Tiempo estimado de lectura: 45-50 min · Saberes LOMLOE: C.4, E.1, E.2, E.3, E.4, E.5 · Pre-requisitos: todo el curso (esta es la unidad de cierre que integra los cinco bloques).
Al acabar esta unidad sabrás:
- Aplicar la ventaja comparativa de Ricardo a un caso numérico de dos países y dos bienes.
- Distinguir libre comercio y proteccionismo con sus instrumentos y argumentos a favor y en contra.
- Describir la arquitectura de la UE y de la UEM, incluyendo el Eurosistema y NextGenerationEU.
- Analizar tres retos contemporáneos —digitalización, transición ecológica, demografía y pensiones— con datos de la economía española.
- Comparar crecimiento, economía circular, economía ecológica y decrecimiento como respuestas a la sostenibilidad.
- Conectar los Objetivos de Desarrollo Sostenible con políticas económicas concretas españolas y europeas.
- Reconstruir el mapa completo del curso y verificar, con la lista de cierre, qué capacidades has adquirido.
Cerramos el curso con la unidad que mira más lejos. Hasta ahora hemos estudiado cómo los hogares deciden (Bloque A), cómo se forman los precios y por qué a veces fallan los mercados (Bloque B), cómo se mide y se gestiona una economía nacional entera (Bloques C y D). Esta última unidad sale del marco estatal y observa la economía como un sistema interconectado: bienes que viajan por contenedores entre continentes, capitales que se mueven a la velocidad de la luz, ideas y trabajadores que cruzan fronteras, instituciones supranacionales que dictan reglas comunes para 27 países.
El currículo (RD 243/2022) condensa aquí dos bloques: el saber C.4 sobre comercio internacional e integración europea, y todo el Bloque E sobre los retos del siglo XXI —globalización, revolución digital, sostenibilidad ecológica, demografía, desigualdad—. Es mucho temario, y deliberadamente. La intención no es que el alumnado memorice cada institución de la UE ni cada uno de los 17 ODS, sino que termine el curso con un mapa mental razonable de dónde está su economía y hacia dónde apunta.
Conviene avisarlo desde el principio: muchas de las cuestiones de esta unidad están abiertas. ¿Es el libre comercio bueno o malo? ¿Es la digitalización una oportunidad o una amenaza para el empleo? ¿Hay que seguir creciendo o hay que decrecer? Estas preguntas no admiten respuestas únicas porque mezclan evidencia técnica con juicios de valor. El objetivo del manual es darte la evidencia ordenada y los argumentos principales de cada posición; la posición la eliges tú.
El curso como mapa: cinco bloques, doce unidades, una mirada
Antes de abrir el último temario, conviene mirar atrás y ver el curso entero como un mapa de cinco bloques cuyas piezas encajan ahora en una sola forma de pensar la economía:
- Bloque A — Decidir bajo escasez (Units 1-3): la economía como ciencia social, la toma de decisiones (sesgos incluidos) y la planificación financiera personal. Aquí se aprendió a elegir: escasez, coste de oportunidad, FPP, pensamiento marginal.
- Bloque B — El mercado y sus fallos (Units 4-6): oferta y demanda, elasticidad y aplicaciones, y los fallos de mercado. Aquí se aprendió a analizar precios: equilibrio, excedentes, elasticidad, externalidades, bienes públicos, poder de mercado.
- Bloque C — Medir la economía nacional (Units 7-10): agregados e indicadores, modelo AD-AS y ciclos, mercado de trabajo y sistema financiero. Aquí se aprendió a medir y modelizar: PIB, IPC, EPA, AD-AS, paro, dinero, banca.
- Bloque D — Las palancas del Estado (Unit 11): política fiscal y monetaria. Aquí se aprendió a intervenir: gasto e impuestos, multiplicador, déficit y deuda, BCE, control de la inflación.
- Bloque E — Los retos del siglo (Unit 12, esta): globalización, integración europea, digitalización, sostenibilidad, demografía. Aquí se aprende a situar la economía española en el sistema global y a mirar hacia delante.
Esta unidad no añade tantos conceptos nuevos como conecta los anteriores con el mundo real: la ventaja comparativa retoma el coste de oportunidad (U1); la política comercial de la UE retoma los aranceles como impuestos (U11); NextGenerationEU retoma el déficit y la deuda común (U11); la sostenibilidad de las pensiones retoma la demografía del mercado de trabajo (U9) y el Estado del bienestar (U11); el impacto de la IA sobre el empleo retoma el paro estructural (U9). Cerrar el curso es ver el mapa completo.
Comercio internacional: por qué los países intercambian
Lo primero que sorprende cuando se mira el mapa del comercio mundial es cuánto se comercia. En 2024 las exportaciones globales de bienes y servicios superaron los 33 billones de dólares, alrededor de un tercio del PIB mundial (OMC, World Trade Report 2025). Hace setenta años esa cifra era inferior al 10 %. El comercio internacional ha crecido más rápido que la producción durante casi todo el período de posguerra y eso ha cambiado las economías nacionales hasta hacerlas irreconocibles respecto a cómo eran a mitad del siglo XX.
La ventaja absoluta (Smith, 1776)
La primera explicación rigurosa del comercio la dio Adam Smith en La riqueza de las naciones (1776). Su tesis es intuitiva: un país debe especializarse en producir aquello que hace mejor —con menos recursos, con menor coste— y comprar al resto del mundo lo que otros producen mejor. Si Portugal produce vino con menos horas de trabajo que Inglaterra, e Inglaterra produce paño con menos horas que Portugal, ambos países ganan si Portugal se especializa en vino, Inglaterra en paño, y luego intercambian.
A esa diferencia de productividad le llamamos ventaja absoluta. Es la idea con la que justificamos por qué España exporta aceite de oliva (lo producimos con menos coste que casi nadie) y por qué Suiza exporta relojes de precisión (los producen con una calidad que muy pocos pueden igualar).
La ventaja comparativa (Ricardo, 1817)
El problema de la ventaja absoluta es que no explica el caso —muy frecuente— de un país que es mejor que otro en todo. Si Alemania produce mejor que Marruecos tanto coches como naranjas, ¿hay alguna razón para que comercien? La respuesta intuitiva sería no, pero esa intuición es errónea, y demostrarlo es uno de los grandes logros de la economía clásica.
