Cuándo usarla
- En la Unidad 7, al explicar la cotización: la nómina es donde la teoría de bases y tipos se convierte en una cifra que alguien cobra.
- Cuando aparezca la pregunta de por qué el sueldo acordado y el que llega a la cuenta no coinciden, que es la primera duda de cualquier primer empleo. Para el detalle de lo que se descuenta en la nómina está la otra calculadora de la Unidad 6, la de bruto a neto.
- Antes de hablar de prestaciones: sin entender que se cotiza no se entiende de dónde salen el paro, la baja y la pensión.
Qué tener en cuenta
- Hay tres cifras distintas y conviene no mezclarlas: el bruto es lo que se pacta, el líquido es lo que llega a la cuenta, y el coste de empresa es bastante mayor que el bruto porque incluye la cuota patronal. En la nómina, la cuota patronal figura al pie como aportación de la empresa, pero no se descuenta del sueldo.
- La cotización no es un impuesto perdido: es lo que da derecho a las prestaciones. Esa frase es la que hace que el descuento deje de parecer un robo y empiece a parecer un seguro. Es el punto clave de la unidad.
- Retención de IRPF y cotización son cosas distintas y se descuentan por motivos distintos. La retención es un adelanto del impuesto que se regulariza en la declaración; la cotización financia el sistema de Seguridad Social.
- Trabajar sin alta significa no cotizar: ni paro, ni baja, ni antigüedad para la jubilación, y sin ninguna prueba de lo pactado. La calculadora es la mejor forma de enseñar qué se pierde exactamente.
- Los tipos y las bases se actualizan cada año. La herramienta es de aprendizaje: para un caso real, la referencia es la nómina propia y la Seguridad Social.
Para llevarla a clase
Pon un salario del convenio del sector del título y pregunta cuánto llegará a la cuenta. Anota las apuestas antes de calcular. Después enseña el coste de empresa y pregunta por qué es mayor que el bruto. De ahí sale sola la conversación sobre quién paga las prestaciones, que es justo la que la unidad necesita.