Trae dos envases reales del mismo producto y que calculen cuál sale mejor antes de mirar el resultado. Casi siempre se equivoca la mitad de la clase, y ese error es el mejor argumento a favor de la herramienta. Después pon una compra de 300 € a doce plazos y pregunta cuánto cuesta. La cara que se les queda al ver el total vale por toda la explicación.