David Ricardo, en Principios de economía política y tributación (1817), demostró que el comercio beneficia a ambos países siempre que tengan distintos costes de oportunidad internos. Lo que cuenta no es quién produce con menos horas absolutas, sino a qué tiene que renunciar internamente cada país para producir cada bien. Cada país debe especializarse en el bien en el que es relativamente más eficiente —su ventaja comparativa—, no necesariamente en el que es absolutamente mejor.
Ventaja comparativa entre dos países y dos bienes
Enunciado
Imaginemos dos países, Norpaís y Surpaís, que producen únicamente dos bienes: trigo y tela. Cada país dispone de 100 horas de trabajo al día. Las productividades son:
| País | Horas para 1 t de trigo | Horas para 1 m de tela |
|---|---|---|
| Norpaís | 2 horas | 4 horas |
| Surpaís | 5 horas | 6 horas |
a) ¿Quién tiene ventaja absoluta en cada bien? b) Calcula el coste de oportunidad de cada bien en cada país y determina la ventaja comparativa. c) Demuestra con un ejemplo numérico que ambos países ganan si se especializan según su ventaja comparativa.
Resolución
a) Ventaja absoluta. Norpaís produce las dos cosas con menos horas que Surpaís (2 < 5 en trigo, 4 < 6 en tela). Tiene ventaja absoluta en los dos bienes. Smith, sin más herramientas, concluiría que no hay comercio posible.
b) Coste de oportunidad. Para producir 1 tonelada de trigo, Norpaís emplea 2 horas que podría haber dedicado a la mitad de un metro de tela (2/4 = 0,5). El coste de oportunidad de 1 t de trigo en Norpaís es 0,5 m de tela. En Surpaís son 5/6 ≈ 0,83 m de tela.
Para producir 1 metro de tela, Norpaís renuncia a 4/2 = 2 t de trigo. Surpaís renuncia a 6/5 = 1,2 t de trigo.
| Bien | Coste oportunidad Norpaís | Coste oportunidad Surpaís | Ventaja comparativa |
|---|---|---|---|
| 1 t trigo | 0,5 m tela | 0,83 m tela | Norpaís |
| 1 m tela | 2 t trigo | 1,2 t trigo | Surpaís |
Norpaís tiene ventaja comparativa en trigo (renuncia a menos tela para producirlo); Surpaís en tela (renuncia a menos trigo).
c) Ganancias del comercio. Sin comercio, supongamos que cada país reparte sus 100 horas mitad y mitad:
- Norpaís: 50 h trigo → 25 t · 50 h tela → 12,5 m.
- Surpaís: 50 h trigo → 10 t · 50 h tela → 8,33 m.
- Mundo total: 35 t de trigo + 20,83 m de tela.
Ahora cada país se especializa completamente en su ventaja comparativa:
- Norpaís: 100 h trigo → 50 t · 0 m tela.
- Surpaís: 100 h tela → 16,67 m · 0 t trigo.
- Mundo total: 50 t de trigo + 16,67 m de tela.
Comparando: hay más trigo (50 > 35) pero menos tela (16,67 < 20,83). Para que ambos ganen hace falta que la especialización no sea total. Si Surpaís dedica 60 h a tela (10 m) y 40 h a trigo (8 t), y Norpaís dedica 90 h a trigo (45 t) y 10 h a tela (2,5 m), tenemos un total mundial de 53 t de trigo y 12,5 m de tela: más trigo y exactamente la misma tela que en autarquía. Con un intercambio voluntario —por ejemplo, Surpaís vende 4 m de tela a Norpaís a cambio de 6 t de trigo— ambos pueden terminar consumiendo más de los dos bienes de lo que consumían sin comercio.
Conclusión. La especialización según ventaja comparativa amplía el conjunto de consumo posible para los dos países. Esa es la base teórica del libre comercio internacional.
Libre comercio y proteccionismo
La teoría de la ventaja comparativa sugiere que el libre comercio aumenta el bienestar agregado. La realidad es que casi ningún país practica libre comercio puro, y todos —incluso los más liberales— mantienen instrumentos proteccionistas. Los principales son:
- Aranceles. Impuestos a las importaciones. Encarecen el producto extranjero y favorecen al productor nacional. Son el instrumento clásico, transparente y fácil de recaudar.
- Cuotas. Límites cuantitativos a la cantidad importada de un bien. Más rígidos que los aranceles porque, suba lo que suba la demanda, la oferta extranjera no puede crecer.
- Subvenciones a la producción nacional. Reducen el coste interno y permiten al productor doméstico competir contra importaciones más baratas. La Política Agraria Común (PAC) europea es el mayor ejemplo histórico.
- Barreras no arancelarias. Normativa técnica, sanitaria, ambiental o burocrática que de facto encarece importar. La UE prohíbe la entrada de pollo lavado con cloro estadounidense alegando seguridad alimentaria; los críticos lo leen como proteccionismo encubierto.
Los argumentos clásicos a favor del proteccionismo son:
- Industria naciente. Un sector recién creado no puede competir con incumbentes internacionales hasta alcanzar escala y experiencia. La protección temporal le da margen para desarrollarse. Es el argumento que justificó la industrialización de Corea del Sur o de China.
- Defensa frente al dumping. Si un país extranjero vende por debajo de coste para destruir competencia local, los aranceles antidumping restablecen condiciones justas.
- Seguridad nacional. Algunos sectores (energía, alimentación, defensa, semiconductores) se consideran estratégicos y conviene no depender por completo de proveedores extranjeros.
- Protección del empleo local. Sectores intensivos en trabajo que competirían con países de salarios bajos pueden desaparecer rápidamente si se abren sin transición.
Los argumentos en contra son igualmente sólidos:
- Pérdida de eficiencia. El proteccionismo impide la especialización según ventaja comparativa y empobrece el conjunto.
- Efecto sobre el consumidor. Quien paga los aranceles es, en último término, el consumidor nacional, vía precios más altos.
- Represalias. Los aranceles de un país provocan aranceles de otros. La guerra comercial Estados Unidos-China iniciada en 2018 acabó costando a las dos economías sin claros vencedores.
- Captura por intereses sectoriales. Las barreras protegen a sectores políticamente bien organizados a costa del resto. Una vez instaladas, son difíciles de retirar.
