Planteamiento
Cada vez que vas al médico, enciendes una farola o caminas por una calle asfaltada, alguien lo ha pagado: somos todos, a través de los impuestos. La unidad ha explicado qué es el sector público, el Estado del bienestar y de dónde sale el dinero. En esta actividad le damos la vuelta: vosotros sois el gobierno. Tenéis 100 fichas que representan todo lo que se recauda con impuestos, y tenéis que repartirlas entre los servicios públicos.
El problema, como siempre en economía, es que no llega para todo. Si ponéis más en sanidad, sobra menos para educación o carreteras. Gobernar es elegir, y al defender vuestras prioridades en el debate vais a descubrir que no hay un reparto “correcto”: hay valores distintos y discusiones legítimas. Eso es la política fiscal, vista de cerca.
Objetivos didácticos
- Entender que el presupuesto público se nutre de impuestos y es limitado.
- Reconocer los pilares del Estado del bienestar y los principales servicios públicos.
- Tomar decisiones de reparto justificando prioridades con argumentos.
- Reflexionar sobre la justicia fiscal: quién paga, cuánto y para qué.
- Defender una postura y escuchar la del resto con respeto.
Pasos
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(5 min) Encuadre. El profesor recuerda de dónde salen los ingresos públicos (impuestos como IRPF e IVA) y en qué se gastan. Reparte a cada “gobierno” sus 100 fichas y el tablero con las 8 partidas:
Partida de gasto público Sanidad Educación Pensiones y ayudas sociales Seguridad (policía, bomberos) Carreteras y transporte Medio ambiente Cultura y deporte Ahorro / reserva para imprevistos -
(15 min) El reparto. Cada gobierno coloca sus 100 fichas en las partidas según sus prioridades. Tienen que gastar exactamente 100. Anotan en una frase por qué han puesto más en unas que en otras.
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(10 min) El imprevisto. El profesor saca una tarjeta de imprevisto para todos los gobiernos: “Una ola de calor colapsa los hospitales” o “Una riada destroza tres carreteras”. Cada gobierno debe mover 15 fichas de donde quiera para responder. ¿De qué partida las quitan? Eso muestra qué consideran prescindible.
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(20 min) El debate. Cada gobierno escribe su reparto en la pizarra. Se ven las diferencias y empieza el debate moderado:
- ¿Por qué un gobierno ha puesto el doble en sanidad que otro?
- ¿Es justo recortar en cultura para reforzar seguridad?
- Si subimos los impuestos, hay más fichas, pero ¿quién las paga? Aquí entra la progresividad: ¿es justo que quien más gana aporte un porcentaje mayor?
- ¿Qué pasaría si mucha gente no pagara impuestos (fraude fiscal)? Menos fichas para todos.
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(5 min) Cierre. Cada estudiante escribe una conclusión: “Si yo gobernara, la partida que nunca recortaría sería ______, porque ______”, y una idea que le haya hecho cambiar de opinión durante el debate.
Para el profesorado
No hay reparto correcto: lo valioso es la justificación. El imprevisto es la parte clave, porque obliga a renunciar a algo y conecta con la escasez de la Unidad 1. El debate sobre progresividad y fraude fiscal puede dar mucho de sí; mantén el respeto y evita que se convierta en discusión partidista: el foco es cómo se decide el gasto con dinero limitado, no qué partido tiene razón.
Evaluación
| Criterio | Descripción | Peso |
|---|---|---|
| Reparto justificado | Asigna las 100 fichas con argumentos coherentes | 30 % |
| Respuesta al imprevisto | Reasigna fichas explicando qué prioriza y qué sacrifica | 20 % |
| Calidad de los argumentos | Defiende prioridades y conecta con justicia fiscal | 25 % |
| Escucha y respeto | Atiende a otros gobiernos y debate sin descalificar | 15 % |
| Conclusión personal | Formula una conclusión razonada sobre el gasto público | 10 % |