Actividad · Unidad 4 Caso

El caso de las tres decisiones: detecta los sesgos que nos hacen elegir mal

Estudio de caso sobre los sesgos cognitivos que distorsionan nuestras decisiones. A partir de tres situaciones reales adolescentes, el alumnado identifica el sesgo que opera en cada una (presión de grupo, coste hundido, exceso de optimismo) y propone cómo decidir de forma más racional.

Duración
50 min · 1 sesión
Agrupación
grupos pequeños (3-4) + puesta en común
Materiales
  • Ficha con los tres casos impresa (una por grupo, incluida abajo)
  • Tarjetas con los cinco sesgos definidos (incluidas abajo)
  • Pizarra para la puesta en común
  • Bolígrafos
Conexión con el libro
Unidad 4: Cómo tomamos decisiones

Planteamiento

En la unidad hemos visto el proceso racional de cinco fases para tomar decisiones. Pero las personas no decidimos como máquinas perfectas: nos influyen atajos mentales llamados sesgos que a menudo nos llevan a elegir mal. Conocerlos es el primer paso para que no nos manejen.

Este caso presenta tres situaciones cotidianas de un adolescente y pide al alumnado que actúe como analista: detectar qué sesgo opera en cada una y proponer cómo aplicaría el proceso racional para decidir mejor. Trabajar con casos ajenos permite ver con claridad lo que en cabeza propia cuesta reconocer.

Objetivos didácticos

  • Identificar los principales sesgos que distorsionan las decisiones adolescentes.
  • Relacionar cada sesgo con un fallo concreto del proceso racional de decisión.
  • Proponer correcciones prácticas para decidir con más cabeza.
  • Reconocer que detectar el sesgo en otros ayuda a detectarlo en uno mismo.

Tarjetas de sesgos

PRESIÓN DE GRUPO · hago lo que hace el grupo aunque no lo quiera.
COSTE HUNDIDO · sigo en algo malo "porque ya he invertido mucho".
EXCESO DE OPTIMISMO · "a mí no me va a pasar nada malo".
CONFIRMACIÓN · solo busco información que me da la razón.
INMEDIATEZ · prefiero el premio de ahora aunque me perjudique luego.

Los tres casos (fotocopiables)

Caso 1 — La fiesta. A Leo no le apetece nada ir a una fiesta el sábado, tiene un examen importante el lunes. Pero todo su grupo va y le dicen «no seas raro». Acaba yendo, vuelve tarde y suspende.

Caso 2 — La academia. Nora lleva dos años apuntada a una academia de un idioma que ya no le interesa y en la que va fatal. Cuando piensa en dejarlo, se dice: «con todo el dinero y el tiempo que llevo metidos, no puedo dejarlo ahora».

Caso 3 — El monopatín. A Iván le encanta el monopatín y nunca usa casco. «Yo controlo, eso les pasa a los novatos.» Un día se cae y se rompe la muñeca justo antes de los exámenes.

Pasos

  1. Encuadre y reparto de sesgos (8 min). El profesor presenta las cinco tarjetas de sesgos con un ejemplo rápido de cada una. Cada grupo recibe la ficha de los tres casos.
  2. Detección del sesgo (15 min). El grupo identifica qué sesgo opera en cada caso (puede haber más de uno) y lo justifica con una frase del texto. Caso 1 → presión de grupo; Caso 2 → coste hundido; Caso 3 → exceso de optimismo.
  3. ¿Dónde falló el proceso? (12 min). Para cada caso, el grupo señala en qué fase del proceso racional de cinco fases se equivocó el personaje y por qué el sesgo se lo provocó.
  4. Reescritura de la decisión (10 min). El grupo reescribe uno de los tres casos: ¿cómo habría decidido el personaje si hubiera aplicado el proceso racional y detectado su sesgo a tiempo? Redacción breve.
  5. Puesta en común (5 min). Cada grupo expone un caso. El profesor cierra recordando que el truco práctico es darse un momento antes de decidir y preguntarse «¿estoy decidiendo o me está decidiendo un sesgo?».

Criterios de evaluación

CriterioDescripciónPeso
Identificación del sesgoAsocia cada caso al sesgo correcto y lo justifica30 %
Conexión con el procesoSeñala en qué fase del proceso racional falló cada decisión25 %
Reescritura de la decisiónPropone una decisión mejor y razonada25 %
Trabajo en grupo y exposiciónParticipación equilibrada y exposición clara20 %

Variantes y extensiones

  • Variante caso propio (anónimo). Cada alumno escribe en privado una decisión suya en la que cree que actuó un sesgo. No se entrega; se usa solo para la reflexión final.
  • Conexión con la actividad 4. El ejercicio de «Bachillerato o FP» se beneficia mucho de esto: antes de aplicar la matriz de decisión, conviene preguntarse si la presión de grupo o el exceso de optimismo están influyendo en las puntuaciones.