La Organización Mundial del Comercio
La Organización Mundial del Comercio (OMC) sucedió en 1995 al GATT (1947) como foro multilateral que negocia reglas comunes y arbitra disputas. Sus principios básicos son la cláusula de nación más favorecida (cualquier ventaja concedida a un socio comercial debe extenderse a todos los miembros), el trato nacional (los productos importados deben tratarse igual que los nacionales una vez en el mercado interno) y la reducción progresiva de aranceles mediante rondas de negociación.
La OMC tiene 166 países miembros (con la incorporación de Timor Oriental y Comoras en 2024). Su mayor éxito histórico es haber sostenido un comercio mundial mayoritariamente abierto durante medio siglo. Sus mayores límites: la Ronda de Doha abierta en 2001 nunca se cerró y el órgano de apelación lleva bloqueado desde 2019 por el veto estadounidense a nombrar nuevos jueces. Si el siglo XXI sigue siendo la era del comercio global o vuelve a parecerse al proteccionismo de entreguerras dependerá en buena medida de que estas instituciones se reformen o no.
La Unión Europea: arquitectura e instrumentos
España vive desde 1986 dentro de un experimento institucional sin precedentes: un conjunto de Estados que cede parcial pero significativamente la soberanía sobre comercio, moneda, competencia, agricultura y, cada vez más, política industrial y climática a instituciones comunes. Entender la UE es entender una buena parte del marco económico real del país.
Setenta años de construcción
La integración europea no nació como proyecto económico, sino como proyecto de paz. Tras dos guerras mundiales, Robert Schuman propuso en 1950 poner la producción franco-alemana de carbón y de acero bajo una autoridad común para hacer la guerra entre ambos países materialmente imposible. De ahí salió en 1951 la CECA (Comunidad Europea del Carbón y del Acero), con seis miembros fundadores.
Recorre la línea de tiempo para ver, hito a hito, cómo se pasó de un acuerdo sobre el carbón y el acero a una unión de 27 Estados con moneda común. Pulsa cada hito para desplegar su explicación.
Setenta años de integración europea
El Tratado de París crea la CECA con seis miembros fundadores (Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo). Nace del plan Schuman de 1950: poner el carbón y el acero franco-alemanes bajo una autoridad común para hacer la guerra "materialmente imposible". La integración europea empieza como proyecto de paz, no como proyecto económico.
Se firman los Tratados de Roma, que crean la Comunidad Económica Europea (CEE) —una unión aduanera con libre circulación parcial— y la Euratom para la energía nuclear civil. Es el embrión del mercado común europeo que conocemos hoy.
El 1 de enero de 1986 España se incorpora a la Comunidad Económica Europea junto con Portugal. Ese mismo año se firma el Acta Única Europea, que fija el objetivo de completar el mercado interior en 1993. Desde entonces, la economía española queda integrada en el proyecto europeo.
El Tratado de Maastricht crea la Unión Europea propiamente dicha y sienta las bases de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Define los criterios de convergencia (déficit, deuda, inflación y tipos de interés) que deberán cumplir los países aspirantes a la futura moneda única.
En 1999 el euro entra en vigor como moneda escritural y los tipos de cambio entre las divisas nacionales quedan fijados de forma irrevocable. En 2002 los billetes y monedas en euros sustituyen a las divisas nacionales en doce países: España jubila la peseta.
El Tratado de Lisboa reforma el funcionamiento institucional de la UE: refuerza el Parlamento Europeo, crea la figura del presidente permanente del Consejo Europeo y el Alto Representante para la política exterior, y da carácter vinculante a la Carta de los Derechos Fundamentales.
El Reino Unido abandona la UE tras el referéndum de 2016: es la primera salida de la historia del proyecto. Ese mismo año, en respuesta a la pandemia, la UE aprueba NextGenerationEU y emite deuda común por 750.000 millones de euros. Por primera vez la Unión se endeuda como bloque para financiar a sus Estados miembros.
Hitos de la construcción europea
- 1951 — CECA. Tratado de París. Seis países (Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países Bajos, Luxemburgo) ponen carbón y acero bajo gestión común.
- 1957 — Tratados de Roma. Nace la Comunidad Económica Europea (CEE): unión aduanera + libre circulación parcial. También la Euratom (energía nuclear civil).
- 1986 — Acta Única Europea. Compromiso de completar el mercado interior en 1993. España y Portugal entran ese mismo año.
- 1992 — Tratado de Maastricht. Nace la Unión Europea propiamente dicha y se sientan las bases de la Unión Económica y Monetaria (UEM). Se definen los criterios de convergencia (déficit, deuda, inflación, tipos) que deberán cumplir los aspirantes a la moneda única.
- 1999 — Euro contable. El euro entra en vigor como moneda escritural; los tipos de cambio entre las divisas nacionales quedan fijados irrevocablemente.
- 2002 — Euro físico. Billetes y monedas en euros sustituyen a las divisas nacionales en 12 países. España jubila la peseta.
- 2004-2013 — Gran ampliación al Este. 13 nuevos miembros entran en tres olas (2004: 10 países; 2007: Rumanía y Bulgaria; 2013: Croacia).
- 2020 — Brexit. El Reino Unido abandona la UE tras un referéndum de 2016. Es la primera salida de la historia del proyecto.
- 2020-2026 — NextGenerationEU. En respuesta a la pandemia, la UE emite deuda común por 750.000 millones de euros. Inflexión histórica: por primera vez la Unión se endeuda como bloque para financiar a sus Estados miembros.
Las cuatro libertades del mercado único
El mercado interior europeo se sostiene sobre cuatro libertades, formalmente garantizadas desde 1993:
- Libre circulación de bienes. Una mercancía legalmente producida en un Estado miembro puede venderse en cualquier otro sin aranceles ni controles aduaneros. Lo posibilitan la unión aduanera (un único arancel exterior común) y la armonización de estándares técnicos.
- Libre circulación de servicios. Una empresa española puede prestar servicios en Alemania sin abrir filial allí. Esta libertad ha avanzado menos que la de bienes —los servicios profesionales todavía topan con licencias nacionales— pero ha transformado sectores como telecomunicaciones, transporte aéreo o banca.
- Libre circulación de personas. Cualquier ciudadano de la UE puede vivir, trabajar y estudiar en cualquier Estado miembro. Erasmus, los desplazamientos laborales y la portabilidad de derechos de seguridad social descansan sobre esta libertad. El espacio Schengen elimina además los controles fronterizos internos.
