Tiempo estimado de lectura: 18-20 min · Saber LOMLOE: C.2 · Antes de empezar: ninguna unidad especial; basta con saber sumar, restar y calcular porcentajes.

Al acabar esta unidad sabrás:

  • Elaborar un presupuesto personal mensual distinguiendo ingresos, gastos fijos y gastos variables, y aplicar la regla 50-30-20.
  • Distinguir el interés simple del compuesto y explicar por qué empezar a ahorrar joven es desproporcionadamente más rentable.
  • Diferenciar TIN y TAE y saber por qué la ley obliga a publicar la TAE.
  • Identificar las seis fuentes de financiación disponibles para un proyecto emprendedor en España.
  • Comparar ventajas e inconvenientes del ahorro propio, el crédito bancario y el crowdfunding para un mismo proyecto.

A los 15 o 16 años casi nadie tiene una nómina, pero todo el mundo tiene dinero entrando y saliendo: una paga, lo que se gana cuidando a un hermano, un trabajo de verano, lo que se gasta en el bocadillo del recreo, en datos del móvil, en una camiseta. La diferencia entre quienes llegan a final de mes con margen y quienes lo viven con angustia raras veces es cuánto ganan: es cuánto controlan a dónde va. Esta unidad enseña dos cosas conectadas. Primero, cómo se ordena el dinero personal con un presupuesto y por qué el ahorro a largo plazo, gracias al interés compuesto, es mucho más potente de lo que parece. Y segundo, cuando uno se plantea poner en marcha un proyecto propio, qué fuentes de financiación existen en España más allá del clásico “ir al banco” para conseguir el dinero que aún no se tiene.

El currículo oficial agrupa este bloque bajo el saber C.2 — pressupost personal i de projecte i fonts de finançament. Lo abordamos en cuatro pasos: presupuesto personal mensual, interés simple frente a compuesto, costes reales de un préstamo (TIN y TAE) y, finalmente, las seis fuentes principales de financiación de un proyecto emprendedor.

El presupuesto personal: ingresos, gastos fijos y gastos variables

Un presupuesto no es más que una hoja en la que se anota qué dinero entra y qué dinero sale en un periodo determinado, normalmente un mes. La utilidad no está en la hoja: está en que ver el dinero por escrito cambia las decisiones. Mucha gente está convencida de que apenas gasta en café o en suscripciones hasta que suma un mes y descubre que son 70 €.

Los ingresos

Los ingresos son todo el dinero que entra. En la vida de un estudiante de 4º de ESO suelen ser tres tipos:

  • Paga regular que dan los padres semanal o mensualmente.
  • Ingresos ocasionales por trabajos pequeños: cuidar a hermanos, ayudar en casa, clases particulares, trabajos puntuales fines de semana.
  • Ingresos extraordinarios: un cumpleaños, una comunión, regalos en metálico, un trabajo de verano que da 400-600 € en julio y agosto.
  • Becas y ayudas: beca de transporte, beca de comedor, beca de libros. Aunque no llegan directamente al bolsillo, liberan gasto familiar y conviene anotarlas para tener foto completa.

Los gastos fijos

Los gastos fijos son los que se repiten cada mes prácticamente con el mismo importe, hayas hecho lo que hayas hecho. Para un estudiante son normalmente pocos pero importantes: la cuota del móvil (15-25 €/mes habitualmente), el abono de transporte si lo paga uno mismo, la cuota del gimnasio o del club deportivo, una suscripción a Spotify o Netflix si está a tu cargo, una academia de inglés.

La característica clave del gasto fijo es que se decide una vez y luego sangra cada mes. Por eso conviene revisarlo dos veces al año: una cuota de 19,99 €/mes que ya no usas son 240 € al año tirados.

