De qué va
La Constitución define el Senado como cámara de representación territorial. La mayoría de sus miembros, sin embargo, se elige por provincias, y solo alrededor de sesenta los designan los parlamentos autonómicos. Cuando las dos cámaras discrepan, el Congreso levanta el veto del Senado por mayoría absoluta, o por mayoría simple pasados dos meses. La última palabra la tiene siempre el Congreso: por eso el bicameralismo español se llama imperfecto.
De ahí sale una pregunta que reaparece en cada legislatura. Si su veto se puede levantar y su composición no representa realmente a las comunidades, ¿para qué sirve? Los defensores responden que una segunda lectura mejora las leyes y que el problema no es la cámara sino que nunca se ha reformado. El debate tiene además una trampa que conviene descubrir en clase: suprimirlo exigiría el procedimiento agravado de reforma constitucional, con disolución de las Cortes y referéndum.
Argumentario
Cómo se desarrolla
- Preparación por equipos12 min
Dos equipos de cuatro, uno por postura, con el argumentario y el texto constitucional a mano. Reparten los cuatro turnos entre sus miembros.
- Turnos de apertura10 min
Cinco minutos por equipo, sin interrupciones. Se exige nombrar al menos un dato institucional exacto.
- Turnos de refutación12 min
Cuatro minutos cada uno, alternando. Cada refutación debe empezar citando el argumento contrario que va a rebatir.
- Preguntas de la presidencia10 min
La presidencia formula dos preguntas incómodas a cada equipo, preparadas de antemano por el profe.
- Turnos de cierre6 min
Tres minutos por equipo. No se pueden introducir argumentos nuevos.
- Deliberación del jurado y cierre10 min
El jurado valora con la rúbrica y explica su decisión. El profe cierra con el procedimiento de reforma que haría falta para suprimirlo.