- Libre circulación de capitales. El dinero puede moverse libremente para invertir, comprar inmuebles o financiar empresas. Es la base operativa de la unión bancaria y del mercado único de capitales en construcción.
La Unión Económica y Monetaria
Diecinueve países adoptaron el euro en 1999 (Eslovenia se sumó en 2007, Chipre y Malta en 2008, Eslovaquia en 2009, Estonia en 2011, Letonia en 2014, Lituania en 2015 y Croacia en 2023, alcanzando los actuales 20 miembros de la zona euro). La UEM tiene dos componentes:
- Política monetaria única, gestionada por el Banco Central Europeo (BCE) y el conjunto de bancos centrales nacionales de los países euro (lo que se denomina Eurosistema). El BCE fija los tipos de interés, las operaciones de mercado abierto y las normas de supervisión bancaria comunes. Su mandato primario, fijado en el TFUE, es la estabilidad de precios —entendida como una inflación cercana al 2 % a medio plazo—.
- Coordinación de políticas fiscales, pero no una política fiscal única. Cada Estado mantiene soberanía sobre impuestos y gasto público, sujeto a reglas comunes: déficit inferior al 3 % del PIB, deuda inferior al 60 % o en trayectoria descendente, supervisión por el Semestre Europeo. La crisis de la deuda soberana de 2010-2012 mostró que esta asimetría —moneda común sin tesoro común— es una de las debilidades estructurales de la UEM, debate aún abierto.
Brexit y sus efectos
En junio de 2016 el Reino Unido votó en referéndum salir de la UE. La salida efectiva se materializó en enero de 2020 y el acuerdo comercial que la regula entró en vigor en enero de 2021. Es la primera vez que un Estado miembro abandona el proyecto desde 1957.
Casi cinco años después se pueden cuantificar consecuencias. La Office for Budget Responsibility británica (OBR), órgano oficial e independiente, estima en sucesivos informes (2022-2024) que el Brexit reducirá el PIB británico de largo plazo en torno a un 4 % respecto al escenario de permanencia, principalmente por menor productividad, menor inversión y mayores fricciones comerciales. Las exportaciones británicas a la UE cayeron un 14 % en términos reales entre 2019 y 2023 según ONS. El comercio bilateral España-Reino Unido se contrajo y muchas empresas exportadoras (especialmente del sector agroalimentario) reportaron incrementos de costes aduaneros del 5-15 %.
NextGenerationEU
La crisis de la COVID-19 forzó un cambio histórico. En julio de 2020, en una cumbre maratoniana, los Veintisiete acordaron crear el NextGenerationEU: un fondo de 750.000 millones de euros financiado por primera vez con deuda común emitida por la Comisión Europea, no por los Estados individualmente. Es lo más cerca que ha estado la UE de algo parecido a una mutualización fiscal.
España es el segundo mayor receptor (tras Italia): unos 163.000 millones de euros —77.000 millones en transferencias no reembolsables y el resto en préstamos a tipo subsidiado—. Su gestión nacional se canaliza a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), articulado en cuatro ejes (transición ecológica, transformación digital, cohesión social y territorial, igualdad de género) e instrumentos como el Kit Digital, los PERTE sectoriales y las ayudas a rehabilitación energética. A primeros de 2026, España había recibido ya en torno a 70.000-75.000 millones de euros del total comprometido, en la fase final del despliegue.
El plan termina formalmente en agosto de 2026. Su éxito o fracaso se debatirá durante años, pero ya ha cambiado la conversación: la UE ha demostrado que puede emitir deuda conjunta cuando hay voluntad política, lo que abre la puerta a debates futuros sobre un tesoro europeo permanente.
Globalización: factores, beneficios y riesgos
Globalización es el término con el que llamamos al proceso de creciente interconexión económica, tecnológica, cultural y política entre países. No es un fenómeno nuevo —ya hubo una primera oleada globalizadora entre 1870 y 1914—, pero la actual, iniciada hacia 1980, no tiene precedentes en intensidad ni en alcance geográfico.
Los cuatro motores de la globalización contemporánea
- La revolución del contenedor. Suena banal y no lo es. El contenedor estandarizado, introducido por Malcolm McLean en 1956 y generalizado en los años 70, redujo el coste de mover mercancías por mar entre un 75 % y un 90 % en pocas décadas. De repente, fabricar en Asia y vender en Europa o América dejó de ser carísimo.
- Las tecnologías de la información y la comunicación. Cables submarinos, Internet, telefonía móvil y cloud computing hacen que coordinar fábricas, almacenes y oficinas distribuidos por todo el mundo cueste prácticamente lo mismo que coordinarlos en una sola ciudad. La cadena de suministro global de un iPhone moviliza piezas y servicios de unos 40 países.
- El marco multilateral abierto (OMC). Las rondas de liberalización comercial desde 1947 redujeron el arancel medio mundial de cerca del 40 % a menos del 5 %. China, el cambio más decisivo, ingresó en la OMC en 2001 y desde entonces multiplicó por veinte sus exportaciones.
- La movilidad de capitales. La desregulación financiera de los años 80-90 permitió mover capital entre países a la velocidad de la luz. La inversión extranjera directa global pasó de medio billón de dólares en 1990 a más de tres billones anuales antes de la pandemia.
Beneficios documentados
Las cifras agregadas son contundentes. Según el Banco Mundial:
- La pobreza extrema mundial (menos de 2,15 $/día a precios de 2017) ha caído del 36 % en 1990 a aproximadamente el 8,5 % en 2024 (Banco Mundial, Poverty and Inequality Platform 2025). Mil millones de personas han salido de la pobreza extrema en una sola generación. La mayor parte de esa reducción se debe a China e India, beneficiarios directos de la integración en el comercio mundial; el avance se ha frenado en África subsahariana tras la pandemia.
- El comercio internacional se ha multiplicado por más de diez veces en términos reales entre 1980 y 2023.
- La esperanza de vida mundial ha pasado de 64 a 73 años desde 1990.
- El acceso a electricidad, agua potable, educación y vacunación ha avanzado a escala global más en estos cuarenta años que en toda la historia anterior.