Los gastos variables

Los gastos variables dependen de lo que hagas: salir a comer, ropa, regalos, libros, ocio, viajes. Aquí está el margen real de decisión mensual. Quien lleva un presupuesto descubre rápido dos cosas: que los gastos variables son más altos de lo que pensaba y que los pequeños gastos cotidianos (cafés, snacks, micropagos en juegos) suman más que las compras grandes que recordamos perfectamente.

El ahorro

El ahorro es la diferencia entre ingresos y gastos cuando es positiva. No es lo que sobra al final del mes —si esperas al final, no sobra nunca— sino una cantidad que se aparta al principio, en cuanto entra el ingreso. La regla práctica más conocida es la regla 50-30-20, popularizada por la senadora estadounidense Elizabeth Warren en el libro All Your Worth (2005):

  • 50 % para necesidades (gastos fijos imprescindibles).
  • 30 % para deseos (ocio, caprichos, gastos variables no esenciales).
  • 20 % para ahorro.

Para un estudiante con ingresos pequeños la regla es ambiciosa, pero el principio es el mismo: el ahorro se aparta primero, no se deja para el final.

Conjunto de huchas de cerámica de distintos colores agrupadas, símbolo tradicional del ahorro doméstico.
La hucha sigue siendo la imagen mental del ahorro: meter algo dentro antes de que el dinero encuentre una salida. La forma cambia —cuenta remunerada, sobre, app— pero el principio (apartar primero) no. Foto: Abraham, CC0 vía Wikimedia Commons
Regla 50-30-20 para presupuestar el sueldo Barra horizontal dividida en tres segmentos: 50% necesidades, 30% deseos y 20% ahorro/inversión, con ejemplos de gasto debajo de cada bloque. REPARTO MENSUAL DEL SUELDO NETO 100 % = SUELDO NETO 50 % NECESIDADES 30 % DESEOS 20 % AHORRO 0 % 50 % 80 % 100 % Necesidades Alquiler o hipoteca Comida básica Suministros y transporte Móvil e internet Seguros obligatorios Deseos Ocio y restaurantes Ropa no esencial Suscripciones (Netflix...) Viajes Capricho del mes Ahorro Fondo emergencia Inversión a largo Amortizar deudas Objetivos vitales (coche, máster...) Si los gastos fijos se comen más del 50 %, no es problema de presupuesto: es problema de ingresos o de vivienda. Sin el 20 % de ahorro, cualquier imprevisto se convierte en deuda.
Regla 50-30-20 para presupuestar un sueldo (Warren).
Ejercicio resuelto 7.1

Presupuesto mensual de una estudiante de 17 años

Enunciado

Marta tiene 17 años, estudia 1.º de Bachillerato y los fines de semana trabaja en una cafetería 8 horas al sábado, por lo que cobra 400 €/mes en mano. Sus padres no le dan paga adicional pero le pagan el abono de transporte. Sus gastos mensuales son:

  • Cuota móvil: 18 €
  • Suscripción Spotify familiar: 5 €
  • Gimnasio: 30 €
  • Salidas (cine, comer fuera, café): unos 90 €/mes
  • Ropa y caprichos: unos 70 €/mes
  • Regalos para amigos y familia: unos 25 €/mes

¿Qué presupuesto tiene Marta? ¿Cuánto puede ahorrar y se ajusta a la regla 50-30-20?

Solución

  1. Ingresos: 400 € (el abono de transporte no entra porque lo paga la familia, pero lo anotamos como “in-kind” para tener foto completa).
  2. Gastos fijos: 18 + 5 + 30 = 53 € → 13,3 % de los ingresos.
  3. Gastos variables: 90 + 70 + 25 = 185 € → 46,3 % de los ingresos.
  4. Total gastos: 53 + 185 = 238 €.
  5. Ahorro potencial: 400 − 238 = 162 € → 40,5 % de los ingresos.
  6. Comparación con 50-30-20: la regla diría 200 € a necesidades, 120 € a deseos, 80 € a ahorro. Marta gasta mucho menos en necesidades (53 € en lugar de 200 €), bastante más en deseos (185 € frente a 120 €) y puede ahorrar bastante más que el 20 % (40,5 % frente al 20 % de la regla).
  7. Lectura: Marta está en una buena posición. Si decide ahorrar los 162 € cada mes, en un año tendría 1.944 € sin contar intereses. Si los deja en una cuenta remunerada al 2 % anual, al final del año tendría unos 1.965 €. Suficiente para un viaje, un curso o el primer mes alquilando una habitación si se independiza.

