Cuándo usarla
- En la Unidad 9 (viabilidad y puesta en marcha), al decidir si la inversión inicial del proyecto —máquinas, local, stock, una campaña de lanzamiento— se recupera y renta.
- Para introducir una idea potente y poco intuitiva: un euro hoy vale más que un euro dentro de un año, y por eso los flujos futuros se descuentan al presente.
- Como complemento del punto muerto: este dice cuándo cubres costes; el VAN y la TIR dicen si, además, la inversión renta más que dejar el dinero en otro sitio.
Qué tener en cuenta
El resultado depende mucho de dos supuestos: la estimación de los flujos de caja futuros (casi siempre optimista en un proyecto de aula) y la tasa de descuento elegida. Conviene probar varios escenarios —pesimista, realista, optimista— y ver cómo cambia la decisión.
Regla de lectura: si el VAN es positivo, la inversión crea valor; si la TIR supera la tasa de descuento (lo que te cuesta el dinero), el proyecto es rentable. Cuando ambas señales se contradicen, gana el VAN.
Para ir más allá
Pide a cada equipo que justifique de dónde salen sus flujos de caja: una TIR del 40 % es sospechosa si no se sostiene con números reales de ventas y costes. Encaja con el plan financiero de la unidad: enlaza la cifra de inversión inicial con las previsiones de tesorería que ya hayan montado. La herramienta no sustituye al criterio; lo entrena. Pasar del número a la decisión —arrancar el proyecto o no, y por qué— es el objetivo.