Cuándo usarla
- En la Unidad 6, inmediatamente después de leer el artículo 31 de la Constitución, para dar contenido a la palabra «progresivo».
- Para desmontar el malentendido más extendido sobre el IRPF: que subir de tramo puede hacerte cobrar menos.
- Antes de cualquier debate sobre justicia fiscal, para que la discusión parta de cómo funciona la escala y no de una intuición.
Qué tener en cuenta
La distinción clave es entre tipo marginal —el que se aplica al último euro ganado— y tipo efectivo —el que resulta de dividir la cuota total entre la renta—. El primero siempre es mayor que el segundo, y por eso pasar de tramo nunca reduce lo que se cobra: el tipo más alto solo grava la porción de renta que entra en ese tramo.
Merece una parada el mandato constitucional completo: el sistema debe ser justo, inspirado en la igualdad y la progresividad y no confiscatorio. Esa última palabra es un límite al legislador, no un adorno: la progresividad tiene techo.
Para ir más allá
Pregunta a la clase qué tipo creen que paga alguien con una renta media, anota las respuestas y luego compáralas con el tipo efectivo que muestra la visualización. La diferencia entre lo que se cree y lo que es suele ser grande, y explica bastante del tono de los debates públicos sobre impuestos. A partir de ahí se puede discutir por qué la progresividad se predica del sistema en su conjunto y no de cada figura por separado: hay impuestos indirectos que no lo son, y eso también es una decisión política sujeta a límites jurídicos.