Planteamiento
La Unidad 3 presenta la economía circular como una idea: cerrar el círculo de los materiales en lugar de extraer, producir y tirar. Esta actividad la convierte en algo tangible analizando una empresa real que vive de hacerlo. El objetivo es que el alumnado descubra que la sostenibilidad no es solo un discurso moral, sino también un modelo de negocio: alguien gana dinero reparando, alquilando, reciclando o rediseñando lo que el modelo lineal tiraría a la basura.
El profesor presenta una empresa documentada de economía circular. Puede usar el caso de MUD Jeans (vaqueros en alquiler) visto en el libro, o sustituirlo por otro mejor adaptado al contexto del aula: una empresa española o local de reparación y reacondicionamiento de electrónica, de reutilización textil, de compostaje industrial, de envases retornables o de muebles de segunda mano profesionalizada. El reto pedagógico es triple: que el alumnado identifique con precisión cómo la empresa rompe el modelo lineal, que conecte su actividad con ODS concretos sin caer en el «todo vale» y que detecte si hay sustancia real o riesgo de greenwashing.
Objetivos didácticos
- Identificar, en una empresa real, los tres principios de la economía circular (diseñar para durar, mantener en uso, regenerar) frente al modelo lineal.
- Vincular la actividad de la empresa con uno o varios Objetivos de Desarrollo Sostenible, justificando la conexión con datos y no con etiquetas.
- Reconocer dónde está el negocio: por qué cerrar el círculo puede ser, además de sostenible, rentable.
- Aplicar una mirada crítica que distinga el compromiso real del posible greenwashing, pidiendo datos, plazos y resultados verificables.
Pasos
- Encuadre (5 min). El profesor presenta la empresa elegida con tres o cuatro datos clave (qué produce o qué servicio ofrece, qué problema ambiental ataca, desde cuándo opera) y reparte la ficha de trabajo y la rueda de los ODS.
- Lectura del dosier en grupo (10 min). Cada grupo lee la información y subraya: qué materiales usa la empresa, qué hace con ellos al final de su vida útil y en qué se diferencia de una empresa convencional del mismo sector.
- De lineal a circular (15 min). Cada grupo completa el esquema comparando el modelo lineal del sector (extraer-producir-tirar) con lo que hace esta empresa, e identifica cuál o cuáles de los tres principios de la economía circular aplica y cómo. Deben señalar al menos un punto donde el modelo circular sea claramente distinto del convencional.
- Conexión con los ODS (10 min). El grupo elige los dos o tres ODS con los que la actividad de la empresa se relaciona más directamente y escribe, para cada uno, una frase que justifique la conexión con un dato del caso (no vale «contribuye al ODS 13» a secas: hay que decir cómo y cuánto).
- Puesta en común y test del greenwashing (15 min). Cada grupo expone su análisis. El profesor cierra con la pregunta crítica: ¿esta empresa cambia de verdad o solo lo aparenta? La clase decide colectivamente qué datos pediría para estar segura (porcentaje real de material reciclado, vida media del producto, resultados verificados por terceros).
- Cierre individual escrito (5 min). Cada alumno responde por escrito: Explica con un ejemplo de este caso por qué la economía circular puede ser, a la vez, buena para el planeta y buena para el negocio. Nombra el ODS con el que más se relaciona (1 párrafo).
Criterios de evaluación
| Criterio | Descripción | Peso |
|---|---|---|
| Lineal frente a circular | Identifica con precisión cómo la empresa rompe el modelo extraer-producir-tirar | 30 % |
| Conexión con los ODS | Vincula la actividad con ODS concretos justificando con datos del caso | 30 % |
| El negocio detrás | Explica por qué cerrar el círculo puede ser rentable, no solo loable | 20 % |
| Mirada crítica (greenwashing) | Plantea qué datos pediría para distinguir compromiso real de apariencia | 20 % |
Variantes y extensiones
- Variante corta (30 min): entregar el esquema lineal/circular ya iniciado y centrar el trabajo en la conexión con los ODS y el test del greenwashing.
- Variante por sectores: repartir empresas circulares de sectores distintos (textil, electrónica, alimentación, construcción) a cada grupo y comparar en la puesta en común qué principios aplica cada sector.
- Conexión con el bloque de empresa: plantear qué oportunidades de negocio circular existen en la comarca del centro, anticipando los bloques de emprendimiento y actividad empresarial de la materia.
- Conexión con la Unidad 1: retomar la idea de que toda escasez es también una oportunidad emprendedora, ahora aplicada a la escasez de materias primas que la economía circular ayuda a aliviar.
Dosier
Tres empresas que ya aparecen en el material, cada una con una forma distinta de cerrar el círculo: alquilar y reparar, aprovechar residuos, vender lo que se iba a tirar. Las cifras y afirmaciones son las de su fuente; antes del test del greenwashing, conviene contrastarlas en la web o en la memoria de cada empresa.
Caso A · MUD Jeans: vaqueros de alquiler
La industria textil es un ejemplo claro del modelo lineal: prendas baratas que se usan poco y se tiran, con un consumo altísimo de agua y de algodón. La empresa neerlandesa MUD Jeans experimentó durante años con un modelo circular: en lugar de vender los vaqueros, los alquilaba con una cuota mensual; cuando el cliente ya no los quería, los devolvía, y la empresa los reparaba para revenderlos de segunda mano o los deshilachaba para fabricar tejido nuevo, mezclando algodón reciclado con fibra virgen. En mayo de 2026 abandonó el alquiler, porque concluyó que no era escalable a gran volumen, y se reorientó hacia la reparación, la reventa y el reciclaje. En agosto de 2026 se declaró en quiebra por el peso de sus deudas; en septiembre la marca volvió a vender con nuevos propietarios.
Fuentes: MUD Jeans, memorias de sostenibilidad y notas de prensa; RetailDetail (mayo de 2026); NL Times (7 de agosto de 2026); Sourcing Journal (septiembre de 2026); Fundación Ellen MacArthur, casos de economía circular. Caso recogido en la Unidad 3 de este libro.
Caso B · Zuvamesa (Sagunt): el zumo y lo que sobra de la naranja
Zuvamesa elabora en Sagunt zumo de naranja y mandarina exprimido (no procedente de concentrado) con cítricos de la propia Comunitat Valenciana. Lo interesante es lo que hace con lo que sobra: aprovecha más del 90 % de sus residuos en lugar de enviarlos al vertedero y los convierte en productos nuevos —pellets a partir de las cortezas, aceites esenciales prensados de la piel y biogás en una planta propia—. Tiene instalaciones fotovoltaicas que cubren parte de su demanda de energía y la certificación «Residuo Cero» de AENOR. Además, compra la materia prima a la citricultura valenciana, de modo que el valor del cultivo se queda en la zona.
Fuentes: Zuvamesa, área de sostenibilidad; certificación «Residuo Cero» de AENOR; Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana. Caso recogido en GPE, Unidad 7.
Caso C · Too Good To Go: vender lo que se iba a tirar
Too Good To Go es una aplicación danesa, muy implantada en España, que conecta comercios de comida (panaderías, supermercados, restaurantes) con personas dispuestas a comprar a precio reducido los excedentes que, al cerrar, acabarían en la basura. Al comercio le evita tirar y le da ingresos extra; al cliente le da comida buena y barata. La empresa gana dinero con una pequeña comisión por cada «pack sorpresa» vendido, y su impacto, que ella misma cifra en millones de comidas rescatadas, es su razón de ser.
Fuente: Too Good To Go, datos públicos de la compañía. Caso recogido en IPE II, Unidad 6.