Interés simple e interés compuesto

Cuando el dinero ahorrado se mete en una cuenta, un depósito o se invierte en algo, genera intereses: una cantidad adicional que se suma al ahorro original. Existen dos formas distintas de calcular esos intereses, y la diferencia entre ambas es la razón por la que empezar a ahorrar joven es desproporcionadamente más rentable que empezar tarde.

Billetes y monedas de euro extendidos sobre una superficie, mostrando varias denominaciones de la moneda única europea.
Los billetes y monedas son solo una cara del dinero. La otra —la que de verdad multiplica el ahorro— son los intereses que ese dinero genera cuando se queda quieto el tiempo suficiente. Foto: Avij, dominio público vía Wikimedia Commons

Interés simple

Los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial, sin contar los intereses ya generados. La fórmula básica es:

Interés simple = Capital × tipo de interés × tiempo

Por ejemplo, 100 € al 10 % anual durante 5 años: 100 × 0,10 × 5 = 50 € de intereses. Al final tendríamos 150 €.

Interés compuesto

Los intereses generados cada año se suman al capital y empiezan a generar intereses ellos mismos al año siguiente. Es lo que llaman “los intereses de los intereses”. La fórmula es:

Capital final = Capital inicial × (1 + tipo)^años

Mismo ejemplo: 100 € al 10 % anual durante 5 años con interés compuesto: 100 × (1,10)^5 = 100 × 1,6105 = 161 €. Solo 11 € más que el simple… a 5 años.

Por qué importa tanto el tiempo

La gran diferencia aparece cuando el plazo crece. A 30 años, 100 € al 10 %:

PlazoInterés simpleInterés compuesto
5 años150 €161 €
10 años200 €259 €
20 años300 €673 €
30 años400 €1.745 €

A 30 años, el compuesto multiplica por más de 17 veces el capital inicial, frente a un mero cuádruple del simple. El tiempo es la variable más poderosa del ahorro, mucho más que la cantidad mensual. Quien ahorra 50 €/mes desde los 18 años termina con mucho más dinero que quien ahorra 200 €/mes desde los 40, aunque haya aportado menos.

Interés simple frente a interés compuesto Crecimiento de 100 euros al 10 % anual durante 30 años. La línea del interés simple crece de forma recta hasta 400 euros; la del interés compuesto se curva hacia arriba y supera los 1.700 euros, mostrando que el plazo es la variable más poderosa del ahorro. 100 € AL 10 % ANUAL · CRECIMIENTO A 30 AÑOS 0 5 10 15 20 25 30 0 € 400 € 800 € 1.200 € 1.600 € AÑOS TRANSCURRIDOS CAPITAL ACUMULADO Los intereses se calculan siempre sobre el capital inicial (100 €), así que cada año se suma la misma cantidad fija. Por eso crece en línea recta. Cada año los intereses se suman al capital y el año siguiente también generan intereses («interés sobre interés»). Por eso la curva se dispara: es la fuerza que hace crecer el ahorro a largo plazo, y también la deuda de las tarjetas. Interés simple 400 € Interés compuesto 1.745 € Mismo dinero, mismo interés: a 30 años el compuesto multiplica por más de 4 lo que da el simple.
100 € al 10 % anual: la línea del interés simple crece recta hasta 400 €; la del compuesto se dispara hasta 1.745 € a 30 años.
Ejercicio resuelto 7.2

100 € durante 30 años al 5 % compuesto

Enunciado

Imagina que metes 100 € en una cuenta de inversión que genera un 5 % anual y los dejas ahí, sin tocarlos, durante 30 años, reinvirtiendo siempre los intereses (interés compuesto). ¿Cuánto dinero tendrás al final?

