El reto
Cada año, un país decide quién paga impuestos, cuánto y sobre qué. Detrás de esa decisión técnica hay una pregunta que no es técnica en absoluto: ¿qué es un reparto justo? Quien gana mucho, ¿debe pagar proporcionalmente lo mismo que quien gana poco, o bastante más? ¿Tiene el Estado derecho a tomar parte de lo que alguien ha ganado legítimamente para dárselo a otro? ¿O tiene el deber de hacerlo?
En este proyecto vais a diseñar el sistema de impuestos de una sociedad imaginaria. Pero con una condición que lo cambia todo: lo haréis sin saber qué lugar ocuparéis en esa sociedad. No sabéis si naceréis ricos o pobres, sanos o enfermos, con talento valorado por el mercado o sin él. Esa es la idea del velo de la ignorancia de John Rawls, y vais a tomárosla en serio. Al final, tendréis que defender vuestro sistema fiscal con una disertación que explique no solo cómo funciona, sino por qué es justo.
Qué aporta cada materia
-
Economía pone los instrumentos del reparto: cómo funciona un sistema fiscal real, qué diferencia hay entre un impuesto progresivo (el tipo sube con la renta, como el IRPF), uno proporcional y uno regresivo (que pesa más sobre quien menos tiene, como tiende a hacer el IVA), y qué papel juega la política fiscal en sostener el Estado del bienestar. Aporta también el porqué de la intervención: el mercado, aun funcionando perfectamente, no produce un reparto justo —solo un reparto eficiente—, y eficiencia y equidad no son lo mismo. Y aporta la advertencia prudente: la curva de Laffer recuerda que subir tipos sin medida puede reducir la recaudación, de modo que la justicia se diseña con restricciones reales.
-
Filosofía pone la pregunta y los marcos para responderla. John Rawls propone imaginar qué reglas elegiríamos para una sociedad si tuviéramos que decidirlas tras un velo de la ignorancia, sin saber qué posición ocuparemos en ella. Su tesis: elegiríamos de forma que las desigualdades solo se aceptan si benefician también a los que están peor —el principio de diferencia—. Frente a él, Robert Nozick sostiene que una distribución es justa si resulta de adquisiciones y transferencias legítimas, sin importar el patrón final: redistribuir por la fuerza lo que alguien ha ganado limpiamente viola su libertad, y el Estado debe ser mínimo. El choque Rawls-Nozick es el corazón del debate moderno sobre la justicia: ¿prima la igualdad de oportunidades o la libertad sobre lo propio? El proyecto no lo resuelve; obliga a posicionarse con argumentos.
Cómo se desarrolla
- El velo de la ignorancia: la experiencia1 sesión
Antes de cualquier teoría, se hace el experimento. Cada equipo recibe la tarea de repartir un presupuesto y unos impuestos para una sociedad, sabiendo que después se les asignará por sorteo un perfil (rentas altas, medias, bajas, persona dependiente). Deciden primero a ciegas. Solo después se les revela el experimento original de Rawls y se compara su intuición con su propuesta.
- Leer a Rawls y a Nozick1-2 sesiones
Cada equipo trabaja una selección de textos breves: Rawls sobre la posición original y el principio de diferencia, Nozick sobre la teoría de los títulos y el ejemplo de Wilt Chamberlain. Anotan en una tabla: qué considera justo cada autor, qué papel da al Estado, qué objeción haría cada uno al otro.
- El taller de impuestos1 sesión
Con apoyo de la materia de economía, el equipo aprende las piezas reales: tramos del IRPF, impuestos directos e indirectos, qué significa que un impuesto sea progresivo o regresivo, y cómo se financia el Estado del bienestar. Sobre un caso numérico sencillo comprueban quién paga qué con distintos diseños.
- Diseñar el sistema fiscal1 sesión
El equipo elige explícitamente una posición filosófica (rawlsiana, nozickiana o una postura propia razonada) y diseña su sistema fiscal en coherencia con ella: qué se grava, con qué tipos, con cuánta progresividad y a qué destina lo recaudado. Cada decisión debe poder justificarse con un argumento, no con una preferencia.
- Redactar la disertacióntrabajo en casa o sesión corta
El equipo redacta una disertación filosófica que defiende su sistema: presenta la tesis sobre qué es un reparto justo, expone el sistema fiscal que se deriva de ella, anticipa la objeción de la postura contraria (si son rawlsianos, la de Nozick, y viceversa) y le responde.
- Defensa y réplica1 sesión
Cada equipo defiende su propuesta en cinco minutos y recibe una réplica preparada por otro equipo que parte de la teoría opuesta. Se cierra comparando: ¿qué sistemas se parecen más a los reales? ¿Dónde estaba el desacuerdo de fondo: en los hechos económicos o en los valores?
El producto final
Una propuesta de sistema fiscal —tipos, tramos, impuestos directos e indirectos y destino del gasto— acompañada de una disertación razonada que la justifica desde una teoría de la justicia distributiva explícitamente asumida. El equipo defiende su propuesta oralmente y responde a la réplica de un grupo que parte de la posición contraria.
No se evalúa qué sistema es «el correcto»: ni Rawls ni Nozick ganan por decreto del aula. Se evalúa que el grupo reconstruya con honestidad ambas teorías, maneje con rigor los conceptos fiscales y construya una propuesta donde cada decisión técnica esté anclada en una razón filosófica coherente —y sepa, además, encajar la objeción más fuerte de quien piensa al revés.