Debate de los tres sistemas — guía del profesor

No se reparte al alumnado. Las hojas del alumnado son 5 hojas A4.

Es el debate estructurado con posiciones asignadas («sobre la vigencia actual de cada sistema») y el paso previo al producto de la situación: el informe comparado de los tres sistemas sobre un mismo problema de partida.

El caso: una ciudad mediana de la costa necesita 500 viviendas de alquiler asequible. ¿Quién decide cuántas se hacen, cómo se hacen y quién se las queda?

Por qué este caso

  • Obliga a responder las tres preguntas. Con un caso de consumo cualquiera se van al «para quién»; con la vivienda tienen que decir también cuántas y cómo, que es donde se ve si han entendido el sistema.
  • No quema nada. La vivienda no la toca ninguna otra situación como caso; la lonja y la alcachofa las necesitas para «La lonja de pescado».
  • Les habla. Tienen dieciséis años y ya oyen en casa lo que cuesta un alquiler. Cuando el tema les importa, la posición asignada por sorteo les incomoda — y esa incomodidad es media clase.
  • Ninguna posición es ridícula. Las tres tienen argumentos defendibles en este caso concreto, cosa que no pasaría con «quién debe producir las zapatillas».

Es un supuesto de trabajo, y así está escrito en la hoja: no hay datos reales de ningún municipio. No hace falta que los haya; lo que se discute es el mecanismo.

Dos relojes

50 min — el protocolo entero25 min — media sesión
Caso, sorteo y reparto de roles43
Preparación en grupo127
Exposición inicial A · B · C3 + 3 + 32 + 2 + 2
Preparación de la réplica3—
Réplica cruzada (cada equipo ataca a uno)2 + 2 + 21 + 1 + 1
Ronda de vigencia2 + 2 + 2—
Cierre (1 min por equipo)3—
Retorno76

La ronda de vigencia es la que da sentido al debate: «tu sistema, hoy, dónde funciona y dónde no». Si vas corto de tiempo, es lo primero que quitaría, pero es lo que más les hace pensar.

Cómo se reparte

Por sorteo y en voz alta. Si alguien protesta porque le ha tocado lo contrario de lo que piensa, esa es la conversación que quieres: se defiende un papel, y en la hoja de observación hay un espacio para decir qué piensas tú.

  • Tres grupos (grupo pequeño): uno por posición.
  • Seis grupos (el caso normal con 25-30): dos por posición. Dentro de cada pareja, un grupo hace la exposición inicial y el otro la réplica; los dos preparan juntos.

Lo que imprimes. Cinco hojas. La 1 (Quién decide qué se produce) y la 2 (hoja de observación) son para todos y se pueden proyectar; la 2 la necesitan en papel. Las hojas 3, 4 y 5 son las tarjetas: una por grupo, dos copias de cada una si haces seis grupos.

No necesitan buscar nada. Toda la evidencia que pueden citar está impresa en la tarjeta. Nadie tiene que abrir el móvil ni un ordenador.

La entrada, antes de repartir nada (2 min)

Proyecta o pregunta en voz alta: «Un concierto se agota en diez minutos y sale la reventa a tres veces el precio. ¿Quién debería quedarse las entradas: quien más pague, quien antes se ponga en la cola, o un sorteo con entrada nominal?» Manos alzadas, cuenta los votos en la pizarra y no opines. Al final de la sesión vuelves a la pizarra: la pregunta del concierto es la misma que la del caso, pero en pequeño, y la mayoría habrá cambiado de opinión o la habrá matizado. Está recogido al final de la hoja de observación.

Cómo moderar

Tres reglas, y solo tres:

  1. Criterio y evidencia. Cada afirmación tiene que ir ligada a eficiencia, equidad o libertad, y a un dato o ejemplo de la tarjeta. Cuando alguien suelte una frase suelta, pregúntale: ¿qué criterio y de dónde lo sacas? Lo preguntas dos veces y ya se acostumbran.
  2. Vuelve al caso. En el momento en que alguien empiece a hablar de sistemas «en general», reconduce: ¿y en los 500 pisos, qué proponéis?
  3. Las etiquetas no argumentan. «Eso es comunismo» o «eso es neoliberalismo» no es un argumento. Se corta la primera vez que pase y ya no vuelve a pasar.

La moderación la haces tú y no dices quién tiene razón. El cronómetro, un alumno de fuera de los equipos.

El retorno (los 7 minutos que valen la sesión)

Tres cosas, y en este orden:

  1. Ningún equipo ha podido ganar en los tres criterios a la vez. El mercado ha defendido eficiencia y libertad y ha tenido que reconocer la equidad; la planificación, al revés. Esto es exactamente por qué todas las economías reales son mixtas: no por tibieza, sino porque los criterios chocan.
  2. Las tres preguntas se pueden responder con mecanismos distintos. Muchos habrán acabado diciendo «que construya el mercado y que el reparto lo corrija el Estado». Hazles ver que eso ya es una respuesta de economía mixta, y que la han construido ellos.
  3. Positiva y normativa. «Qué sistema produce más viviendas» tiene respuesta con datos. «Qué sistema es mejor» no: depende de cuánto pesa para ti cada criterio. Que se lleven esta frontera.

Si el debate se te va hacia la política de partido —y se irá—, no lo pares en seco: recógelo aquí.

Rúbrica

InsuficienteAdecuadoExcelente
Vocabulario económicoHabla de la vivienda sin usar ningún término de la situaciónUsa los términos correctamenteLos usa y distingue criterios: eficiencia, equidad, libertad
EvidenciaOpiniones sueltasCada argumento con un dato o ejemplo de la tarjetaUsa la evidencia del otro equipo contra su propio argumento
RéplicaRepite la exposición inicialResponde a un argumento concretoResponde y reconoce el punto débil propio antes de que se lo encuentren
Respeto del rolSe descuelga de la posición asignadaDefiende la posiciónLa defiende y, en la hoja, sabe decir dónde no está de acuerdo y por qué

Se puede valorar como exposición oral y debate; la observación de aula es de trabajo cooperativo: mira también quién hace funcionar el grupo sin hablar —la guardia de los datos y la anotación—.

Dónde enlaza

  • Producto de la situación «¿Quién decide qué se produce?»: la hoja de observación rellena es el borrador del informe comparado. Que no la pierdan.
  • Cuestionario de «¿Quién decide qué se produce?»: las preguntas 7 (comparar los tres sistemas con los tres criterios), 8 (economía mixta) y 9 (funciones del sector público) se contestan solas después de este debate.
  • Resumen de la situación: de donde sale toda la evidencia de las tarjetas.

Lo que va a pasar

  • El equipo C gana por defecto si no les exiges concreción. En la tarjeta ya se les avisa: tienen que elegir un instrumento y defenderlo. Si dicen «un poquito de cada», pregúntales cuánto, de qué y quién lo paga.
  • El equipo B hace reír a alguien. Córtalo enseguida y recuerda dos hechos de la unidad: plazas escolares y trasplantes se reparten por necesidad y nadie propone subastarlos.
  • El equipo A se atasca en «es que no se puede hacer nada». Recuérdales que su posición sí tiene propuesta: ayudas a la renta y más permisos para construir.
  • Nadie pregunta quién paga. Si en veinte minutos no ha salido, lo preguntas tú: es la pregunta que abre la situación sobre el gasto público.