Riesgos y costes
La misma globalización tiene contrapartidas, hoy ampliamente reconocidas:
- Desigualdad dentro de los países, especialmente en las economías avanzadas. La famosa curva del elefante del economista Branko Milanović muestra que entre 1988 y 2008 los más ricos del planeta y la clase media emergente china ganaron mucho, mientras la clase media baja de Estados Unidos y Europa apenas mejoró. La rabia política que recorre Occidente desde 2016 (Brexit, Trump, populismos varios) se nutre, entre otras cosas, de esa estancación.
- Deslocalización industrial. Sectores enteros —textil, electrónica de consumo, montaje de electrodomésticos— se trasladaron de Europa a Asia. Comarcas industriales del norte de Inglaterra, los Apalaches estadounidenses o el Mediterráneo español perdieron empleos que no se han recuperado.
- Dependencia de cadenas globales. La pandemia de COVID-19 evidenció en 2020 que media docena de cuellos de botella en Asia podían paralizar industrias enteras en el resto del mundo. La crisis de los semiconductores, las mascarillas, los principios activos farmacéuticos o el aceite de girasol (tras la invasión de Ucrania en 2022) reveló niveles de vulnerabilidad que los gestores habían subestimado.
- Externalidades ambientales. Mover mercancías por todo el mundo tiene una huella de carbono significativa. Y la deslocalización a países con regulaciones laxas ha exportado contaminación, deforestación y pérdida de biodiversidad.
- Concurrencia regulatoria a la baja. Países compiten por atraer inversión rebajando impuestos corporativos y estándares laborales. El reciente acuerdo OCDE para un impuesto mínimo global del 15 % (2021) intenta poner suelo a esa competencia.
La revolución digital: empleo y distribución
La tercera gran transformación contemporánea, después de la apertura comercial y la integración europea, es la revolución digital. Lo que en los años 90 se reducía a Internet y al ordenador personal ha mutado en una arquitectura de datos, algoritmos, plataformas y, desde 2022-2023, inteligencia artificial generativa que cambia sectores enteros cada pocos años.
El impacto sobre el empleo
El estudio más citado sobre este punto es el de Carl Benedikt Frey y Michael Osborne (Universidad de Oxford, 2013): estimaron que alrededor del 47 % de los empleos en Estados Unidos estaban en alto riesgo de automatización en un horizonte de veinte años. El estudio ha sido revisado por la literatura posterior: el trabajo de Arntz, Gregory y Zierahn (OCDE, 2016), aplicando una metodología por tareas dentro de cada empleo en lugar de por ocupación entera, rebaja la cifra a un 9-14 % de empleos plenamente automatizables, con una proporción mucho mayor de empleos que verán cambiar parcialmente sus tareas. La literatura post-2023 sobre IA generativa (modelos de lenguaje grandes) ha reabierto el debate al ampliar drásticamente el conjunto de tareas cognitivas automatizables, pero sin volver a los porcentajes maximalistas iniciales.
La evidencia empírica acumulada apunta a tres dinámicas simultáneas:
- Destrucción de empleos rutinarios, especialmente los manuales repetitivos (líneas de montaje, cajeros, conductores en el futuro próximo) y los cognitivos repetitivos (administración básica, contabilidad estándar, atención al cliente de primer nivel).
- Creación de empleos nuevos: ingenieros de datos, analistas, prompt engineers, especialistas en ciberseguridad, perfiles que combinan dominio profesional clásico con manejo de herramientas digitales avanzadas.
- Polarización del mercado laboral. Crecen los empleos de alta cualificación (cognitivos no rutinarios) y los de baja cualificación poco automatizables (cuidados, hostelería, oficios manuales no estandarizados). Caen los empleos de cualificación media. Es lo que David Autor llamó el hollowing out del mercado laboral, observado en Estados Unidos y, con menor intensidad, en Europa.
Distribución de la renta
La revolución digital tiende a concentrar valor en empresas y trabajadores con habilidades complementarias a la tecnología. Plataformas con efectos de red (Google, Meta, Amazon, Microsoft) acaparan beneficios extraordinarios. Una parte significativa del crecimiento de la desigualdad en países avanzados durante los últimos veinte años se atribuye a este sesgo tecnológico —junto con la globalización y los cambios institucionales—.
Las respuestas de política pública
España, como el resto de los socios europeos, ha articulado respuestas en tres frentes. Formación y reciclaje: el Plan de Garantía Juvenil, el Plan España Digital 2026 y los itinerarios de FP dual orientados a perfiles tecnológicos. Capacitación de pymes: el Kit Digital financiado con NextGenerationEU concede ayudas a microempresas para digitalización básica (web, e-commerce, gestión, ciberseguridad). Marco regulatorio: la Ley Rider (2021) reconoció a los repartidores de plataformas como trabajadores asalariados; la AI Act europea (2024) es la primera legislación integral del mundo sobre inteligencia artificial.
Crecimiento, economía circular, ecológica y decrecimiento
El siglo XX se construyó alrededor de un consenso implícito: la finalidad de la política económica es el crecimiento del PIB. Más PIB significa más renta, más empleo, más bienestar. Durante setenta años esa receta funcionó razonablemente bien en los países que la aplicaron. En las últimas dos o tres décadas, sin embargo, ese consenso ha empezado a quebrarse, sobre todo por el impacto ambiental.
Economía circular
La economía circular —impulsada como marco operativo por la Ellen MacArthur Foundation desde 2010— propone romper el modelo lineal extraer-producir-usar-tirar y sustituirlo por un sistema en el que los materiales se mantienen en uso el mayor tiempo posible. Sus principios:
- Diseñar los productos para que duren, sean reparables y reciclables.
- Mantener los productos en uso mediante reparación, reutilización y mercados de segunda mano.
- Regenerar los sistemas naturales devolviendo nutrientes al suelo y aumentando el capital biológico.
La UE ha adoptado la economía circular como eje del Pacto Verde Europeo (2019) y aprobado regulaciones específicas: derecho a reparación, ecodiseño, prohibición progresiva de plásticos de un solo uso, pasaporte digital de producto. Es la propuesta menos radical: mantiene la economía de mercado y el objetivo de crecimiento, pero cambia el metabolismo del sistema productivo.
