Recurso interactivo · Unidad 8

Progresivo y regresivo, con números

Dos personas con rentas muy distintas hacen la misma compra. Mira qué porcentaje de su dinero se lleva el impuesto sobre lo que ganan y cuál el impuesto sobre lo que compran.

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Dos personas, la misma compra y dos impuestos distintos. Mira qué porcentaje de su dinero se lleva cada uno: ahí está toda la diferencia entre un impuesto progresivo y uno que no lo es.

Dos personas
QuiénGana al año (€)
El impuesto sobre lo que se gana
Hasta (€)Tipo (%)

Los tramos son un ejemplo para clase, no la escala real de ningún impuesto. Cámbialos y mira qué pasa: es más útil que memorizar unos concretos.

El impuesto sobre lo que se compra
Qué paga cada una
QuiénImpuesto sobre la renta% de su dineroImpuesto de la compra% de su dineroLos dos juntos
Ana600 €4,0 %63,00 €0,42 %4,4 %
Marcos14.100 €23,5 %63,00 €0,11 %23,6 %
El impuesto sobre la renta es progresivo Quien más gana no solo paga más euros: paga un porcentaje mayor de lo que gana. Eso es lo que significa progresivo, y es la diferencia con pagar simplemente más.
El impuesto de la compra es regresivo en la práctica Los dos pagan exactamente los mismos euros, pero esos euros son una parte mucho mayor del dinero de quien menos gana. Por eso los productos básicos —pan, leche, fruta, medicamentos— tienen tipos reducidos.
Directos e indirectos El de la renta es un impuesto directo: grava lo que ganas y puede ajustarse a tu situación. El de la compra es indirecto: grava lo que consumes y es igual para todo el mundo, mire lo que mire tu nómina.
Ojo con la conclusión Que un impuesto sea regresivo no significa que esté mal ni que haya que eliminarlo: los impuestos sobre el consumo recaudan mucho y son difíciles de evadir. Lo que dice el cálculo es a quién pesa más, que es información para decidir, no una sentencia.

↗ Herramienta interactiva disponible en la versión digital del libro (profedeeconomia.es).

Cuándo usarla

  • En la Unidad 8, al llegar a impuestos directos e indirectos: es donde la diferencia entre los dos deja de ser una clasificación y pasa a tener consecuencias.
  • Al hablar de justicia fiscal, que es la parte del tema donde más opiniones hay y menos números se manejan.
  • Cuando alguien diga que «lo justo sería que todos pagaran lo mismo»: la herramienta permite probarlo poniendo un tipo único y ver qué pasa.

Qué tener en cuenta

  • Lo que hay que mirar no son los euros: es el porcentaje. Ana y Marcos pagan exactamente el mismo IVA en la misma compra, y esos euros son el 0,42 % del dinero de una y el 0,10 % del del otro. Ese contraste es toda la sesión.
  • Progresivo no significa «pagar más»: significa pagar un porcentaje mayor. Con un tipo único, quien gana el doble paga el doble de euros y sigue pagando el mismo porcentaje. Cambiar la escala en pantalla lo enseña en diez segundos.
  • Los tramos son un ejemplo de clase, no la escala real de ningún impuesto. Están para tocarlos. Poner ahí la escala vigente daría una falsa sensación de precisión y además caducaría.
  • Regresivo no es sinónimo de injusto ni de que haya que eliminarlo. Los impuestos sobre el consumo recaudan mucho y son difíciles de evadir. Lo que dice el cálculo es a quién pesa más, que es información para decidir, no una sentencia. Conviene decirlo, porque a esta edad la conclusión salta enseguida.
  • La existencia de tipos reducidos y superreducidos para pan, leche, fruta o medicamentos se entiende sola después de ver la tabla, y ya no hace falta explicarla.

Para llevarla a clase

Empieza sin decir qué vais a ver: pon las dos rentas, la misma compra y pregunta quién paga más impuesto por esa compra. Todos dirán que igual, y es cierto en euros. Enseña entonces la columna del porcentaje. La pregunta que sale sola —«¿y eso es justo?»— es exactamente el debate que pide la unidad, y ahora se puede tener con datos en lugar de con opiniones.