Cuándo usarla
- En la Unidad 7, al explicar la cotización: la nómina es donde la teoría de bases y tipos se convierte en una cifra que alguien cobra.
- Cuando aparezca la pregunta de por qué el sueldo acordado y el que llega a la cuenta no coinciden, que es la primera duda de cualquier primer empleo.
- Antes de hablar de prestaciones: sin entender que se cotiza no se entiende de dónde salen el paro, la baja y la pensión.
Qué tener en cuenta
- Hay tres cifras distintas y conviene no mezclarlas: el bruto es lo que se pacta, el líquido es lo que llega a la cuenta, y el coste de empresa es bastante mayor que el bruto porque incluye la cuota patronal. En la nómina solo se ve la aportación del trabajador.
- La cotización no es un impuesto perdido: es lo que da derecho a las prestaciones. Esa frase es la que hace que el descuento deje de parecer un robo y empiece a parecer un seguro. Es el punto clave de la unidad.
- Retención de IRPF y cotización son cosas distintas y se descuentan por motivos distintos. La retención es un adelanto del impuesto que se regulariza en la declaración; la cotización financia el sistema de Seguridad Social.
- Trabajar sin alta significa no cotizar: ni paro, ni baja, ni antigüedad para la jubilación, y sin ninguna prueba de lo pactado. La calculadora es la mejor forma de enseñar qué se pierde exactamente.
- Los tipos y las bases se actualizan cada año. La herramienta es de aprendizaje: para un caso real, la referencia es la nómina propia y la Seguridad Social.
Para llevarla a clase
Pon un salario del convenio del sector del título y pregunta cuánto llegará a la cuenta. Anota las apuestas antes de calcular. Después enseña el coste de empresa y pregunta por qué es mayor que el bruto. De ahí sale sola la conversación sobre quién paga las prestaciones, que es justo la que la unidad necesita.