Cuándo usarla
- En la Unidad 8, al llegar a impuestos directos e indirectos: es donde la diferencia entre los dos deja de ser una clasificación y pasa a tener consecuencias.
- Al hablar de justicia fiscal, que es la parte del tema donde más opiniones hay y menos números se manejan.
- Cuando alguien diga que «lo justo sería que todos pagaran lo mismo»: la herramienta permite probarlo poniendo un tipo único y ver qué pasa.
Qué tener en cuenta
- Lo que hay que mirar no son los euros: es el porcentaje. Ana y Marcos pagan exactamente el mismo IVA en la misma compra, y esos euros son el 0,42 % del dinero de una y el 0,10 % del del otro. Ese contraste es toda la sesión.
- Progresivo no significa «pagar más»: significa pagar un porcentaje mayor. Con un tipo único, quien gana el doble paga el doble de euros y sigue pagando el mismo porcentaje. Cambiar la escala en pantalla lo enseña en diez segundos.
- Los tramos son un ejemplo de clase, no la escala real de ningún impuesto. Están para tocarlos. Poner ahí la escala vigente daría una falsa sensación de precisión y además caducaría.
- Regresivo no es sinónimo de injusto ni de que haya que eliminarlo. Los impuestos sobre el consumo recaudan mucho y son difíciles de evadir. Lo que dice el cálculo es a quién pesa más, que es información para decidir, no una sentencia. Conviene decirlo, porque a esta edad la conclusión salta enseguida.
- La existencia de tipos reducidos y superreducidos para pan, leche, fruta o medicamentos se entiende sola después de ver la tabla, y ya no hace falta explicarla.
Para llevarla a clase
Empieza sin decir qué vais a ver: pon las dos rentas, la misma compra y pregunta quién paga más impuesto por esa compra. Todos dirán que igual, y es cierto en euros. Enseña entonces la columna del porcentaje. La pregunta que sale sola —«¿y eso es justo?»— es exactamente el debate que pide la unidad, y ahora se puede tener con datos en lugar de con opiniones.