Economía ecológica
La economía ecológica —fundada como disciplina por Nicholas Georgescu-Roegen (The Entropy Law and the Economic Process, 1971) y desarrollada por Herman Daly— va un paso más allá. Sostiene que la economía es un subsistema dentro de la biosfera y que, por las leyes de la termodinámica, no puede crecer indefinidamente en un planeta finito. La economía estándar, dicen estos autores, ignora que toda actividad productiva consume energía y materiales y genera entropía (residuos, calor, contaminación) que la biosfera tiene que absorber.
De ahí derivan propuestas como la economía del estado estacionario (Daly): mantener constante el flujo de materiales y energía a través de la economía, dejando crecer únicamente la eficiencia con la que esos flujos se convierten en bienestar.
Decrecimiento
La posición más radical es el decrecimiento (degrowth). Sus referentes principales —Serge Latouche, Jason Hickel, Tim Jackson, Yayo Herrero en España— sostienen que los países ricos han superado ya los límites ecológicos del planeta y que ningún tipo de crecimiento, ni siquiera el verde, es compatible con la sostenibilidad. La salida no es crecer menos rápido, sino organizar una contracción planificada del metabolismo material de las economías ricas, redistribuyendo lo que ya hay y reorientando la actividad económica hacia la reproducción social y el cuidado.
El decrecimiento es minoritario en la academia económica convencional, pero ha ganado peso en círculos académicos europeos, en el Parlamento Europeo (donde se celebran Beyond Growth Conferences desde 2018) y en parte de la sociedad civil. Una variante intermedia es la Donut Economics de Kate Raworth (2017): un marco que combina un suelo social (cubrir necesidades básicas para todas las personas) con un techo ecológico (no rebasar los nueve límites planetarios identificados por la ciencia del sistema Tierra), buscando un espacio seguro y justo para la humanidad sin obsesión por el PIB.
| Enfoque | Postura ante el crecimiento | Mecanismo principal | Estado en la política pública |
|---|---|---|---|
| Crecimiento clásico | Más es mejor | Productividad y mercados abiertos | Dominante todavía |
| Economía circular | Crecer mejor (desacoplado de recursos) | Diseño + reutilización + reciclaje | Marco oficial UE (Pacto Verde) |
| Economía ecológica | Estado estacionario | Tope a flujos de materiales y energía | Académico, minoritario en gobierno |
| Decrecimiento | Contracción planificada | Redistribución + suficiencia | Marginal en política pública, creciente en debate |
| Donut (Raworth) | Suelo social + techo ecológico | Indicadores múltiples más allá del PIB | Adoptado por Ámsterdam, Bruselas, Copenhague |
Demografía, pensiones y migraciones
La demografía es el otro reto estructural que tendrá la generación que cursa hoy Bachillerato. España vive una transición demográfica acelerada con tres rasgos:
- Envejecimiento. La esperanza de vida al nacer ha alcanzado los 83 años (una de las más altas del mundo); la edad mediana de la población supera los 45 años (frente a 33 en 1990); el porcentaje de mayores de 65 años se acerca al 20 % y seguirá creciendo.
- Baja natalidad. La tasa de fecundidad española ronda los 1,2 hijos por mujer, muy por debajo de la tasa de reemplazo (2,1) y de las medias europeas. España es uno de los países del mundo con menor natalidad sostenida.
- Inmigración. Sin inmigración, la población española estaría ya en descenso neto. Los nacimientos en hogares con al menos un progenitor extranjero representan en torno al 25 % del total. La inmigración sostiene el crecimiento poblacional y, sobre todo, la afiliación a la Seguridad Social.
Sostenibilidad de las pensiones
El sistema español de pensiones es de reparto: las cotizaciones de los trabajadores en activo financian las pensiones de los jubilados actuales. El equilibrio depende de la ratio de dependencia: cuántos cotizantes hay por cada pensionista. Esa ratio era cercana a 4:1 en los años 90; ronda 2:1 hoy; las proyecciones para 2050 la sitúan en torno a 1,5:1.
La respuesta institucional combina varios instrumentos:
- El Pacto de Toledo (1995, renovado periódicamente) es el marco político de consenso para reformar el sistema sin tensión partidista.
- El Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI, 2023) sustituyó al factor de sostenibilidad introducido en 2013. Eleva ligeramente la cotización de empresas y trabajadores con un horizonte temporal hasta 2050, alimentando un Fondo de Reserva.
- La AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) publica proyecciones técnicas que han alertado en repetidos informes (2020-2024) sobre la necesidad de medidas adicionales para garantizar la sostenibilidad sin recortar las prestaciones.
El debate técnico-político está abierto: edad efectiva de jubilación, complemento de pensiones contributivas con fiscalidad general, fomento de planes complementarios privados, mayor afiliación de inmigrantes, productividad creciente que compense la caída del número de cotizantes.
Migraciones
La inmigración es una pieza estructural del balance económico español: sostiene la población activa, la afiliación a la Seguridad Social y sectores enteros (agricultura, construcción, hostelería, cuidados). La gestión política y administrativa de los flujos migratorios —incluida la integración educativa y laboral de la segunda generación— será uno de los grandes temas económicos y sociales de las próximas décadas.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la Agenda 2030
En septiembre de 2015, los 193 países miembros de Naciones Unidas adoptaron la Agenda 2030, una hoja de ruta articulada en torno a 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas concretas a alcanzar para 2030. Sustituyó a los anteriores Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015) con tres novedades importantes: universalidad (se aplican a todos los países, no solo a los pobres), integralidad (combinan dimensiones económica, social y ambiental) e involucración del sector privado.
Los 17 ODS y su conexión con políticas económicas
Los 17 objetivos se agrupan en tres bloques temáticos:
- Bloque social (ODS 1 Fin de la pobreza, 2 Hambre cero, 3 Salud, 4 Educación, 5 Igualdad de género, 6 Agua y saneamiento, 10 Reducción de desigualdades). Se conecta con políticas fiscales redistributivas, ingreso mínimo vital, sistema sanitario y educativo públicos, FP dual, salario mínimo y planes de igualdad.
- Bloque ambiental (ODS 7 Energía no contaminante, 12 Consumo responsable, 13 Acción por el clima, 14 Vida submarina, 15 Vida de ecosistemas terrestres). Conecta con el PNIEC 2021-2030, la Ley de Cambio Climático 2021, el despliegue renovable, el vehículo eléctrico y los instrumentos de economía circular vistos antes en esta unidad.
