Construye la cuenta de pérdidas y ganancias paso a paso —margen bruto, EBITDA, BAII, BAI y resultado del ejercicio— y lee cada escalón como porcentaje sobre ventas.
El tipo general es el 25 %. Una empresa de nueva creación tributa al 15 % en el primer ejercicio con base positiva y en el siguiente.
La cascada
Margen bruto300.000 €
60,0 % sobre ventas
EBITDA90.000 €
18,0 % sobre ventas
BAII · resultado de explotación60.000 €
12,0 % sobre ventas
BAI · resultado antes de impuestos50.000 €
10,0 % sobre ventas
Resultado del ejercicio37.500 €
7,5 % sobre ventas
Resultado financiero-10.000 €
Impuesto sobre beneficios12.500 €
Resultado del ejercicio37.500 €
Qué dice cada escalón
Margen bruto. Lo que queda de cada venta después de pagar lo que se ha vendido. Si este escalón es estrecho, no hay nada que hacer más abajo.
EBITDA. El resultado antes de amortizaciones, intereses e impuestos: se acerca a lo que el negocio genera con su actividad, sin decisiones de inversión ni de financiación.
BAII. Ya descuenta la amortización, así que incorpora el desgaste de lo que la empresa usa para producir. Es el resultado con el que se compara la rentabilidad económica.
BAI. Aquí entran los intereses. Dos empresas idénticas con distinta deuda tienen el mismo BAII y distinto BAI: la diferencia es cómo se han financiado.
Resultado del ejercicio. Lo que queda para los socios, en reservas o en dividendos.
Una advertencia
Este resultado no es dinero en la cuenta. Una venta a crédito ya está aquí aunque no se haya cobrado, y la amortización resta sin que salga un euro. Para saber si hay caja hace falta una previsión de tesorería, no una cuenta de resultados.
Cómo se calcula
Margen bruto: cifra de negocios − aprovisionamientos.
EBITDA: margen bruto − gastos de personal − otros gastos de explotación.
BAII y BAI: BAII = EBITDA − amortización; BAI = BAII + ingresos financieros − gastos financieros.
Resultado: BAI − impuesto, con impuesto = BAI × tipo cuando el BAI es positivo.
↗ Herramienta interactiva disponible en la versión digital del libro (profedeeconomia.es).
Cuándo usarla
Al presentar las cuentas anuales en la Unidad 10, para que la cuenta de resultados deje de ser una lista y se lea como una cascada.
Para distinguir de una vez qué escalón mide la actividad y cuál mide la financiación.
Antes de los ratios de la Unidad 11: el BAII y el resultado del ejercicio que allí se usan salen de aquí.
En el proyecto de empresa, para presentar una previsión de resultados con los cinco niveles y no solo con el beneficio final.
Qué tener en cuenta
Cada escalón responde a una pregunta distinta. El margen bruto dice si el producto deja algo; el EBITDA, si la actividad se sostiene; el BAII, si se sostiene contando el desgaste del inmovilizado; el BAI, si aguanta además la deuda que se ha pedido.
Dos empresas idénticas con distinta financiación tienen el mismo BAII y distinto BAI. Esa diferencia es exactamente la factura de la deuda, y por eso el BAII es el resultado que se usa para comparar negocios.
Se puede tener EBITDA positivo y pérdidas al final: amortización e intereses lo explican. El ejemplo de «buen negocio, mala financiación» está preparado para verlo.
Los porcentajes sobre ventas son lo que permite comparar empresas de tamaños distintos, y lo que convierte la cuenta en un diagnóstico en lugar de en una suma.
Aquí no se aplica impuesto sobre una pérdida. En la realidad esa pérdida puede compensarse con beneficios de ejercicios posteriores, así que la cifra de una empresa real puede no coincidir.
Este resultado no es dinero en la cuenta: una venta a crédito ya está contada y la amortización resta sin que salga un euro. Para la caja hace falta la previsión de tesorería de la Unidad 12.
Para llevarla a clase
Proyecta el ejemplo con beneficio y pide que expliquen, escalón a escalón, dónde se va cada euro de venta. Después cambia solo los gastos financieros y que digan qué escalones se han movido y cuáles no: el que sepa responder que el BAII no se mueve ha entendido la unidad entera.