El reto
La publicidad no describe productos: nos convence de comprarlos. Para hacerlo usa un arsenal de recursos —emociones, urgencia, autoridad, palabras que suenan bien pero no significan nada— y a veces cruza la línea hacia el engaño: el famoso greenwashing (vender como ecológico lo que no lo es) o la letra pequeña que desmiente al titular.
En este proyecto cada equipo elige un anuncio real (impreso, en vídeo o digital), lo desmonta pieza a pieza para ver cómo intenta persuadir, juzga si alguna de sus afirmaciones es engañosa o no verificable, y después lo reescribe: una versión que siga siendo atractiva pero que diga solo la verdad. El reto demuestra que comunicar bien y comunicar con honestidad no están reñidos —y que saber leer un anuncio es una forma de defensa.
Qué aporta cada materia
- Economía pone el marco del consumo: por qué existe la publicidad, qué es el público objetivo y el posicionamiento, qué sesgos del consumidor explota cada técnica (anclaje de precios, miedo a perderse algo, efecto “gratis”) y dónde están los límites legales de la publicidad engañosa y los derechos del consumidor.
- Lengua pone el análisis del discurso: cómo se construye un texto persuasivo, qué figuras retóricas y recursos apelativos emplea, cómo distinguir lo que un mensaje afirma de lo que solo sugiere u oculta, y cómo redactar un texto que persuada con un registro cuidado sin recurrir al engaño.
Cómo se desarrolla
- Elegir el anuncio y descomponerlo1 sesión
Cada equipo elige un anuncio real (cartel, spot o anuncio digital) y lo transcribe o describe entero: titular, imagen, eslogan, letra pequeña y llamada a la acción. Identifican a quién va dirigido y qué quiere que hagamos.
- Detectar las técnicas de persuasión1 sesión
Con una checklist de recursos retóricos (emoción, autoridad, prueba social, falsa urgencia, lenguaje ambiguo) y de sesgos del consumidor, el equipo marca cuáles usa el anuncio y cómo. Separan tres columnas: lo que afirma, lo que sugiere y lo que oculta.
- Verificar: ¿verdad o greenwashing?1 sesión + trabajo en casa
El equipo somete las afirmaciones del anuncio a prueba: ¿es verificable? ¿qué dice realmente la letra pequeña? Buscan fuentes (etiquetas, normativa de consumo, datos) y deciden con criterio si hay publicidad engañosa o greenwashing, justificándolo.
- Reescribir el anuncio con honestidad1-2 sesiones
Redactan una versión nueva del mensaje que conserve fuerza persuasiva pero sustituya lo engañoso por afirmaciones ciertas y comprobables. Cuidan el eslogan, el registro y la llamada a la acción. Comparan el antes y el después y explican qué han cambiado y por qué.
- Montar el dosiertrabajo en casa o media sesión
Componen el dosier final: anuncio original, análisis de técnicas y sesgos, veredicto sobre su veracidad con fuentes, y versión reescrita honesta acompañada de la justificación de los cambios.
- Defender el caso ante la clase1 sesión
Cada equipo presenta su anuncio, explica cómo persuade y qué oculta, y muestra su versión honesta. La clase pregunta y debate. Se valora el rigor del análisis, la calidad de la reescritura y la defensa argumentada, con la rúbrica compartida desde el inicio.
El producto final
Un dosier de análisis publicitario que reúne cuatro piezas: (1) el anuncio original descompuesto; (2) el análisis de sus técnicas de persuasión y de los sesgos del consumidor que explota, separando lo que afirma, lo que sugiere y lo que oculta; (3) el veredicto razonado sobre si hay publicidad engañosa o greenwashing, con las fuentes consultadas; y (4) la versión reescrita honesta del mensaje, con la justificación de cada cambio.
El dosier se defiende ante la clase. Se evalúa tanto la finura del análisis del discurso como la capacidad de la reescritura para persuadir diciendo la verdad, además de la defensa argumentada del caso, con la rúbrica compartida antes de empezar.