Solución

  1. Aplicamos la fórmula del interés compuesto: Capital final = 100 × (1,05)^30.
  2. Calculamos (1,05)^30 ≈ 4,3219.
  3. Capital final ≈ 432,19 €.
  4. Lectura: sin haber hecho nada (sin trabajar, sin aportar nada más), tu dinero se ha multiplicado por 4,3 gracias al tiempo y al interés compuesto.
  5. Si en lugar de 30 años fueran 40, (1,05)^40 ≈ 7,0400704 €. Solo 10 años más añaden 272 € adicionales al resultado.
  6. Si en lugar de 100 € hubieras aportado 100 € cada año durante 30 años (un total de 3.000 € aportados), el capital final con interés compuesto al 5 % sería de aproximadamente 6.644 €: más del doble del dinero que tú pusiste, sin haber hecho nada más que dejarlo.

El coste real de un préstamo: TIN y TAE

Cuando se pide un préstamo —y antes o después casi todo el mundo lo hace: para estudiar, para una moto, para un coche, para una vivienda, para arrancar un proyecto— el banco no presta el dinero gratis: cobra intereses y suele añadir comisiones. El precio real del préstamo no es solo el tipo de interés que aparece en grande en la publicidad.

Fachada del edificio sede del Banco de España en la Plaza de Cibeles de Madrid, con su característica esquina chaflán y cúpula.
Sede del Banco de España en la Plaza de Cibeles (Madrid). Desde aquí se emite la regulación —como la Circular 5/2012— que obliga a las entidades a publicar la TAE junto al TIN cada vez que se anuncia un préstamo. Foto: Luis García, CC BY-SA 2.5 vía Wikimedia Commons

Tipo de Interés Nominal (TIN)

El TIN es el porcentaje anual de interés que el banco aplica al capital prestado. Si pides 10.000 € a un TIN del 6 %, en un año pagarías 600 € de intereses sobre el capital pendiente. Es el dato que las entidades publicitan en grande porque es el más bajo.

Tasa Anual Equivalente (TAE)

La TAE es el coste real total del préstamo, incluyendo el TIN, las comisiones (apertura, estudio, cancelación) y el plazo de pago. Es la cifra que de verdad permite comparar dos préstamos. Por eso la ley española obliga a publicarla siempre que se anuncie un préstamo o depósito, normalmente al lado del TIN en letra más pequeña.

Dos préstamos con el mismo TIN pueden tener TAE muy distintas si uno cobra comisión de apertura del 1 % y el otro del 3 %. La regla práctica al comparar: mira solo la TAE, ignora el TIN. El TIN sirve a la publicidad; la TAE sirve a tu bolsillo.

Las seis fuentes de financiación de un proyecto

Cuando una persona decide poner en marcha un proyecto emprendedor —desde una pequeña tienda online hasta un bar, un taller, una app— casi nunca tiene todo el dinero que necesita. Existen seis grandes fuentes de financiación a las que recurrir, cada una con sus ventajas e inconvenientes.

1. Ahorro propio (autofinanciación)

El dinero que el propio emprendedor ha ahorrado durante años. Es la fuente más barata (sin intereses, sin devoluciones) y la que conserva todo el control del proyecto. Tiene una limitación obvia: el alcance es limitado, especialmente a los 20-25 años cuando todavía no se ha ahorrado mucho. Y conviene no usarlo todo: dejar siempre un colchón de seguridad para imprevistos personales (al menos 3-6 meses de gastos).

2. Family & Friends (FFF)

Aportaciones de familia y amigos cercanos —“friends, family and fools”, como dice el dicho americano—. Suele ser dinero rápido, flexible y barato (a veces sin intereses, con devolución cuando se pueda). La gran ventaja es la velocidad y la confianza. La gran trampa: se pone en juego una relación personal. Si el negocio sale mal y no puedes devolver el dinero a tu tío, no es solo dinero perdido: es una comida familiar tensa cada Navidad durante diez años.