- Bloque económico-institucional (ODS 8 Trabajo decente y crecimiento, 9 Industria e innovación, 11 Ciudades sostenibles, 16 Paz e instituciones, 17 Alianzas). Conecta con NextGenerationEU, Kit Digital, PERTE, ayudas a I+D+i y política comercial UE con cláusulas de desarrollo sostenible.
España en el SDG Index
El Sustainable Development Report publicado anualmente por la Sustainable Development Solutions Network sitúa a España alrededor del puesto 17 entre 166 países evaluados (informe 2024). Buena posición pero con fuertes asimetrías internas: cumple muy bien en salud (ODS 3), educación (4), agua (6) y ciudades sostenibles (11); peor en empleo de calidad (8), industria e innovación (9), reducción de desigualdades (10), biodiversidad y pesca (14 y 15) y consumo responsable (12).
Cerrando el curso
El curso ha hecho un recorrido completo: del individuo que decide bajo escasez (Bloque A) al mercado que coordina precios (Bloque B); del agregado nacional medido y modelizado (Bloque C) a las políticas públicas que lo intentan estabilizar (Bloque D); hasta el sistema global del que España es una pieza interdependiente (Bloque E). No has aprendido todo lo que un economista profesional sabe —sería absurdo pretenderlo— pero sí lo suficiente para leer un periódico económico, votar con criterio en una elección, planificar tus propias finanzas y entender por qué cuestiones aparentemente lejanas (la inflación en Estados Unidos, una guerra en Ucrania, una decisión del BCE) acaban afectando a tu bolsillo o al de tu familia.
La economía no responde a todas las preguntas y no debe pretender hacerlo. Hay decisiones —cómo distribuir la renta, cuánto cuidar el planeta, qué tipo de sociedad queremos— que son políticas y éticas, no técnicas. Pero ignorar la economía equivale a tomar esas decisiones a ciegas, sin entender los costes, las restricciones ni los efectos colaterales de cada opción. Si esta asignatura te deja con un par de conceptos útiles, una saludable desconfianza ante los lemas fáciles y curiosidad por seguir aprendiendo, habrá cumplido su función.
Has acabado Economía 1.º Bach si ya sabes…
Esta es la lista de comprobación final del curso. No se trata de haber memorizado definiciones, sino de saber hacer. Si puedes marcar con sinceridad todas estas casillas, has cumplido los objetivos del Bachillerato en Economía:
- Definir la escasez y explicar el coste de oportunidad de una decisión con una FPP. (Bloque A — Unit 1)
- Reconocer un sesgo cognitivo propio (ancla, aversión a la pérdida, coste hundido) en una decisión real. (Bloque A — Unit 2)
- Calcular la cuota de una hipoteca y el efecto del interés compuesto sobre un ahorro a largo plazo. (Bloque A — Unit 3)
- Resolver un equilibrio de mercado con funciones de oferta y demanda, y predecir el efecto de un desplazamiento de cada curva. (Bloque B — Unit 4)
- Calcular una elasticidad e interpretar si un bien es elástico o inelástico, y el efecto de un impuesto sobre los excedentes. (Bloque B — Unit 5)
- Identificar un fallo de mercado (externalidad, bien público, información asimétrica, poder de mercado) y proponer el instrumento corrector adecuado. (Bloque B — Unit 6)
- Calcular el PIB por el método del gasto y la tasa de inflación con el IPC. (Bloque C — Unit 7)
- Interpretar el modelo AD-AS y distinguir un shock de oferta de uno de demanda en un ciclo económico. (Bloque C — Unit 8)
- Calcular las tres tasas de la EPA (actividad, paro, empleo) e identificar los cuatro tipos de paro. (Bloque C — Unit 9)
- Explicar la creación de dinero bancario y calcular el multiplicador a partir del coeficiente de reservas. (Bloque C — Unit 10)
- Aplicar política fiscal y monetaria al AD-AS y calcular un déficit público en porcentaje del PIB. (Bloque D — Unit 11)
- Trazar la cadena de transmisión de una decisión del BCE hasta la cuota de una hipoteca. (Bloque D — Unit 11)
- Aplicar la ventaja comparativa a dos países y demostrar que el comercio amplía el consumo posible. (Bloque E — Unit 12)
- Situar la economía española en la UE y el sistema global, y discutir un reto contemporáneo (digitalización, sostenibilidad, demografía) con datos. (Bloque E — Unit 12)
El mapa de conceptos clave por unidad
Para repasar de cara al examen final, esta tabla conecta cada unidad con su concepto operativo central —el que hay que saber hacer, no solo definir:
| Unidad | Concepto operativo central | Bloque |
|---|---|---|
| 1. La economía como ciencia social | Coste de oportunidad y FPP | A |
| 2. La toma de decisiones | Pensamiento marginal y sesgos | A |
| 3. Planificación financiera | Interés compuesto y cuota hipotecaria | A |
| 4. Oferta, demanda y mercado | Equilibrio y desplazamientos de curvas | B |
| 5. Elasticidad y aplicaciones | Cálculo de elasticidad y excedentes | B |
| 6. Fallos de mercado | Externalidades e instrumentos correctores | B |
| 7. Agentes e indicadores | PIB, IPC e inflación interanual | C |
| 8. Modelo AD-AS y ciclos | Shocks de oferta y demanda | C |
| 9. Mercado de trabajo | Tasas de la EPA y tipos de paro | C |
| 10. Sistema financiero y dinero | Agregados y multiplicador del dinero | C |
| 11. Políticas económicas | Multiplicador del gasto y déficit/deuda | D |
| 12. Globalización, UE y retos | Ventaja comparativa e integración europea | E |
Glosario
- Ventaja absoluta (Smith, 1776): capacidad de producir un bien con menos recursos que otro país.
- Ventaja comparativa (Ricardo, 1817): capacidad de producir un bien con menor coste de oportunidad interno. Justifica que el comercio beneficie a ambos países aunque uno sea mejor en todo.
- Coste de oportunidad (aplicado al comercio): cantidad de un bien a la que un país renuncia para producir una unidad de otro.
- Proteccionismo: políticas que limitan las importaciones (aranceles, cuotas, subvenciones, barreras no arancelarias) para favorecer la producción nacional.
- Arancel: impuesto a las importaciones que encarece el producto extranjero.
