Cuándo usarla
- Al cerrar el plan de empresa en la Unidad 12: es la parte financiera que más se olvida y la primera que pide quien lo va a financiar.
- Para explicar la diferencia entre beneficio y caja de la única forma en la que se entiende, que es viéndola.
- Después de la cuenta de resultados de la Unidad 10, como continuación natural: aquella dice si el negocio gana dinero, esta dice si sobrevive mientras lo gana.
- Para justificar cuánta financiación hace falta y en qué mes, que es la pregunta concreta que se lleva al banco.
Qué tener en cuenta
- El beneficio y la caja son números distintos y los dos son correctos. La herramienta enseña el puente entre ellos: caja final = caja inicial + beneficio − lo vendido y no cobrado + lo comprado y no pagado. Cuadra siempre.
- Un negocio rentable puede morir de caja. El ejemplo de vender a empresas cobrando a 60 días lo enseña: mismo beneficio, meses en negativo.
- Cobrar antes vale dinero. Comparar el comercio que cobra al contado con el que cobra a 60 días, sin tocar ninguna otra cifra, deja claro por qué las empresas pelean los plazos de cobro.
- Las ventas de los últimos meses cuyo cobro cae más allá de diciembre quedan pendientes, y así aparecen en el puente. No es un fallo del cálculo: es lo que le pasa a cualquier empresa a 31 de diciembre.
- La fila de ventas se puede editar mes a mes. Merece la pena hacerlo: un negocio de temporada con las mismas ventas anuales tiene un perfil de caja completamente distinto al de uno regular.
- Los gastos fijos se pagan se venda o no se venda. Es lo que convierte un mes flojo en un problema de tesorería.
Para llevarla a clase
Que cada grupo del proyecto conteste primero, de memoria, cuánto dinero necesita para arrancar. Después que rellenen la previsión con sus propios supuestos de cobro y pago. La cifra que sale casi nunca es la que habían dicho, y la conversación sobre por qué es la sesión.