Regla práctica: si recurres a FFF, formaliza por escrito (un documento simple basta) las condiciones de la operación: importe, plazo, intereses si los hay, qué pasa si el negocio fracasa. Convertir el favor en contrato protege la relación.

3. Crédito bancario y microcréditos

El banco presta dinero a cambio de intereses (TIN y comisiones que se reflejan en la TAE) y exige normalmente garantías: avales personales, hipoteca sobre algún bien, o un plan de empresa muy sólido. Para proyectos pequeños y para personas jóvenes existen microcréditos, préstamos de cantidades modestas (típicamente entre 3.000 € y 30.000 €) con condiciones más accesibles.

En España, el Instituto de Crédito Oficial (ICO) ofrece líneas específicas de microcrédito para jóvenes emprendedores, autónomos y pymes, mediadas por la banca tradicional con garantía pública. Los microcréditos suelen tener tipos de interés algo más altos que un préstamo grande, pero los procesos son más rápidos y exigen menos avales.

4. Crowdfunding

Una multitud de pequeños aportantes financia un proyecto a través de una plataforma digital. Existen cuatro variantes:

  • De recompensa (Verkami, Goteo, Kickstarter): los aportantes reciben el producto o algún reconocimiento cuando el proyecto se materialice. Ideal para proyectos culturales, editoriales, juegos, productos físicos novedosos.
  • De donación (GoFundMe, Migranodearena): aportación sin contrapartida material. Para causas sociales, ONG, emergencias personales.
  • De préstamo o crowdlending (MyTripleA, October): los aportantes prestan dinero esperando devolución con intereses. Funciona como un préstamo bancario pero financiado por particulares.
  • De inversión o equity crowdfunding (Crowdcube, Capital Cell): los aportantes reciben participaciones de la empresa. Para startups con potencial de crecimiento.

Además del dinero, el crowdfunding valida el mercado: si nadie aporta, probablemente nadie comprará. En España, Verkami se ha convertido en referencia para proyectos culturales, y Goteo para proyectos sociales y de código abierto.

5. Ayudas públicas y subvenciones

España tiene un ecosistema amplio de ayudas para jóvenes emprendedores y autónomos. Las más conocidas son:

  • Tarifa Plana de autónomos: cuota reducida de 80 €/mes durante 12 meses (ampliables a 24 si los ingresos no superan el SMI), frente a los más de 300 € de cuota completa. Es la ayuda más usada en España para arrancar como autónomo.
  • Plan de Empleo Joven y Garantía Juvenil: ayudas y bonificaciones específicas para menores de 30 años inscritos en el sistema, gestionadas por SEPE y comunidades autónomas.
  • Líneas ICO y ENISA (préstamos participativos para jóvenes emprendedores hasta 75.000 €, sin avales personales).
  • Ayudas autonómicas: cada CCAA tiene sus propias líneas (LABORA en la Comunidad Valenciana, IDEA en Andalucía, Lanbide en País Vasco, etc.).
  • Kit Digital: ayuda específica para digitalizar pequeños negocios, con bonos de entre 2.000 y 12.000 €.

Las ayudas suelen tener condiciones mejores que la banca privada, pero los procesos de solicitud son largos y exigentes, con documentación abundante y plazos a veces de varios meses.

6. Business angels

Inversores particulares con experiencia y capital propio que invierten en proyectos en fase inicial a cambio de un porcentaje de la empresa. Aportan tres cosas: dinero (típicamente entre 25.000 € y 250.000 €), contactos en su sector y mentoría estratégica. Suelen ser empresarios jubilados o directivos con dinero ahorrado que disfrutan acompañando proyectos jóvenes.