- OMC (Organización Mundial del Comercio): foro multilateral que negocia reglas comerciales y arbitra disputas; sucedió al GATT en 1995.
- Mercado único europeo: espacio de las cuatro libertades (bienes, servicios, personas y capitales) entre los Estados miembros de la UE.
- UEM (Unión Económica y Monetaria): política monetaria única (BCE) más coordinación —no unión— de las políticas fiscales nacionales.
- NextGenerationEU: fondo de 750 000 M€ financiado con deuda común de la UE tras la pandemia; primer gran paso hacia la mutualización fiscal.
- Globalización: proceso de creciente interconexión económica, tecnológica y cultural entre países; la oleada actual arranca hacia 1980.
- Curva del elefante (Milanović): representación de cómo se repartieron las ganancias de la globalización 1988-2008 (ganan ricos y clase media emergente, se estanca la clase media baja occidental).
- Economía circular: modelo que sustituye el patrón lineal extraer-producir-usar-tirar por diseño duradero, reutilización y reciclaje.
- Economía ecológica: enfoque que considera la economía un subsistema de la biosfera, sujeto a límites físicos de energía y materiales.
- Decrecimiento (degrowth): propuesta de contracción planificada del metabolismo material de las economías ricas, frente a cualquier forma de crecimiento.
- Economía del donut (Raworth): marco que combina un suelo social (necesidades cubiertas) con un techo ecológico (límites planetarios).
- ODS / Agenda 2030: 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible y 169 metas adoptados por la ONU en 2015, universales e integrados.
- Ratio de dependencia (pensiones): número de cotizantes por cada pensionista; en España pasa de 2:1 hoy a una proyección de ~1,5:1 en 2050.
Para profundizar
Si esta unidad te ha interesado, aquí van algunas lecturas y recursos para ir más allá:
- Economía internacional — Paul Krugman, Maurice Obstfeld y Marc Melitz (11.ª ed.). Por qué encaja: el manual de referencia mundial sobre comercio internacional; los capítulos sobre ventaja comparativa y política comercial son el siguiente paso tras bachillerato.
- Doughnut Economics — Kate Raworth (2017; ed. española Economía rosquilla, Paidós). Por qué encaja: una propuesta accesible y muy visual para repensar el objetivo de la economía más allá del PIB, ideal para debatir sostenibilidad.
- El capital en el siglo XXI — Thomas Piketty (2014). Por qué encaja: el gran estudio sobre desigualdad de las últimas décadas; basta leer la introducción para entender la curva del elefante y la concentración de la riqueza.
- World Trade Report (OMC) y Poverty and Inequality Platform (Banco Mundial) — wto.org y pip.worldbank.org. Por qué encaja: las fuentes primarias de las cifras de comercio y de reducción de la pobreza que usa la unidad; datos actualizados y descargables.
- Beyond Growth Conference (Parlamento Europeo) — sesiones disponibles en YouTube. Por qué encaja: el debate institucional europeo sobre crecimiento, decrecimiento y sostenibilidad, con economistas de todas las posiciones.
Preguntas para reflexionar
Estas preguntas no tienen una respuesta única. Sirven para discutir en clase o para pensar individualmente al cerrar el curso:
- La ventaja comparativa demuestra que el libre comercio aumenta el bienestar agregado, pero la globalización ha dejado perdedores concretos en las economías avanzadas. ¿Cómo conciliarías la eficiencia agregada con la justicia para quien pierde su empleo por la deslocalización?
- La UE puede emitir deuda común (NextGenerationEU) pero no tiene un tesoro permanente. ¿Crees que el futuro de la integración europea pasa por más unión fiscal, o eso supone ceder demasiada soberanía? Argumenta con lo aprendido en la Unidad 11.
- Frente a la crisis ecológica conviven cuatro respuestas: crecimiento verde, economía circular, economía ecológica y decrecimiento. ¿Cuál te parece más realista y cuál más deseable? ¿Son lo mismo “realista” y “deseable”?
- Mirando atrás desde la Unidad 1: ¿qué concepto del curso crees que más te servirá fuera del aula —al votar, al firmar un contrato, al leer una noticia—? ¿Por qué ese y no otro?
Bibliografía
- Smith, A. (1776). An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations. W. Strahan and T. Cadell.
- Ricardo, D. (1817). On the Principles of Political Economy and Taxation. John Murray.
- Organización Mundial del Comercio (2024). World Trade Report 2024. OMC, Ginebra.
- Comisión Europea (2024). The European Union: What It Is and What It Does. Oficina de Publicaciones de la UE.
- Banco Central Europeo (2024). Annual Report 2023. BCE, Frankfurt.
- Banco de España (2024). Informe anual 2023. Banco de España, Madrid.
- Office for Budget Responsibility (2024). Economic and Fiscal Outlook — March 2024. OBR, Londres.
- Banco Mundial (2023). Poverty and Shared Prosperity 2022: Correcting Course. World Bank, Washington.
- Frey, C. B. y Osborne, M. A. (2013). The Future of Employment: How Susceptible Are Jobs to Computerisation?. Oxford Martin School.
- Arntz, M., Gregory, T. y Zierahn, U. (2016). The Risk of Automation for Jobs in OECD Countries. OECD Social, Employment and Migration Working Papers, 189.
- Autor, D. H. (2015). Why Are There Still So Many Jobs? The History and Future of Workplace Automation. Journal of Economic Perspectives, 29(3).
- Daly, H. E. (1977). Steady-State Economics. W. H. Freeman. (Edición revisada de Island Press, 1991.)
- Georgescu-Roegen, N. (1971). The Entropy Law and the Economic Process. Harvard University Press.
- Latouche, S. (2009). Farewell to Growth. Polity Press.
- Hickel, J. (2020). Less Is More: How Degrowth Will Save the World. William Heinemann.
- Raworth, K. (2017). Doughnut Economics: Seven Ways to Think Like a 21st-Century Economist. Random House.
- Ellen MacArthur Foundation (2013). Towards the Circular Economy: Economic and Business Rationale for an Accelerated Transition. EMF, Cowes.
- AIReF (2024). Opinión sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, Madrid.
- Naciones Unidas (2015). Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. Resolución A/RES/70/1.
- Sustainable Development Solutions Network (2023). Sustainable Development Report 2023. Cambridge University Press.
- Gobierno de España (2021, actualizado 2023). Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital.
Notas de esta unidad
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