Planteamiento
Se puede aprobar contabilidad sin haber entendido nunca un balance, porque las palabras técnicas permiten repetir sin comprender. La prueba definitiva es otra: explicárselo a alguien que no las conoce.
Vuestro encargo es una lámina de una sola página que responda a tres preguntas que cualquiera se hace de una empresa:
- ¿Qué tiene?
- ¿De quién es lo que tiene?
- ¿Aguanta si algo va mal?
La restricción que lo hace difícil: no se pueden usar las palabras activo, pasivo, patrimonio neto, corriente ni no corriente. Hay que decir lo mismo con otras palabras, y para eso hay que haberlo entendido.
Objetivos didácticos
- Reformular las masas patrimoniales en lenguaje común sin perder precisión.
- Representar visualmente la proporción entre las partidas de un balance.
- Explicar el significado económico de la estructura financiera de una empresa.
- Contrastar la eficacia de la explicación con un lector real ajeno a la materia.
Lo que la lámina tiene que conseguir
| Pregunta | Qué tiene que quedar claro |
|---|---|
| ¿Qué tiene? | Qué parte son cosas que duran años y qué parte es dinero o casi dinero |
| ¿De quién es? | Qué parte han puesto los dueños y qué parte se debe a otros |
| ¿Aguanta? | Si lo que puede convertir en dinero pronto le llega para lo que tiene que pagar pronto |
Las proporciones tienen que verse: si la deuda es el 60 % del total, en la lámina tiene que ocupar el 60 %.
Pasos
Sesión 1 — Traducir y diseñar (55 min)
- El diccionario propio (15 min). Escribid vuestra traducción de las cinco masas. Nada de definiciones: expresiones que use la gente. «Cosas que la empresa va a tener muchos años» funciona mejor que cualquier sinónimo técnico.
- Las proporciones (10 min). Calculad el peso de cada masa sobre el total. Son los tamaños que tendrán los bloques de vuestra lámina.
- Boceto (10 min). Dos bocetos distintos en cinco minutos cada uno. Probad al menos uno que no sea dos columnas.
- Producción (20 min). Empezad la lámina definitiva.
Sesión 2 — Probar y corregir (55 min)
- Terminar (15 min). Lámina acabada, con las tres preguntas respondidas.
- La prueba de fuego (20 min). Enseñádsela a una persona real que no haya dado contabilidad: alguien de otro curso, de conserjería, de la familia. Sin explicarle nada. Preguntadle después las tres preguntas y anotad qué ha entendido y qué no.
- Corrección (15 min). Arreglad lo que haya fallado. Esta es la parte que más enseña de toda la actividad.
- Puesta en común (5 min). Se comparte el malentendido más frecuente detectado por la clase.
Preguntas de análisis
- ¿Qué masa os ha costado más traducir? El patrimonio neto suele ser la difícil: ¿por qué?
- Vuestro lector, ¿entendió que lo que la empresa debe también ha servido para comprar lo que tiene? Esa es la idea que más se resiste.
- ¿Consiguió responder a la tercera pregunta, la de si aguanta? ¿Qué tuvisteis que cambiar para que la respondiera?
- ¿Usasteis algún color o forma para distinguir lo propio de lo ajeno? ¿Funcionó?
- Si tuvierais que añadir un cuarto bloque a la lámina para explicar si la empresa gana dinero, ¿de dónde sacaríais el dato? Ojo: no está en el balance.
Criterios de evaluación
| Criterio | Descripción | Peso |
|---|---|---|
| Exactitud | Lo que dice es contablemente correcto pese al lenguaje llano | 30 % |
| Traducción | Las cinco masas explicadas sin los términos prohibidos | 25 % |
| Proporción visual | Los tamaños de la lámina corresponden a los importes | 20 % |
| Prueba con lector | Realiza la prueba, documenta el resultado y corrige a partir de él | 25 % |
Variantes y extensiones
- Con apoyo: trabajar solo las dos primeras preguntas y tres masas.
- Para quien va sobrado: hacer dos láminas del mismo balance, una de una empresa sana y otra de la misma empresa dos años después con la deuda disparada, y ponerlas juntas. La comparación explica la solvencia mejor que cualquier ratio.
- En formato vídeo: grabar la explicación en noventa segundos en lugar de dibujarla.
- De cara a la prueba: las preguntas de interpretación del balance piden precisamente esto: decir qué significa una estructura patrimonial. Quien ha tenido que explicarlo sin tecnicismos escribe respuestas mucho más claras que quien solo ha memorizado las masas.