Es una fuente reservada a proyectos con alto potencial de crecimiento (no para abrir una papelería de barrio), porque el inversor entra esperando multiplicar su dinero en pocos años. En España existen redes organizadas como AEBAN (Asociación Española de Business Angels) y eventos como South Summit, BBVA Open Innovation o los Demo Days de las aceleradoras (Lanzadera, Wayra, Bind).

Comparar fuentes: ahorro propio, banco y crowdfunding

Para un mismo proyecto, las tres fuentes más probables que un joven emprendedor barajará son ahorro propio, banco y crowdfunding. La elección no es solo de coste: cada una cambia el tipo de proyecto que sale del proceso.

FuenteVentajasInconvenientes
Ahorro propioSin coste, sin devolución, control total.Cantidad limitada, riesgo personal alto si fracasa.
Crédito bancarioCantidades mayores, no se pierde propiedad.Hay que devolver con intereses pase lo que pase, exige avales y plan sólido.
Crowdfunding (recompensa)No se devuelve, valida el mercado, genera comunidad.Mucho trabajo de comunicación, hay que entregar el producto, riesgo reputacional si fallas.

La elección depende de qué necesita el proyecto: si solo necesita poco dinero y rápido, ahorro propio. Si necesita una cantidad importante y hay un plan viable, banco. Si lo que produce el proyecto puede prevenderse y hay potencial de comunidad, crowdfunding.

Presupuesto personal

Cómo armar tu presupuesto mensual en 5 pasos

  1. Anota tus ingresos reales del último mes. Paga, trabajos, becas, ayudas. No el ingreso “típico” idealizado, sino el real del último mes que pasó. Mejor en una hoja de cálculo o app (Fintonic, Monefy, una hoja simple en Excel/Google Sheets sirve perfectamente).
  2. Lista los gastos fijos del mes. Móvil, transporte, suscripciones, gimnasio, academia. Sé exhaustivo: las suscripciones olvidadas son el agujero más habitual.
  3. Revisa los movimientos de un mes entero para sacar gastos variables. Mira tu cuenta o tu Bizum hacia atrás 30 días. Categoriza: comida fuera, ropa, ocio, regalos, transporte ocasional, micropagos. Aceptarás algunos importes con sorpresa: anótalos igual.
  4. Calcula la diferencia (ahorro real). Ingresos − gastos fijos − gastos variables = ahorro mensual real. Si es negativo, llevas tres meses perdiendo dinero sin saberlo y conviene mirar dónde recortar antes de pedir más.
  5. Fija un objetivo de ahorro y aplícalo al principio del mes siguiente. Si la regla 50-30-20 te resulta inalcanzable, empieza por un 10 %. Lo importante no es el porcentaje exacto: es automatizar la transferencia el día que entra el ingreso, para no decidirlo cada mes.

Glosario

  • Presupuesto: hoja donde se anota qué dinero entra y qué dinero sale en un periodo, normalmente un mes.
  • Gasto fijo: gasto que se repite cada mes prácticamente con el mismo importe (móvil, gimnasio, suscripciones).
  • Gasto variable: gasto que depende de lo que hagas cada mes (salir, ropa, ocio, regalos).
  • Regla 50-30-20: reparto orientativo del dinero: 50 % necesidades, 30 % deseos, 20 % ahorro.
  • Ahorro: diferencia positiva entre ingresos y gastos. Se aparta al principio, no al final del mes.
  • Interés simple: intereses calculados siempre sobre el capital inicial, sin acumular.
  • Interés compuesto: intereses que se suman al capital y generan nuevos intereses (“los intereses de los intereses”).
  • TIN (Tipo de Interés Nominal): porcentaje anual de interés que el banco aplica al capital prestado. Es el dato que se anuncia en grande.
  • TAE (Tasa Anual Equivalente): coste real total de un préstamo incluyendo intereses, comisiones y plazo. Es la cifra que sirve para comparar.
  • Crowdfunding: financiación de un proyecto mediante muchas pequeñas aportaciones a través de una plataforma digital.
  • Business angel: inversor particular con experiencia que aporta dinero, contactos y mentoría a proyectos en fase inicial a cambio de un porcentaje de la empresa.
  • Tarifa Plana de autónomos: cuota reducida de la Seguridad Social (en torno a 80 €/mes) durante los primeros meses de actividad como autónomo.

