Recurso interactivo · Unidad 7

Precio por unidad y coste real de pagar a plazos

Dos comparaciones que la tienda no hace por ti: cuál de tres formatos sale más barato por gramo o por unidad, y qué TAE esconde una cuota mensual que parece pequeña.

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Precio por unidad

Escribe lo que cuesta cada formato y cuánto lleva —gramos, mililitros, unidades— y compara con el mismo rasero. La etiqueta del lineal lo pone en letra pequeña; esto lo pone grande.

Producto o formatoPrecio (€)ContenidoPor unidadMás caro que el mejor
0,0064 €/g14,3 %
0,0056 €/gLa más barata
0,0069 €/g23,2 %

El formato grande no siempre sale mejor. Cuando no sale, la diferencia se nota poco por compra y mucho a final de mes, que es exactamente donde deja de verse.

Lo que cuesta pagar a plazos
Total que acabas pagando660,00 €
Lo que te cobran de más60,00 €
Coste anual equivalente (TAE)19,5 %
Sobre el precio al contado10,0 %

Fíjate en la diferencia entre lo que te cobran de más y la TAE. Un 10 % de recargo pagado en doce meses es una TAE bastante mayor del 10 %, porque vas devolviendo el dinero mes a mes y nunca llegas a deber el total durante todo el año.

Lo que hay que mirar siempre

La cuota mensual está pensada para parecer pequeña. Las tres cifras que deciden son el total pagado, lo que te cobran de más y la TAE, y ninguna de las tres suele aparecer en el cartel. Por ley tienen que dártelas antes de firmar: pídelas.

Cómo se calcula

Precio por unidad: precio ÷ contenido. Comparar dos formatos exige que la unidad sea la misma en los dos.

Total pagado: entrada + cuota × número de cuotas. Lo que te cobran de más es esa suma menos el precio al contado.

TAE: el tipo mensual que iguala el valor actual de las cuotas con lo que financias, elevado a doce. No hay fórmula cerrada; se busca por aproximación.

↗ Herramienta interactiva disponible en la versión digital del libro (profedeeconomia.es).

Cuándo usarla

  • Al trabajar el consumo informado en la Unidad 5, para que «comparar precios» deje de ser un consejo y pase a ser una cuenta.
  • Antes de hablar de derechos del consumidor: hay que ver primero qué información hace falta para decidir bien.
  • Para desmontar la cuota mensual como argumento de venta, que es la técnica más común y la que más dinero cuesta.
  • Con un catálogo real en la mano —de una tienda de electrónica, de un supermercado— trabaja mejor que con datos inventados.

Qué tener en cuenta

  • El formato grande no siempre sale mejor. Cuando no sale, la diferencia es pequeña por compra y grande a final de mes, que es exactamente donde deja de verse.
  • Para comparar por unidad, la unidad tiene que ser la misma en todas las filas. Gramos con gramos, mililitros con mililitros.
  • La TAE es mayor que el porcentaje de recargo. Un 10 % de más pagado en doce cuotas es una TAE bastante superior al 10 %, porque el dinero se va devolviendo mes a mes y nunca se debe el total durante todo el año. Esa es la parte que más cuesta ver y la más importante.
  • Alargar el plazo abarata la cuota y encarece el total. Es la comparación que conviene hacer en clase con los mismos datos.
  • Existen aplazamientos que no cobran nada: las cuotas suman exactamente el precio. Saber reconocerlos es tan útil como saber detectar los caros.
  • Las tres cifras que deciden son el total pagado, lo que te cobran de más y la TAE. Ninguna suele aparecer en el cartel, y por ley tienen que dártelas antes de firmar.

Para llevarla a clase

Reparte fotos de estanterías de supermercado y pide el precio por unidad de tres formatos del mismo producto antes de usar la herramienta. Después el aplazamiento: enseña una oferta real de «12 cuotas sin intereses» y otra de «solo 25 € al mes» y que calculen cuál es cuál. El silencio que sigue al segundo cálculo es la clase.