Para profundizar

Recursos accesibles y gratuitos para seguir aprendiendo sobre dinero personal y financiación:

  • Finanzas para Todos (finanzasparatodos.es) — portal oficial del Banco de España y la CNMV con guías sencillas, simuladores y consejos de ahorro. La fuente más fiable y sin publicidad para educarse financieramente en España.
  • OCU — sección de dinero y derechos (ocu.org) — la Organización de Consumidores y Usuarios publica comparativas de cuentas, préstamos y consejos prácticos para no caer en trampas bancarias.
  • “El interés compuesto explicado” — busca vídeos cortos de divulgación financiera en español (canales como “Value School” o “El Club de Inversión” tienen explicaciones de 5-10 minutos). Ver el efecto del tiempo en una gráfica ayuda a interiorizarlo.
  • Verkami y Goteo (verkami.com · goteo.org) — las dos plataformas españolas de crowdfunding de referencia. Explorar proyectos reales ya financiados enseña qué funciona y qué no en una campaña.

Preguntas para reflexionar

Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o pensar al cerrar la unidad:

  1. ¿Crees que con tus ingresos actuales (paga, trabajillos) podrías apartar un 20 % cada mes? Si no, ¿qué porcentaje sería realista para ti hoy?
  2. El interés compuesto premia muchísimo empezar pronto. ¿Por qué crees que casi nadie empieza a ahorrar joven aunque sepa esto? ¿Qué te lo impediría a ti?
  3. Imagina que quieres montar un pequeño proyecto que cuesta 2.000 €. De las seis fuentes de financiación, ¿cuáles tres elegirías y por qué? ¿Qué riesgo asumes con cada una?

Conexión con el proyecto capstone

Cuando llegue el momento de diseñar vuestro proyecto emprendedor (Unidades 9 y 10), tendréis que entregar dos documentos económicos: un presupuesto inicial estimando qué dinero hace falta para arrancar (material, licencias, primer mes de gastos) y una propuesta de financiación explicando de qué fuentes vais a sacar ese dinero, con argumentos. Esta unidad os ha dado el vocabulario y los criterios. La Unidad 8, la siguiente, baja al detalle de la economía personal del día a día: nómina, IRPF y tipos de contrato, lo que cobraréis y lo que os descontarán cuando empecéis a trabajar.

Bibliografía

  1. Banco de España. Finanzas para Todos — portal de educación financiera del Banco de España y la CNMV. https://www.finanzasparatodos.es
  2. Banco de España. Circular 5/2012, de 27 de junio, sobre transparencia de los servicios bancarios y responsabilidad en la concesión de préstamos (obligación de publicar la TAE).
  3. Warren, E. y Tyagi, A. W. (2005). All Your Worth: The Ultimate Lifetime Money Plan. Free Press. (origen de la regla 50-30-20).
  4. Instituto de Crédito Oficial (ICO). Líneas de financiación para autónomos y emprendedores. https://www.ico.es
  5. ENISA — Empresa Nacional de Innovación. Líneas Jóvenes Emprendedores. https://www.enisa.es
  6. Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Tarifa Plana de autónomos — información oficial sobre cuota reducida.
  7. Verkami y Goteo. Memorias anuales y estadísticas públicas de proyectos financiados. https://www.verkami.com · https://www.goteo.org
  8. Mishkin, F. S. (2019). The Economics of Money, Banking, and Financial Markets (12.ª ed.). Pearson. (Capítulos introductorios sobre el dinero, los tipos de interés y el sistema financiero.)
Tus apuntes

Notas de esta unidad

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